Directiva de Inundaciones y actuaciones de la Comisión Europea. Riesgos Naturales

Los desastres naturales relacionados con el agua tales como inundaciones, sequías y huracanes, representan el 85% del número total de catástrofes naturales, aproximadamente un 80% de los daños económicos y alrededor del 60% de las víctimas producidas por todos los desastres naturales en conjunto.

En el caso de las inundaciones, éstas responden a fenómenos naturales que no pueden evitarse y, por tanto, con las que debemos convivir y asumir su existencia. Entre los años 1998 y 2004, Europa sufrió alrededor de 100 inundaciones masivas en varios de sus grandes ríos, incluyendo los catastróficos eventos ocurridos en el Danubio y el Elba durante el verano de 2002, quedando afectados un total de 11 países (Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Francia, Alemania, Italia, Rumanía, Suiza, Eslovaquia y Reino Unido). Se estima que, a lo largo de este periodo, las inundaciones en Europa han causado cerca de 700 víctimas humanas, el desplazamiento de medio millón de personas y, al menos, 25.000 millones de euros en pérdidas económicas. A estas cifras hay que sumar el elevado importe de los bienes afectados, incluyendo desde viviendas e infraestructuras de transporte y servicio público hasta empresas y zonas agrarias perjudicadas, resultado de la repetición de estos episodios que tuvieron lugar al año siguiente, en el 2005, en Alemania, Austria, Bulgaria, Francia y Rumanía.

Crecida del río Elba en Dresde (Alemania), agosto 2002.
Crecida del río Elba en Dresden (Alemania), agosto 2002.

El 6 de abril del mismo año, a raíz de estos graves sucesos la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, European Environment Agency) publicó el documento El cambio climático y las inundaciones fluviales en Europa. Este estudio hace un completo análisis sobre las inundaciones más importantes sufridas hasta el momento en Europa, sus consecuencias, tendencias relativas a la frecuencia e intensidad de los futuros episodios y la capacidad de los modelos climáticos para pronosticar condiciones futuras.

La probabilidad de repetición de estos episodios fluviales y el alcance de sus efectos se incrementan a causa de la actividad humana. La previsión de futuro sobre los riesgos de inundación y la importancia de los daños provocados es, en ambos casos, creciente. Las causas más directas son el cambio climático, la inadecuada gestión de los ríos, la edificación de construcciones en las zonas inundables y el incremento del número de personas y bienes presentes en esas zonas.

La situación entonces requería la implantación de medidas destinadas a prevenir este tipo de desastres naturales, así como atenuar sus severas consecuencias. En este sentido, hacía menos de un año que la Comisión Europea había presentado una comunicación denominada Flood risk management; flood prevention, protection and mitigation. En ella se ponía de manifiesto la necesidad de un mayor grado de intercambio de información en la gestión del riesgo de inundaciones a nivel europeo, así como el desarrollo de un instrumento legal que la regulara. Debido a que la mayor parte de las cuencas hidrográficas de Europa son de carácter supraestatales, es decir, compartidas entre varios países, resulta más eficaz emprender una acción a escala comunitaria. De ese modo, es posible evaluar mejor los riesgos y coordinar las distintas medidas adoptadas por los Estados miembros.


VER VÍDEO: Comisión Europea: \”Minimización del riesgo de inundación en Europa a través de un correcto planeamiento\” (09/08/2006)

El 18 de enero de 2006, la Comisión Europea presentó la propuesta del primer borrador de la Directiva para la evaluación y gestión de los riesgos de inundación. Seguidamente, se sucedió la primera lectura, el 6 de diciembre de 2006 y, en unos meses, el 25 de mayo de 2007, fue adoptado el documento de compromiso por el Parlamento Europeo, de acuerdo con el Consejo de Ministros de la UE. Finalmente, el 18 de septiembre de 2007, el Consejo de Europa cierra la negociación y adopta la Directiva de Inundaciones. El 6 de noviembre de 2007 es publicada en el Boletín Oficial de la UE, momento en el que entra en vigor.

La Directiva 2007/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2007, relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación tiene como objetivo establecer un marco común para evaluar y gestionar en la Unión Europea los riesgos de todo tipo de inundaciones, aquellas ocasionadas en medio urbano por la escorrentía o por la saturación de la red de drenaje y especialmente en las riberas y en las zonas costeras, destinado a reducir las consecuencias negativas para la salud humana, el medio ambiente, los bienes patrimoniales y culturales y las actividades económicas. En concordancia con lo dispuesto en la Directiva Marco del Agua, garantiza el respeto al papel de las avenidas en la dinámica natural de los ríos, especialmente la función que las llanuras de inundación tienen como áreas tampón de caudales y carga de materiales sólidos.

Las medidas contempladas para la prevención y gestión de los riesgos se organizan por demarcaciones hidrográficas, las cuales pueden abarcar varias cuencas. Principalmente éstas prevén la realización de una evaluación preliminar de los riesgos, seguido de la confección de mapas de las zonas de riesgo y, por último, la elaboración de planes de gestión de las inundaciones.

Los Estados miembros tienen de plazo hasta el 22 de diciembre de 2011 para realizar la evaluación preliminar de los riesgos de cada demarcación hidrográfica que abarca su territorio. La información que se debe incluir básicamente consta de los datos referentes a la ubicación de las cuencas hidrográficas dentro de las demarcaciones, a las inundaciones sufridas en el pasado, a la probabilidad de inundaciones futuras y a las consecuencias que se prevean causadas por éstas. En base a esta evaluación, los Estados miembros deben clasificar cada cuenca hidrográfica como “zona de riesgo potencial significativo” o como “zona sin riesgo potencial significativo“.

Los Estados miembros deben cartografiar todas las zonas de riesgo confeccionando mapas que delimiten y clasifiquen esas zonas según su nivel de riesgo asociado (alto, medio o bajo), indicando los daños potenciales que pueda ocasionar una inundación a la población local, a los bienes y al medio ambiente. La fecha límite para el cumplimiento de esta medida es el 22 de diciembre de 2013.

Mapas 03 a escala 1/100.000, de ubicación de tramos de riesgo y ARPSIs. Fuente: http://www.chduero.es

Cada Estado miembro debe elaborar y aplicar a nivel de demarcación un plan de gestión de los riesgos de inundación, cooperando entre sí en el supuesto de que la zona considerada se sitúe entre varios países. Estos instrumentos deben fijar un nivel de protección adecuado para cada zona determinada, estableciendo medidas que permitan respetar dicho nivel de protección. En su elaboración debe tenerse en cuenta todos los aspectos relacionados con la gestión del agua y del suelo, la ordenación del territorio, los usos dela tierra y la protección de la naturaleza. Estos planes deben completarse y ponerse a disposición del público antes del 22 de diciembre de 2015.

En el caso de España, El Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, siguiendo los principios de esta Directiva 2007/60 sobre evaluación y gestión de riesgos de inundación, ha puesto en marcha el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables, un instrumento de apoyo a la gestión del espacio fluvial, la prevención de riesgos, la planificación territorial y la transparencia administrativa.


Suscribirse a comentarios Respuestas cerradas. |

Comentarios cerrados.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies