Descubre el sistema de iluminación de bajo consumo que más se ajusta a ti

por canarias4life on 27/07/2016

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta la ciudadanía a la hora de cambiar sus hábitos de vida para hacerlos más sostenibles es la falta de información. Aunque la gente esté dispuesta a modificar sus comportamientos diarios para hacerlos más respetuosos, a veces no saben qué opciones tienen, cuánto cuestan o cuáles son sus prestaciones. Y una de las áreas en las que pueden surgir más dudas es la iluminación, dado el gran número de alternativas disponibles y sus distintas prestaciones.

canarias_watiosDentro de la familia de los fluorescentes hay dos tipos: los tubos y las bombillas compactas. Estas últimas son más eficientes ya que consumen aproximadamente una quinta parte de la potencia de las incandescentes, como se indica aquí. Además, su peculiar forma de espiral reparte homogéneamente la luz por toda la sala. Los tubos, por su parte, son más adecuados para grandes superficies como oficinas. Debido a la cantidad de energía que emplean para encenderse, se recomienda su uso en lugares donde vayan a permanecer un largo periodo de tiempo encendidos.Frente a las bombillas tradicionales, el sector de la iluminación
ha desarrollado tres sistemas distintos que pueden mejorar la sostenibilidad de las viviendas: las bombillas de bajo consumo (o fluorescentes), las luces LED y los halógenos. Y cada una de estas opciones puede incluso tener más tipos distintos dentro de la misma categoría.

El Light Emitting Diode, más conocido como luz LED, es, para muchos, el sistema de iluminación del futuro por diversas razones. A parte de ser las bombillas menos contaminantes del mercado, destacan por su eficiencia: convierten el 80% de la energía en luz. Asimismo, cuentan con una amplia variedad cromática y con diversos niveles de calidez, que vienen determinados en los dos últimos dígitos que aparecen tras la indicación de los vatios. De esta manera, 27 correspondería a la luz más cálida y 65 a la más fría, pasando por 30 y 40 que representan puntos de calidez intermedios.

Por último, están las bombillas halógenas. A pesar de ser las que más potencia y consumo energético requieren dentro de la familia, su rápido encendido las hace idóneas para habitaciones que requieren luz instantánea y no durante mucho tiempo, como por ejemplo un baño. Se pueden encontrar en el mercado con multitud de formas, sin embargo, las más comunes son las dicroicas (con forma semiesférica) que suelen ir incrustadas en el techo.

Una vez mencionadas todas las opciones y sus usos más adecuados, es necesario destacar un dato: si el 20% de los españoles cambiaran cinco bombillas incandescentes (tradicionales) por otras de bajo consumo, el ahorro total sería de 480 millones de euros en electricidad y de tres millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono, según datos de Twenergy. Estas cifras reflejan el potencial de cambiar el tipo de iluminación en hogares y oficinas para hacerlos más sostenibles. Aunque haya que hacer una pequeña inversión para realizar el cambio, los beneficios no solo se reflejarán en el medio ambiente sino también en la factura de la luz.

Esta noticia procede de Twenergy. Si quieres leer el contenido completo pincha este enlace.

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