CC60

 

Este estudio de arquitectura compuesto por 5 socias, resultó muy interesante en nuestro trabajo de campo de cara a destacar la equidad y la relaciones mas allá del trabajo.

CC60 es una empresa formada por cinco arquitectas, compañeras de estudios y amigas, nacidas a principios de los 70, que estudiaron juntas y comenzaron la andadura de este estudio para ayudarse mutuamente en sus proyectos de fin de carrera. Una de las socias expresa, con una metáfora sobre los orígenes del estudio, una organización pragmática y flexible, adaptada sobre las condiciones cambiantes del proceso de trabajo a las necesidades del grupo en cada momento: “Lo nuestro ha sido empezar a trabajar juntas e ir estructurando la empresa casi de una manera, así, de gestión doméstica”.

La base humana de este estudio de arquitectura radica en parte en la eficacia de esta manera de entender el trabajo como un fin para realizarse y como un medio para vivir, que les permita conciliarlo con otros fines y otros medios que también les realicen y les permita desarrollar otras inquietudes. De esta manera, toda actividad profesional que desarrollan las cinco socias, tanto dentro como fuera de CC60, es vertida en la empresa, desde donde redistribuyen lo ganado en base a un sistema diseñado por ellas mismas. Expresan los objetivos de su empresa en términos humanos como “ser personas profesionalmente”, vinculando esta idea tanto a la de integridad, hacer bien lo que se hace y poder llegar a fin de mes, como a la idea de “empresa familiar”, que no busca el crecimiento como planteamiento de éxito sino que lo define en términos de consideración de las relaciones humanas: “conocer a todo el mundo que trabaja en mi empresa”.

En la actualidad se dedican, además de a la arquitectura de edificación, a la enseñanza y la investigación. Su actividad abarca desde proyectos de edificación o reforma, ya sea urbanismo o a nivel particular, hasta docencia, pasando por dictámenes. Trabajan con distintos equipos de profesionales, de manera que constituyen una red de contactos, que forma equipos interdisciplinares en el desarrollo de proyectos.

Entre sus clientes se encuentran principalmente otros estudios de arquitectura, ayuntamientos, particulares, universidades o empresas privadas como bodegas.

Eligen los proyectos que quieren desarrollar por su interés y por coherencia con sus valores, desechando aquellos que les crean conflictos morales: “una vez nos propusieron uno, 500 viviendas en un paraje natural, mira es que no puedo, no puedo, no puedo estar dando clase en la universidad sobre tema medioambiental y hacerte 500 viviendas en un paraje que no se debería tocar. O te piden un dictamen de algo que es indefendible, mira que no te puedo, -no no, pero me lo apañas y tal- mire, no.”

Para trabajar, han tejido una red de relaciones entre grupos de profesionales de diferentes disciplinas, en la que entran diversos tipos de asociaciones profesionales y pequeñas empresas, que colaboran juntos en diversos trabajos, contactándose y contratándose unos a otros para determinadas partes de algunos proyectos. Esta es una red social-profesional en la que prima el conocimiento personal y cierto grado de amistad, en la que las personas implicadas están unidas por diversos tipos de vínculos “hay profesores, novios, amigos, compañeros de la facultad (..) uno de estos te llama y te dice, vamos al teatro” pero en la que el plano profesional está sumamente valorado, es decir, no se entra a la red por las relaciones sociales sino por el cumplimiento de unos criterios de eficacia profesionales como son: firmar un contrato, hacer una oferta de honorarios, cumplir plazos o no reservar sorpresas al cliente. Es la suma de estos factores la que hace que esas llamadas y vínculos se refuercen, como una de ellas expresa  “lo fundamental para que te vuelvan a llamar es hacer un buen trabajo, ser seria, profesional, nosotros hacemos el contrato aquí, en papel, no en un restaurante con una botella de vino, luego ya nos iremos a tomar la cerveza”.

El espacio físico de su oficina es un lugar tremendamente acogedor, tranquilo, con un cuidadoso diseño de orden basado en líneas rectas y perpendiculares. Es un único espacio en el que los cerramientos entre salas son de cristal. La oficina cuenta con dos pequeñas salas anexas, con mesas para reunión. El espacio de trabajo es una sala amplia en el que se juntan las mesas de las cinco compañeras en dos grupos y además comprende un espacio alargado para los colaboradores, que frecuentemente trabajan allí, que acaba en una pequeña pero muy surtida cocina. El orden y la previsión es parte de un espacio que refleja una concepción de comunicación, todos los espacios son diáfanos, abiertos, lo que permite la interacción verbal entre dos puntos cualesquiera del espacio de trabajo. Esta es una plasmación física de su modelo de organización y gestión, que se aprecia desde la entrada.


aula co-educativa

Aula co-educativa es un proyecto de educación en torno al juego. El corazón del proyecto está en Plasencia, pero María y Rubén, pareja y padres de 3 niños, impulsores del proyecto, provienen de Madrid.

Emigrados de la gran ciudad, recorrieron Plasencia y vieron las ludotecas de la región, dando cuenta de su ineficiencia, ya que en 2008-2009, tenian un coste aproximado de 8.000€ al año para la Administración y solamente daban cobertura a una media de 12 niños por ludoteca. Pero además consideraron que los servicios que ofrecían no cumplían los criterios para ser una ludoteca ya que las actividades ofertadas no pasaban de ser ejercicios para pasar el tiempo, sin ningún interés ni lúdico ni educativo. «Eran centros donde los niños coloreaban y hacían fichas, sin ningún proyecto educativo detrás, sin juegos, sin libros y alguno incluso sin ventanas»

Tras esta investigación del sector, se dicidieron a poner en marcha su propia idea de la educación alrededor del juego. El proyecto aula co-educativa tiene varias facetas, todas articuladas alrededor de la educación y de un ocio alternativo:  una ludoteca «El Laboratorio del Juego», una furgoneta que recorre los pueblos llevando juegos y animaciones «El Ludobús», una tienda online de venta de juegos, actividades de animación (campamentos,  colegios, piscinas … ), un taller de elaboración de juegos, donde ellos mismos realizan juegos artesanales que luego venden y una tienda física al lado de la ludoteca.

Se dirigen a todos los públicos, defienden que jugar no es una cosa de adultos, sino que todos deberíamos jugar.

Su objetivo es defender y promover la importancia del juego ante la Administración y ante los entes educativos. Su estrategia no se basa en el crecimiento económico, sino en el crecimiento en los valores de su entorno, de manera que para ellos mantener el negocio no es una cuestión puramente estratégica, sino una forma de vida. Su manera de sacar adelante el día a día del proyecto es diversificar las tareas.  Su visión idealista y principitesca ( de «El Principito») de la vida es la que rige su negocio, pero a fin de cuentas y asumiendo el  riesgo, les permite salir adelante, mantener su familia y sentirse realizados en su actividad.

Su secreto está en haber sabido conciliar lo nuevo con lo viejo, el ocio con lo educativo, sin dejarse arrastrar por la corriente de la novedad, valorando lo que ya estaba ahí, buscando entenderlo y adaptarlo a las necesidades de otros tiempos.


monvínic

 

Desde Barcelona y cambiando radicalmente de sector nos acercamos a Monvinic, ellos se definen como un sitio donde se divulga la cultura del vino.

A pesar de su gran prestigio como uno de los mejores establecimientos de vinos del mundo, queríamos profundizar en otros aspectos que nos permitieran resaltar este carácter humano del establecimiento.

La cocina regional, el vino y las relaciones sociales que se generan entorno a su ingesta son aspectos que simbolizan particularmente bien la “cultura mediterránea”. Sin embargo, parecería que las virtudes culturales locales se hallan hoy eclipsadas bajo el omnipresente y expansivo poder de la globalización… y en esa conjunción aparece Monvínic, un proyecto cargado de las tensiones propias de nuestro tiempo, cuya gesta sería impensable sin el nexo, a veces contradictorio, entre lo global y lo local.

Nos acercamos a la empresa por uno de sus proveedores, ya que principalmente, lo que nos hizo escoger este proyecto como candidato a empresa de base humana, fue su carta donde aparecen platos de kilómetro cero.

