Coaching, un camino para el desarrollo del Talento.

El término Coaching, se refiere a un proceso interactivo que permite a un coach (entrenador) asistir a su coachee (el cliente que percibe el coaching) a conseguir lo mejor de sí mismo. El coach, por lo tanto, contribuye a que la persona pueda llegar a una determinada meta a través de la utilización de sus habilidades y recursos propios de la manera más eficaz.

Su esencia implica suponer que el coachee ya dispone del conocimiento para solucionar todos aquellos asuntos con los que debe lidiar. Lo que debe hacer el coach, por lo tanto, no es enseñar algo nuevo, sino mostrar al coachee el camino para aprender de aquello que alberga en su interior.

El primer paso de un proceso de coaching consiste en que el coachee observe y analice su conducta y pensamientos, para después lograr que tome conciencia sobre los efectos de sus decisiones. Saber qué se busca (o sea, cuál es la meta a alcanzar), determinar cómo dirigirse hacia ese objetivo y evaluar, cada tanto, el camino elegido para ratificar o modificar las actuaciones, son otros pasos necesarios.

En los últimos años ha experimentado un gran auge y desarrollo la puesta en marcha del coaching. De ahí, que actualmente existan muy diversos tipos del mismo. Entre ellos se encuentra, por ejemplo, el llamado coaching coactivo que es aquel que se centra de manera fundamental en la relación que se establece entre el entrenador y el propio cliente.

Otra de las clases es el estructural que se identifica porque es aquel que se basa en la utilización de diversas culturas milenarias como puede ser la egipcia y de diversas tendencias filosóficas como la constructivista. Y todo ello se conjuga con los avances más actuales en ramas de nuestra sociedad como la ciencia.

En tercer lugar otro de los tipos de coaching más significativos es el conocido como “de vida”, que, a su vez, es uno de los más solicitados por la población que se somete a este tipo de proceso. En concreto, bajo dicha denominación se incluyen una serie de actuaciones con las que se persigue básicamente que el cliente-entrenado consiga un amplio conjunto de habilidades que le permitan mejorar en su vida.

En concreto, con dichas habilidades lo que logrará será dar un paso positivo y firme en ámbitos tan personales como su estado físico o sus relaciones sentimentales.

El coaching es una herramienta que permite identificar el potencial de las personas y sacar lo mejor que cada una posee dentro de sí.  Esta conocida definición suele generar más inquietudes que respuestas.  No hay nada más estratégico que utilizar adecuadamente la capacidad humana ya que la misma puede causar gran impacto en los resultados de una organización.

El coaching puede ser de gran ayuda en el perfeccionamiento de las capacidades de las personas y convertirse en una fuente de desarrollo para las organizaciones.  ¿Quiénes necesitan coaching? No existe un grupo determinado. Pero los más jóvenes probablemente recibirán con gran entusiasmo esta posibilidad, que los orientará y fortalecerá.  Los más experimentados también suelen replantearse su realidad y perspectivas. Y ante ese panorama nada mejor que iniciar un proceso de coaching.

El coaching es un efecto multiplicador.  Quienes atraviesan por el proceso, se motivan por replicar su experiencia.  Y pueden ser a futuro los coachs de su empresa, que contribuyan al desarrollo de los demás, tal como en su momento sucedió con ellos.

Jorge Palacios Plaza, CEO de Human Capital Performance Group.


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