Cero inventarios, sí, pero…… ¿a cualquier precio?

Los stocks o existencias son los materiales (materias primas, productos semiterminados, productos terminados, mercaderías, otros aprovisionamientos) que la empresa tiene almacenados para facilitar la continuidad del proceso productivo.

Los stocks se han convertido en el instrumento para satisfacer las necesidades de los clientes asegurando que los productos lleguen en el momento, forma y cantidad adecuada.

Las inversiones en stocks incrementan los costes sin aumentar el valor del producto.

Coste de pedido o colocación de orden: es el coste de reposición de stocks o de realizar pedidos. El coste de pedido se calcula de la siguiente manera:

Cp=OxD/Q

Dónde:
CP: Coste de reposición de existencias.
O: Coste de hacer un pedido.
D: Demanda anualizada.
Q: Cantidad o tamaño del pedido.

Este coste disminuye con el volumen de pedido, porque cuanto mayor sea un pedido, menos pedidos habrá que hacer.

Costes de almacenamiento o costes de mantener las existencias: son los costes implicados en espacio físico, en costes administrativos (personal y sistema gestión), en costes económicos (obsolescencia, depreciación), y en costes financieros (intereses de financiar capitales invertidos). Los costes de almacenamiento se calculan de la siguiente manera:
Cm= gx(Q/2 + SS)

Dónde:
Cm: Coste de almacenamiento de un conjunto de unidades en almacén.
g: Coste de mantener almacenada una unidad de producto y se calcula de la siguiente manera; g = rxp, siendo r tasa de coste de almacenamiento y p precio de compra del bien almacenado.
(Q/2 + SS): el la media de stocks en el almacén, porque la demanda es constante, y que el stock de seguridad es SS.

Si no hay stock de seguridad la media de stock en el almacén es Q/2, por lo que: Cm = gx(Q/2)

Este coste aumenta con el volumen de pedido, porque cuanto mayor sea un pedido, más stocks habrá y, por tanto, mayor coste de almacenamiento.

El coste total de la gestión de stock es la suma de todos los costes implicados en la gestión de los mismos, es decir:
CT= Cp+ Cm

Cuando se reduce a cero el nivel de inventario se eliminan los stocks de seguridad y el coste de almacenamiento queda reducido a la siguiente expresión: Cm = gx(Q/2), implicando una reducción del coste total, pero se debe pagar un precio por ello; cuando se reduce el nivel de Stock de varios artículos se puede notar varios problemas en las organizaciones que quedaban ocultos por la gran cantidad de disponibilidad.

Problemas:
a) Defectos de calidad de productos obtenidos.
b) Plazos de entrega largos e inconsistentes; si el proveedor falla, o se presenta alguna discontinuidad en la cadena de abastecimiento, la empresa quedará irremediablemente mal con sus clientes.
c) Logística poco fluida, existen variables que no pueden ser controladas ni por la empresa ni por los proveedores, y es la infraestructura que permita la movilización y entrega de materia prima.

Para manejar un inventario cero, se requiere que todo el sistema funciona a la perfección, algo muy difícil pero no imposible. Lo recomendable en la actualidad es manejarse con la cantidad mínima posible, que puedan aportar soluciones rápidas para sobrellevar cualquier imprevisto en termino de calidad, lead time, entre otros que podrían afectar la cadena de suministro.


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