Entendamos el pasado, cambiemos el presente y vivamos el futuro

Ciudades. Esos puntos gordos en los mapas mudos de los países. Lugares en los que hoy en día se producen la mayoría de relaciones humanas. Lugares que siguen avanzando en dirección a zonas de cultivo y pueblos que son engullidos pasando a formar parte de esa gran mancha, y mientras, oímos a nuestros abuelos decir como nosotros diremos en unos años: “Todo esto era campo…”

Madrid, es ejemplo de una ciudad que ha visto como su tamaño se multiplicaba por dos en muy pocos años lo que ha llevado a un cambio radical en la forma de vivir en una década.  Como bien se retrata en publicaciones como la de “Las Ciudades del Mañana”, hace unos años,  la mayor parte de la población vivía cerca de su lugar de trabajo y en la selección del uso de unos servicios u otros primaba la cercanía a los mismos. Sin embargo, actualmente la gente de las afueras utiliza los servicios urbanos y los residentes de la “almendra” utilizan los servicios rurales. Además, la elección de escuela y de otros servicios no se realiza por motivos de proximidad sino de calidad por lo que, el vehículo privado, ha adquirido un papel fundamental en la vida cotidiana de los ciudadanos.

 

Se calcula que alrededor de 2 millones de coche circulan cada día por las carreteras de nuestra provincia lo que deriva en grandes problemas de contaminación y de congestión.

¿Por qué? porque hoy…vivimos lejos de casa. ¿Qué quiero decir con esto? Básicamente que el lugar donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, el trabajo o los lugares de estudio, quedan de media a unos 10 km del lugar donde dormimos lo que hace francamente difícil hacer los recorridos en bicicleta o a pie. Además, hay que tener en cuenta que mientras los desplazamientos en la ciudad tradicional eran de la periferia al centro, cada vez hay más gente que hace el camino en sentido inverso o que vive en la periferia y trabaja también en las afueras pero en la otra punta de la ciudad.

Hay que agradecer que Madrid, tiene seis grandes autovías de acceso (A1-A6) y alguna de menor tamaño además de circunvalaciones que son solución para muchos miles de madrileños todas las mañanas, pero con todo esto y a pesar de que tenemos la suerte de poder contar posiblemente una de las mejores redes de transporte público del mundo, esta telaraña de carreteras es insuficiente para abarcar las densidades de automóviles que circulan en todas las direcciones en hora punta.

La Comunidad de Madrid lleva tiempo intentando afrontar las dificultades de tráfico de todos los días y desde hace unos años han venido implementándose medidas para dar solución a estos problemas. Estas medidas vienen recogidas en las Ordenanzas de Movilidad de Madrid.

Entre otras, algunas de las medidas para conseguir la descongestión especialmente en la zona centro son el establecimiento del Servicio de Estacionamiento Regulado (que es noticia últimamente al desaparecer de barrios como el de Hortaleza), ordenar y regular la distribución de mercancías y asegurarse de que las zonas de carga y descarga se usan como tal, la mejora de los transportes públicos o la implantación de un servicio público de alquiler de bicicletas para promover su uso especialmente entre los jóvenes. Además, el Ayuntamiento tiene pensado desarrollar infraestructuras que faciliten la movilidad ciclista del colectivo escolar, como la instalación de aparcabicis en las proximidades de los colegios.

Todo esto, ha favorecido que en Madrid capital se use menos el coche a favor del transporte público, la bici o pasear.

De la misma manera, para suavizar los índices de contaminación que han llegado a estar en varias ocasiones por encima de los límites recomendables el año pasado, se ha promovido la renovación de toda la flota de taxis y así lograr reducir las emisiones de CO2 y NOx.

En conclusión, en una ciudad como Madrid en el que las distancias son tan grandes es verdad que es difícil desacostumbrar a la gente del uso del transporte privado y sinceramente creo, que queda mucho por hacer en cuanto a los recorridos por la periferia se refiere ya que la crisis económica, lejos de haber corregido esto, lo está acentuando. Dentro de lo que cabe, viajar en coche por los alrededores de Madrid es cada vez más fácil, por el decrecimiento de la actividad económica y por ende de los atascos. Por otra parte, el encarecimiento no ha sido tan severo como en el transporte público, donde además como usuario puedo decir que la calidad se ha resentido notablemente.

Lo que es innegable es que se está siguiendo el buen camino ya que hemos podido ver con nuestros propios ojos que si bien no todas las decisiones que se han propuesto han sido del agrado de los ciudadanos, si es verdad que muchas, van causando el efecto deseado a pesar de su su falta de popularidad entre los conductores.

 


Del cerdo hasta los andares

El estiércol mal gestionado, puede suponer una amenaza para el suelo , el agua, la calidad del aire y la salud por lo que no es un problema de unos pocos; es algo que nos afecta a todos.