Se ofrecen tapas y degustaciones, así como una carta que se proyecta en la pared y que cambia cuatro veces al año. La oferta depende de los productos regionales de temporada y la cocina es casolana, tradicional: arroz con conejo de granja y cigalas, huevos con patatas a la riojana, ensalada de colmenillas y butifarra, bacalao con frutos secos, ventresca de atún con garbanzos, pescado de lonja con verduras y setas, judías del Ganxet, pichón asado relleno de setas, buey con patatas y ceps; hojaldre en helado de leche de oveja, babas al ron, tatin de albaricoque…. La nota global la aporta aquí el café de melita (en ausencia de café exprés) de Perú.

Y ahí encontramos su primer rasgo de humanización, cuidan sus materias primas comprando a los productores locales, adquiriendo mercancía de gran calidad a aquellos agricultores cuya producción no 100% rentable asegurándoles su compra.  Sergi Meiá desde los fogones trata de dignificar la cocina tradicional.

Se realiza así una combinación de lo global (los vinos, 4.000 variedades procedentes de buena parte del mundo) con lo local, incidiendo en la cadena de proveedores y productores en pro de los valores de la producción agropecuaria tradicional, ecológica y a pequeña escala. No en vano, lo más costoso de este establecimiento es, precisamente, la provisión alimenticia.

Quizá podamos denominar al proyecto como glocal, gastronomía local para maridarla con vinos de todos los lugares del mundo.

 

El trabajo en este establecimiento no es al uso como lo pensamos en un establecimiento de hostelería, no abren los fines de semana y los sommeliers poseen un horario habitual al de cualquier otro trabajo. Se percibe una estructura de la compañía muy horizontal, donde todos comparten mesa a la hora de comer. Este concepto de compartir mesa lo han llevado también a su restaurante, donde hay mesas grandes donde se sientan los comensales que a priori no tienen porqué conocerse, intención llevada a cabo con la idea de: «el vino se conversa».

 

Poseen una bodega con más de 4.000 referencias, en la que se deja rienda suelta a la creatividad de los sommeliers, proporcionándoles la oportunidad de seleccionar 40 de ellos para ofrecer a los clientes cada cierto tiempo. Se sienten responsables de este patrimonio del vino, responsabilidad que complementan con una biblioteca donde está documentado todo lo que se está generando alrededor del vino, una sala de catas y una sala de trabajo.

Desean establecer una relación muy cercana en cuanto a los sommeliers y los clientes, conversando acerca de sus elecciónes, realizando recomendaciones, aportándoles conocimiento sobre sus productos y ofreciendo una fusión entre un espacio esquisitamente diseñado y la tradición del vino.

En estos equipos de trabajo destacan cuatro rasgos. Primero, el nivel de profesionalidad: la mayoría de los trabajadores gozan de un brillante expediente. Destacan César Canovas, dos veces votado mejor sumiller de España y con amplia experiencia en su restaurante familiar (Racó d’en Cesc); Isabelle Brunet, con una brillante carrera en la que destaca su labor en el Bulli, Lavinia y junto al viticultor australiano Philip Jones, o Sergi de Meià que fue jefe de cocina de Reno durante tres años y continuó su labor en L’Excellence de Andorra. En segundo lugar la edad: la relativa juventud de los integrantes, cuya media no supera los 30 años. Tercero, el carácter multicultural del equipo, con miembros procedentes de Francia, Colombia, Venezuela, Brasil, Cataluña, Suecia, Perú, México, Italia y Andalucía. Cuarto, un currículo oculto que sugiere un par de habilidades singulares: destreza comunicativa (conocer idiomas, haber viajado y haber visto mundo -uno de los sumilleres es, además, antropólogo) y capacidad empática e ilusión por el trabajo.


Conexiones improbables

Nos fuimos hasta Bilbao para seguir con nuestro trabajo de campo y esta vez incurrimos en un interesante proyecto: Conexiones Improbables, este proyecto trata de humanizar la empresa mediante la conexión con personas relacionadas con el mundo del arte, de las humanidades… para producir un choque entre el mundo empresarial y el mundo artístico o del pensamiento.

Conexiones improbables es una comunidad de iniciativas de investigación colaborativa y co-creación para la innovación y la responsabilidad social. Se basa en los paradigmas de la innovación abierta y en los principios de la intersección entre ámbitos, disciplinas y personas diversas.

