La palabra como base de la acción empresarial

En otras ocasiones habíamos destacado la fuerza del know-how en la empresa, es decir, la importancia del saber hacer empresarial. Al respecto habíamos hablado sutilmente de la ética dentro de dichas actuaciones del empresario. En esta ocasión no me centraré en la dimensión ética del saber hacer empresarial, sino del alcance de dicho hacer. Más aún, quisiera tratar la palabra como elemento posibilitador de realidades en la empresa.

palabras-de-la-estrategia-empresarial-26149073Según el lingüista Austin, podemos ver que hay determinados escenarios en los que decir unas palabras no implica solamente decir algo sino hacerlo. Es el caso del árbitro cuando dice “¡Falta!”, o el cura diciendo “os declaro marido o mujer”. En ambos ejemplos no se dice algo sino que se hace, se pita falta o se hace un casamiento, respectivamente. En la empresa, podemos decir que vemos a Austin como base del derecho del trabajo, pues es la mera palabra la que constituye un acto. A pesar de nuestro frenético vicio de registrarlo todo bajo una ficha o un papel (pero necesario, al fin y al cabo), es la palabra la que por sí ya constituye un contrato. Es hasta tal punto, que si dices “claro amigo, te contrato para mi empresa y mañana mismo vienes” entre cerveza  y cerveza, estas cerrando un contrato e incluso puedes ser denunciado por despido improcedente si te niegas a aceptar dicho contrato verbal.  Estas emisiones realizativas nos muestran que la realidad empresarial se basa en un movimiento verificacionista, de ahí la necesidad intrínseca de la ficha o formularios que antes comentábamos. Pero sin dichos formularios, la palabra es creadora. Por ello los comerciales son como son, porque con su palabra crean ventas, es decir, su palabra crea dinero llegando a acuerdos. Las palabras crean mundo.

La palabra es la constituyente de las realidades empresariales, y ello hace que los departamentos de comunicación sean cada vez más potentes y constituyan en muchas ocasiones la capacidad pulmonar de la empresa. Esto nos ayudará a entender porqué en futuras entradas haremos referencia a  la esencialidad de la comunicación y el marketing en la actividad empresarial. Por tanto, la palabra cobra esencia y presencia en tanto en cuanto es la posibilitadora de crear realidades en la empresa, y por ello cuidar la palabra es fundamental como elemento previo a la instauración de la cultura empresarial.31493729-coaching-de-negocios-y-el-xito-concepto-de-vida-con-diferentes-palabras-rojas-negras-y-grises-que-fo

Por ahora, quisiera destacar la importancia de que, si bien es cierto la tendencia natural contemporánea es tender hacia el orden del ver y no del oído, la palabra es del orden del oído y no de la visión, de ahí que la palabra sea constituyente y que la tendencia del Marketing se acerque cada vez más (y de vuelta) a nociones relacionadas con la escritura.

Esto es un caso de ello.

Juan Manuel Márquez Poyatos

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