Sabemos que España es el segundo mayor productor de ganado porcino de Europa y con la cantidad de residuos que generan, librarse de ellos se está convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza para muchos granjeros y la tarea se les complica aún más en caso de ganadería intensiva. Hace unos años cuando la cantidad de ganado era menor y las tierras dedicadas a la agricultura no habían sido reducidas por el desarrollo de las ciudades, los ganaderos encontraban la salida del estiércol de sus animales vendiéndolo por su poder como fertilizante. A día de hoy, al hecho de que la proporción tierras de cultivo-ganado ha disminuido, hay que sumarle que muchos de los agricultores que hace unos años eran clientes de estos granjeros, se han decantado por el uso de fertilizantes químicos.

De desecho a recurso.

Alemania, primer productor de ganado porcino de Europa, encontró la solución en la generación de biogás a partir del tratamiento de estos residuos. Actualmente tienen construidas 8700 plantas de digestión anaerobia que suman una capacidad instalada de más de 3300 MW.

De esta manera, el país ha logrado la valorización de un residuo a priori visto como un problema. Con ello, consigue una inmediata recuperación energética, depuración ambiental y ecológica y producción de fertilizantes de alta calidad ya que en el proceso de biometanización se mejoran los porcentajes de los minerales que lo componen.

Además se han logrado eliminar futuros problemas. La dificultad que implica deshacerse de los excrementos, lleva a menudo a los ganaderos a sobrefertilizar el suelo y esto puede provocar la contaminación de las cuencas hidrográficas por su alto contenido en fósforo y nitrógeno.

 

¿Si ellos lo hacen, por qué nosotros no?

Desde otros países, se buscan incentivos nacionales y europeos para que las plantas resulten rentables mientras se estudian mejoras para reducir la inversión inicial y los costos de producción. Mientras que en España se impulsaba el desarrollo de otras energías renovables con unas primas altas de más, las  retribuciones a la biomasa siempre fueron mucho más bajas por lo que no se ha permitido el desarrollo a gran escala perdiendo además la posibilidad de crear innumerables puestos de trabajo. Para más inri, si ya las ayudas para las 23 plantas que tenemos eran escasas, hace menos de un mes se anunció que se iban a reducir alrededor de un 50% las primas a la producción lo que conducirá inevitablemente al cierre de la mayoría de ellas.

A aquellos en cuyas manos está el desarrollo o la desaparición de esta solución: por favor, estemos a la altura de nuestros vecinos.


Minieólica. ¿Una alternativa real?

Varios son los condicionantes que nos empujan hacia el autoconsumo en los últimos tiempos.

Uno de los motivos por los que se plantea como una opción, es la mayor concienciación de la población ante la necesidad de reducir las emisiones de CO2. A pesar de que esto es un hecho, la subida de precios de la factura eléctrica, unido a la bajada de precios de las tecnologías necesarias, es el principal incentivo para aquellos que se están estudiando la posibilidad de implantar un sistema de este tipo en su vivienda.

Cuando uno reflexiona sobre el autoconsumo, la generación fotovoltaica es lo primero que se viene a la cabeza, pero hoy voy a hablar de una alternativa que poca gente tiene en mente cuando piensa en colocar una instalación de este tipo en su vivienda, la minieólica.

¿Qué es la minieólica?

Consiste en la instalación de aerogeneradores con una potencia inferior a 100 kW. Además, son instalaciones con un diámetro <15m y un área de rotor máxima de 200 m2.

La minieólica surgió para cubrir las necesidades de alumbrado, televisión y una pequeña bomba de agua para el aseo en viviendas rurales. El desarrollo de la tecnología ha hecho que la potencia de estas máquinas haya ido incrementándose.

Entre sus principales ventajas, hay que destacar la minimización de pérdidas de transporte y distribución, ya que la producción se hace junto a los puntos de consumo, la sencillez en la instalación y su posible desmantelado, la oportunidad de complementarse con otras tecnologías como la solar fotovoltaica o la conexión de las máquinas directamente a baja tensión.

Lo principal para poner una instalación de este tipo en marcha, es hacer un estudio del recurso de viento del que dispone nuestra vivienda. El ser humano siempre ha huido por comodidad de las zonas con viento elevado lo que puede suponer una traba para la implantación de estos aerogeneradores.

Sus principales inconvenientes son que por desgracia no existe una regulación clara para este tipo de tecnología (realmente ni para esa ni para ninguna otra, pero eso es algo sobre lo que escribiré en otra ocasión) y la retribución y los incentivos para desarrollarla son muy bajos por lo que aunque los precios hayan descendido mínimamente, todavía la inversión que un particular tiene que realizar es muy elevada y su tiempo de rentabilidad muy largo. Esto se convierte en la pescadilla que muerde la cola porque “La minieólica no se desarrolla porque es cara, y no se abarata porque no hay demanda”.