Así, pone en relación artes, pensamiento, ciencia, empresa y gobernanza, en la búsqueda de nuevas preguntas y respuestas a las necesidades de organizaciones de todo tipo. Son conexiones supuestamente improbables, pero posibles.

«Conexiones improbables hace de la hibridación entre diferentes, un entorno capaz de promover transformaciones, metamorfosis a menudo poco previsibles en las lógicas del pensamiento lineal y de la innovación direccional e incremental. Una innovación más profunda, más radical, más sustentada en la investigación y experimentación conjuntas, en los valores y en las personas» (de su presentación de la web)

Roberto Gómez director de este proyecto, nos explicó que a este choque que provoca la reflexión dentro de las empresas, lo había bautizado slow innovation , una innovación desde nuevas perspectivas, una innovación producida por la unión de mundos que se han desconectado: el arte y la empresa, la reflexión humanística y los negocios.

Artistas y pensadores que ayudan a reenfocar las necesidades y a resolverlas.

«Nos ayudó a cuestionar lo que habitualmente hacemos en el trabajo y a obtener, desde ese cuestionamiento, una visión diferente, a repensar los modelos de organización y de relacionarse con el entorno» ésto comenta un empresario después de pasar por una conexión improbable.

El modo de funcionamiento para yuxtaponer estos perfiles es por un call for projects, las empresas proponen su cuestión a resolver y se les pide a los artistas, filósofos, sociólogos, etc. que presenten proyectos para la resolución de los problemas o cuestiones. Se presenta esa lista de soluciones a la empresa y con un asesoramiento se escoge a quién conectará por un tiempo concreto con el mundo empresarial.

En el Canal de Vimeo de Conexiones Improbables podeis ver las conexiones presentadas en Septiembre del 2011:

1.- Obe Hettich + Diego Soroavideo

2.- Grupo i68 + Paola Tognazzi: video

3.- Lauaxeta Ikastola + Mikel Morlas: video

4.- DeustoTech + Remedios Zafra: video

5.- Fundación Anesvad + Carme Romero: video

6.- Tknika + Virginia Imaz Quijera: video

7.- Fagor + PKMN: video


HUB Madrid

El trabajo de campo que realizamos en el HUB nos resultó muy interesante para el desarrollo de la investigación.

El HUB Madrid es un espacio de encuentro entre emprendedores sociales que alquilan un espacio de trabajo aprovechando la interacción que se produce con otros emprendedores en la misma situación, buscando las oportunidades que se generan de esa interacción. Se trata de un espacio industrial reconvertido, donde hay una intencionalidad de acogida y donde se recupera la parte de sociabilidad del trabajo: networking organizado. Esta idea se replica por todo el mundo en una red de HUB’s donde se intercambian experiencias y donde los propios trabajadores de HUB poseen la oportunidad de moverse laboralmente.

Para este nertworking organizado se realizan una serie de actividades organizadas como el Sexy Salad: una actividad de encuentro entre la gente arrendadora de espacios de trabajo en el Hub, donde cada partipante se encarga de llevar 2 ingredientes para una ensalada y al terminar de elaborarse se comparte.

Este espacio, hace que nos hagamos una serie de preguntas muy interesantes de cara a la investigación:  ¿Hasta qué punto el espacio se convierte en humano y humanizador? ¿Hasta qué punto lo humano y el ambiente se pueden gestionar? ¿Se pueden gestionar las narrativas de lo inesperado? ¿Se pueden gestionar las serendipias?

En esta nueva economía vemos que hay una idea muy fuerte de esta serendipia y lugares como éste lo están provocando: hacer que el azar y la interacción humana provoquen que «pasen cosas».

En el HUB la cocina está intencionadamente en la zona de paso, no hay espacios de trabajo fijos y todo está pensado de tal manera que se provoque que las personas  se relacionen, hablen, se vean, se conozcan…

Este espacio de emprendiduría e interacción provocada, también es utilizado para otras actividades. Eventos de lanzamiento de productos, institucionales, desfiles de moda, fiestas, talleres… el espacio se transforma y se reinventa para multitud de proyectos y acontecimientos haciendo que ésto también se convierta en parte del modelo de negocio del propio HUB.

Un resumen visual de todo su recorrido en este último año que queda muy bien reflejado es este video que ellos mismos elaboraron:

[vimeo]http://vimeo.com/19727808[/vimeo]


vizzuality

 

Nuestra siguiente visita del trabajo de campo, tuvo lugar en Vizzuality. Esta empresa de 10 trabajadores, trabaja desde el 2007 en la visualización y análisis de datos.

Ellos definen el valor de su trabajo en que comparten el significado de sus proyectos con sus clientes: comparten con quien les pide el trabajo la idea de lo que es relevante: «Para mí es igual de importante el contenido que para mi cliente, es imposible ver si no compartes la visión»

Para esto, se percibe en el equipo una serie de saberes que no pasan exclusivamente por lo verbal, la posibilidad de ver, es casi un saber sensorial que se conjuga con el conocimiento de la tecnología para el desarrollo de su producto. Éste conocimiento de la tecnología y de la programación les exige dedicar casi el 40% de su tiempo a su propia formación, lo que convierte su trabajo en tareas casi de tiempos artesanales.

Mantienen dos líneas de negocio, visualizar los datos para que la gente pueda entenderlos, o bien conseguir más datos para mejorar los que ya hay mediante el empleo de herramientas digitales.  La clave de su modelo de negocio se centra en la combinación de una implicación ética compartida y un conocimiento técnico aplicado, es decir, en su particular combinación de conocimientos, que les permite compartir el significado de los proyectos. “Creemos que lo que ha hecho que Vizzuality tenga clientes es que entendemos las necesidades de la gente que se preocupa de la biodiversidad (..) el valor de Vizzuality está en el conocimiento que tenemos cada uno, no en lo que vamos generando (..) por como llegamos a la necesidad que tenga cada uno”. El entrecruzamiento de fines y saberes entre clientes, usuarios y desarrolladores les permite compartir la visión de la relevancia en los fines con sus clientes y sus usuarios potenciales para concretar una realización adecuada a estos, que seleccione los aspectos que han de primar sobre aquellos secundarios. Esto es la clave de un buen diseño.

Las dos líneas de negocio comparten también dos temáticas: o bien se va hacia el medio ambiente o se va hacia la ciencia ciudadana. Dentro de esta última y como software que recopila datos se incluye por ejemplo “Planet Hunters”, un proyecto para que la gente contribuya a descubrir planetas del sistema solar, ofreciendo datos de un satélite de la NASA. La gente que quiera colaborar puede sumarse y hacerlo reconociendo patrones que detectan la existencia de planetas, en función de los cambios de intensidad lúminica en la emisión de las estrellas registrados por este satélite. Distintas personas analizan la misma gráfica, si las interpretaciones coinciden se da por bueno el análisis. Estas personas, los usuarios, en este caso son personas que pertenecen a una comunidad de gente muy interesada en astronomía, entre ellos uno de los programadores que ha desarrollado el programa en la empresa.

Esta implicación entre el usuario y el diseñador que los funde en una misma persona se produce también entre el trabajo y la devoción, lo que conlleva un manejo diferente de los tiempos que no permite una diferenciación clara entre el tiempo de trabajo y el tiempo personal. Como uno de ellos dice, “yo si estoy en mi casa es probable que esté haciendo lo mismo que estoy haciendo aquí, porque es mi  hobby, lo primero que hago cuando llego a casa es encender el ordenador (..) a mí, mi trabajo me encanta, yo estoy donde quiero estar

Cuando tu trabajo es un reto personal, cuando disfrutas de la curiosidad de probar y ensayar soluciones, cuando tienes algo nuevo que descifrar, algo que es un juego a resolver ¿quién quiere dejar de jugar? Verles trabajar y hablar con ellos sobre sus rutinas evoca la imagen de un niño absorto en su tarea. Esa curiosidad y atención centrada que te abstraía del tiempo cuando eras niño, y al que muchos hemos tenido que renunciar para sujetarnos a los tiempos marcados del rendimiento laboral actual, parece ser el factor que imbrica la vida personal con la profesional de este grupo de personas, que han conseguido ganarse la vida de una manera que les absorbe de una manera en la que quieren ser absorbidos. Uno de ellos me cuenta que si llegado un plazo la solución que has implementado no está bien del todo, en otras empresas el jefe te pide que te quedes, “aquí eres tú el que se quiere quedar hasta que esté perfecto y el jefe te dice que no”.

Si tuviéramos que presentar las cuestiones humanas, las definiríamos como: una gran empatía con los trabajos a los que se enfrentan y a la vez una ambigüedad presente en los mismos, ya que sus trabajos no tienen una única solución, pero deben saber cuál es la solución más representativa.

Sus herramientas de trabajo son de código abierto, están en la línea de compartir conocimiento. En cuanto sacan algo al mercado, en un tiempo breve mejoran su producto partiendo de su código y de sus herramientas, pero no les importa.

En estos cuatro años han desarrollado un gran know how, son rápidos en el desarrollo de sus proyectos, pero aún así poseen tiempos de entrega flexibles, manejan el tiempo de una forma diferente, una tensión temporal entre esos espacios artesanales y la ubicuidad constante en los tiempos de internet.

 


dnx | Designit

Nuestro siguiente caso de estudio tuvo lugar en Madrid en las instalaciones de dnx | Designit. Alrededor de 40 personas trabajan en esta empresa, que ellos mismos definen como un lugar donde te ayudan dar sentido a la innovación y a materializar ideas con ayuda de sus propios clientes.

En dnx | Designit la dimensión humana es central en varios sentidos:  las personas son a la vez su campo de trabajo (investigan con usuarios de dispositivos y servicios digitales para comprender cuáles son sus necesidades y sus estilos de uso), sus colaboradores (en los procesos de cocreación y diseño los esfuerzos de quienes trabajan en dnx se suman a los de los equipos de sus clientes  y a los de los usuarios) y su objetivo (buscan diseñar productos y servicios que sirvan a la gente).
Su origen está marcado por las experiencias que vivieron sus fundadores durante la crisis de internet a principios de siglo:  no querían repetir la historia de una empresa que creciera desmesuradamente y se volviera incontrolable. Se propusieron crear una empresa de unas cuantas decenas de personas, en la que la vida laboral fuera agradable. Como lo dice Joaquin Girao, actual CEO de dnx | Designit: Teníamos una idea en la cabeza que era, queremos dedicarnos a lo que hacemos con el cariño necesario, dedicándole tiempo mental, no queremos que de repente se nos descontrole por un crecimiento exagerado, se nos descontrole  la compañía o no sepamos qué estamos haciendo, entonces eso, yo lo contaba como un nivel de la compañía, treinta personas que facture dos millones de euros y que me permita vivir bien y control… tener controlado el tipo de cosas, el tipo de proyectos que queremos hacer.” (Entrevista con Joaquín Guirao)

 

 

La clave del modelo de negocio de dnx|Designit está en contribuir a mejorar la usabilidad de los dispositivos y servicios digitales, convirtiendo el conocimiento tácito, fragmentado y disperso que tienen los usuarios en conocimiento explícito, innovador y estructurado, que es usado en el diseño y rediseño de dichos dispositivos y servicios.
En su cultura corporativa la colaboración entre las personas resulta crucial, quieren organizarse “más como se coordinan los bancos de peces , o las manadas de pájaros, que como se coordinan los ejércitos, y que todos compartamos los frutos de esa actividad” (director de consultoría);  El tipo de empresa que viene para mí es ése, es, son grupos de personas, unidas por una visión común de algo y que se ponen trabajar juntas, se ponen de acuerdo para trabajar juntas y repartir el valor que generen, y no sé si se llama capitalismo  humano, no tengo ni idea de cómo se llama.” (director de estrategia e innovación).

dnx | Designit es una empresa que aprende. Uno de sus principales aciertos ha sido crear un sistema de aprendizaje e intercambio de conocimientos muy fluido, divertido y eficiente, que incluye diversas herramientas entre las que se encuentran una lista interna de correo electrónico muy dinámica (llamada Sandeces), uso cotidiano de Twitter y Messenger, conversaciones a viva voz a través de las mesas de trabajo, una Wiki a la que van agregando definiciones que resultan útiles para el trabajo, la costumbre de registrar y compartir los avances y los aprendizajes que tienen en cada proyecto, sistematización de las técnicas utilizadas en los proyectos, realización semanal de talleres y “refectorios” en los que analizan temas novedosos relacionados con su trabajo.
En síntesis, hay una costumbre muy arraigada de compartir y circular información, aprendizajes, descubrimientos y anécdotas, lo cual repercute en incrementar el valor generado en dnx | Designit, ya que su principal producto es el conocimiento.

Milhulloa

Nuestro tercer acercamiento al trabajo de campo tuvo lugar en Palas de Rey, en la comarca de Ulloa. Paso obligado para los peregrinos que van a Santiago por el camino del Norte.

Visitamos Milhulloa, una sociedad cooperativa creada hace once años, de la que forman parte actualmente tres mujeres: Carmela, Chusa y Anxos. Se trata de la única empresas de Galicia que se dedica al cultivo ecológico de plantas medicinales y hortalizas controlando todo el proceso, desde la producción de semillas hasta la distribución final.

El nombre de la cooperativa lo eligieron uniendo el comienzo de muchas plantas aromáticas y «Ulloa» como referencia a la comarca. Si bien, el proyecto en su inicio pensó llamarse «malas hierbas» en respuesta a las reacciones de la gente de su entorno cuando se enteraron del proyecto que tenían entre manos.

Las malas hierbas estuvieron a punto de echar abajo el proyecto, pues convertían la recolección de las plantas aromáticas y medicinales en un trabajo demasiado laborioso para poder ser rentable económicamente, pero el tesón, la innovación y algún premio contribuyeron a la continuidad. Actualmente el trabajo comienza a despegar gracias a algunas innovaciones como el grelo deshidratado y la espinaca, así como también las algas y las setas.

A pesar del momento un tanto inoportuno de nuestra visita tuvimos una cálida acogida y acompañamos a Chusa en una de sus visitas de formación que realizan.

El factor humano de su trabajo se percibe en el control del proceso de sus productos de modo artesanal a través de un cuidado de la tierra tal y como tradicionalmente se ha hecho en la finca que poseen.
Además se encuentran insertas en una red de productores de la zona de distintos ámbitos con los cuales mantienen fuertes vínculos de reciprocidad y de colaboración mutua que permite superar momentos de dificultad. Han convertido, como ellas dicen, su trabajo en una forma de vida y una forma de pensar.

También han llevado a cabo un contacto directo con los vecinos de los cuales han obtenido información sobre algunos cultivos ya extinguidos, así como también han investigado sobre antiguos remedios usados en el camino de Santiago en hospitales de de peregrinos. El inicio de la cooperación se encuentra muy vinculado con el camino de Santiago que tansita al lado de la misma finca de Milhulloa.

A pesar de todo lo conseguido mantienen la ilusión por los nuevos proyectos como la deshidratación de algas, de setas y de un buen número de frutas y algunos otros productos que mantienen en secreto.


Segundo acercamiento a la empresa: Culdesac

Nuestra segunda incursión en el trabajo de campo tuvo lugar en Culdesac en Valencia.

Esta empresa levantina es más que un estudio de diseño, es un laboratorio y espacio de colaboración que abarca todo tipo de disciplinas. Al frente de CuldeSac está Alberto Martínez, y Pepe García (CuldeSac Espacio Creativo), Juan Poveda y Xavi Sempere (CuldeSac Comunicación) y Garen Moreno y Sophie von Schönburg (CuldeSac Experience). La idea de la duplicidad de personas al frente de cada área de trabajo, es el intento de conjugar de manera más efectiva un perfil más creativo con un perfil más gestor que se complementen y dirijan los proyectos sin sacrificar ninguna de las dos vertientes.

Aunque dos de sus miembros (Martínez y García) estudiaron en la Royal of collage Art de Londres, el estudio eligió Valencia como sede, por su modo de vida. El ambiente relajado de esta ciudad les ha permitido crear un lugar donde se mezcla el trabajo propio del estudio con proyectos interdisciplinares, en los que se mezclan diferentes técnicas.

El nombre de CuldeSac significa una calle sin salida pero en valenciano, cul de sac es como el fondo del bolso de una mujer- un lugar donde se puede encontrar cualquier cosa y todo está mezclado.

Para entender la filosofía de este estudio, hay que entender el concepto de espacio creativo. CuldeSac se fundó con el propósito de establecer un lugar de encuentro, donde distintos profesionales pudiesen dialogar e intercambiar conocimientos. En Culdesac se desarrollan trabajos de diseño industrial, de mobiliario, iluminación, arquitectura, diseño grafico, comunicación, identidad corporativa, webs, catálogos y «experiences».

Fueron muy receptivos al proyecto y nos permitieron dialogar entorno a una mesa, en un patio interior y unos cafés con los 6 miembros fundadores del proyecto y palpamos un ambiente sosegado aunque muy intenso  y pudimos dar cuenta del trabajo que desarrollan y su forma de organizarse.

La evolución de su organigrama con recientes incorporaciones, los workshops de los viernes,  la tipología de los clientes y su trato acogedor y familiar con ellos, a los que les dedican mucho tiempo, fueron conversaciones que se mantuvieron en la nave que en mitad de Valencia Culdesac tiene, sin ningún tipo de identificador en el exterior.

La parte humana de la empresa, se pone de manifiesto también alrededor de las comidas compartidas. Todos cocinan para todos en la propia cocina de la nave y es en ese ambiente relajado de las comidas, donde fluyen las conversaciones entorno a los proyectos y todos se hacen conocedores de los avances y retos. Comentan que es en ese espacio donde surgen las mejores ideas.

Sobre los perfiles que trabajan en Culdesac nos comentaron que se intenta que fundamentalmente buscan personas dispuestas a abrirse y compartir. Muchas veces les piden identificar Culdesac con una cara y se resisten a caer en ello, allí todo es fruto del trabajo de todos y así tratan de reflejarlo.

 


primer acercamiento a la empresa: funky projects

Nuestra primera toma de contacto con las empresas de base humana tuvo lugar en Bilbao con Funky Projects.

Esta empresa se especializa desde 2005 en diseño de servicios y creatividad estratégica como empresa pionera en su sector a nivel nacional e internacional, habiendo desarrollado proyectos en Reino Unido, Irlanda, México, Holanda y Suiza.

Lo primero sorprendente al adentrarse en sus oficinas es la organización del espacio. Se trata de un lugar abierto, donde no existe ninguna barrera arquitetónica y que favorece el trabajo fluido. Los únicos lugares reservados son una cocina y una pequeña sala de reuniones.

Su método de trabajo es espejo de su entorno físico, un lugar donde la información fluye y donde existe un compromiso de transparencia en cada proyecto favorecido por su sistema informático, que apoya esta forma de funcionar en su día a día.  Su enfoque de aproximación a los proyectos es de actitud agitadora  y denominan así a sus reuniones: «reuniones de agitación» donde su forma de trabajar es extremadamente visual.

Los servicios ofrecidos por Funky projects son:

Innovación y creatividad estratégica: Se cuestionan permanentemente sus propias ideas para mantenerse creativos y esquivar el conocimiento asumido.

Diseño de servicios: En Funky Projects entendienden que el diseño de servicios debe incluir experiencias memorables para el usuario, personalización, emotividad y capacitación de las personas, tanto usuarias como proveedoras del servicio diseñado.

Transformación social: El diseño de experiencias y estrategias encaminadas a empoderizar a las personas, convertirlas en agentes activos de la sociedad y acelerar el avance social. Los proyectos de transformación social trabajan la participación ciudadana y la implicación en sociedad con acciones creativas, divertidas y sofisticadas.

Investigación y difusión: Potencian la construcción de identidad y el empoderamiento de las personas a través de estudios agitadores que transforman el entorno.

Sistemas: Proyectos listos para llevar. Paquetizan algunos de sus proyectos para que el que lo desee pueda replicarlo allá donde quiera.

La experiencia con Asier fue muy enriquecedora, de forma muy generosa nos mostró y habló de su empresa y nos permitió conocer hasta donde lo humano llegaba impregnar el entorno.

 



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