¿Es una alternativa?

Suponiendo que la legislación diera un pequeño impulso es posible que pudiera convertirse en una alternativa real en lugares como Baleares, donde el viento sopla con fuerza y el precio de la electricidad es tres veces más alto que el de la Península. En estas islas, hay una fuerte dependencia energética y parece increíble que únicamente un 2% de la energía consumida en el archipiélago sea aportada por fuentes de energía renovables.

Sin embargo,  hay lugares donde se le puede sacar mucho partido a estas máquinas. Todavía hay en el mundo un 22% de la población sin acceso a electricidad. La energía es una de las causas de los problemas sociales, económicos y climáticos generalizados. Al carecer de acceso a una energía eficiente, confiable y no contaminante, mucha gente se ve privada de las oportunidades más básicas de desarrollo económico y de mejorar su nivel de vida y la energía renovable descentralizada como los aerogeneradores de pequeña potencia(lo ideal es unir estar turbinas con paneles fotovoltaicos en un sistema mixto para mayor efectividad y seguridad de suministro), es lo que necesitan estos núcleos aislados para cubrir la energía doméstica y productiva ya que la conexión a la red de lugares tan remotos resulta demasiado caro.

 


¿Por qué un máster en energías renovables?

BUENOS DÍAS Y FELICES FIESTAS!

Tras un par de días de descanso, he decidido ponerme en marcha y la mejor manera que he encontrado de retomar con el día a día, ha sido hacer una reflexión sobre a qué va a ir destinado este espacio de contenidos y experiencias.

Estudié arquitectura y a lo largo todos los años de carrera, se ha insistido en una distribución apropiada del territorio, en un uso adecuado de la orientación de las edificaciones, en la separación entre ellas para que no se den sombra unas otras y en la consideración de los vientos dominantes, útiles sobre todo desde el punto de vista de la ventilación.

Pero siempre eché de menos un punto más. Extrañé tener verdaderos conocimientos sobre cómo aprovechar los recursos naturales para minimizar el impacto de las edificaciones sobre el medio ambiente y de cómo satisfacer a partir de las energías renovables las necesidades presentes sin comprometer las obligaciones futuras.

Desde que empezó mi interés por el MERME hace ya más de dos años hasta hoy, amigos y familiares me han preguntado en muchas ocasiones…¿por qué un máster en energías renovables?

Así que he decidido, que poco a poco voy a ir dando respuesta a esa pregunta que tantas veces se me ha formulado tratando de unir los conocimientos de los dos temas a los que más tiempo he dedicado durante los últimos años.


FUENTES DE ENERGÍA. Transformación y usos.

“La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”

¿Cómo se produce la energía que consumimos?

Existe una gran diferencia entre aquella energía que extraemos directamente de la naturaleza o energía primaria y la energía final que utilizamos como energía eléctrica para el consumo.

Podemos distinguir dos grandes grupos de energía primaria. Por una parte la renovable (viento, sol, agua..) y por otra la fósil (petróleo, gas y carbón) y tras su transformación en centros de conversión obtendremos energía en forma de electricidad, combustibles derivados del petróleo o del carbón o gas natural canalizado. Siempre habrá unas pérdidas en esa transformación y en el transporte de manera que la energía primaria siempre será superior a la energía final.

Fuente propia

 

¿En qué consumimos energía?

Los usos de la energía son tan diversos como las actividades cotidianas. El crecimiento del consumo de la misma, ha ido de la mano de los cambios en la forma de vida que hemos experimentado a lo largo de la historia. Quedan muy lejos aquellos años en las necesidades energéticas quedaban cubiertas encendiendo un fuego. A día de hoy, en los países industrializados utilizamos inmensas cantidades de energía todos los días en dar calor, frío, en transporte o en las fábricas.

Fuentes de energía en los próximos años

A día de hoy el mayor problema al que nos enfrentamos es que no todas las fuentes de energía primarias son infinitas. Se estima que el gas se acabará en torno a 60 años, que los recursos de petróleo durarán alrededor de 40 y que nos quedaremos sin carbón en poco más de 200 años lo que además encarecerá el precio de los combustibles fósiles.

Por esa razón, sumada a motivos medioambientales como el compromiso de reducir las emisiones de CO2 o motivos económicos como reducir la dependencia energética del exterior, es por lo que se está promoviendo el uso de las energías renovables en detrimento de las fósiles especialmente en países de la OCDE y se prevé en el WEO que para el 2035 supongan casi un tercio de la producción total de la electricidad.

 



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies