Primera lectura e interpretación de los estados financieros de la empresa en Finanzas

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Wikilibro: Finanzas > Capítulo 3: Análisis de Estados Financieros

Sección 2

Primera lectura e interpretación de los estados financieros de la empresa

La presentación del Balance: la disponibilidad y la exigibilidad

En el capítulo relativo al alcance del análisis financiero se insiste en incorporar al mismo todos aquellos elementos e informaciones que nos ayuden a realizar un diagnóstico empresarial adecuado, tales como aspectos organizativos, industriales, comerciales, de mercado o humanos. Dicho esto, es obligado recalcar que recalcar que las herramientas base, y las primeras a utilizar, para el análisis financiero las encontraremos en las Cuentas Anuales. Estas están integradas por los siguientes documentos:

1. El Balance 2. La Cuenta de Pérdidas y Ganancias 3. El Estado de Cambios en el Patrimonio Neto 4. El Estado de Flujos de efectivo 5. La Memoria

El Real Decreto 1514/2007 de 16 de noviembre por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad aplicable desde el 1 de enero de 2008 nos aporta nuevas definiciones para cada uno de los anteriores capítulos. No nos detendremos en este capítulo sobre estos conceptos en detalle ya que los mismos se encuentran desarrollados en el apartado referente a la Contabilidad Financiera.

No obstante si apuntaremos algunos conceptos que nos ayudarán a entender la importancia de estas herramientas para nuestro análisis.

El desarrollo del nuevo Plan General Contable tiene entre otros objetivos, el de facilitar información más precisa e inteligible sobre los estados financieros de las empresas. La tendencia del regulador viene siendo la de presentar la contabilidad, y por ende los estados financieros, de manera que éstos sean fácilmente entendibles por la generalidad de los agentes económicos. Si bien en el nuevo Plan general Contable pudieran aparecer definiciones contables a priori complejas y muy técnicas, podemos afirmar que lo que se pretende es primero una armonización de los criterios contables aplicables en diferentes jurisdicciones y en segundo lugar mayor transparencia.

Esa voluntad de transparencia nos ayudará de forma significativa en nuestro proceso de análisis de estados financieros, ya que la información mejora en su presentación y comprensión.

Destacar en este sentido la importancia concedida por los reguladores a la información transparente ofrecida al publico en general, y con especial relevancia a los inversores individuales, primer objetivo de esa transparencia informativa. En este sentido se asume que el inversor institucional dispone no sólo de medios sino de experiencia para obtener y analizar información financiera. No así el inversor particular quien no dispone ni de los medios ni de la experiencia necesaria, razón por la cual es obligado facilitarle dicha tarea.

La información contenida en las cuentas anuales pasa a ser más detallada y profusa, baste como ejemplo la dimensión alcanzada por las de las compañías cotizadas, las cuales pueden ser consultadas en la página web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (www.cnmv.es) . Accediendo a través de las consultas a registros oficiales podemos buscar cualquier sociedad cotizada y comprobar la diferencia en cuanto al número de páginas o apartados contenidas en las cuentas anuales del ejercicio 2007 y posteriores, es decir, antes y después de la obligación de información regulada en el RD 1514/2007 antes mencionado. Observaremos que en algunos casos las nuevas cuentas duplican en dimensión las anteriores.

Haremos un breve repaso a la definición de los anteriores documentos. La información detallada sobre los mismos se encuentra en el capítulo relativo a Contabilidad Financiera.

Balance: integra los Activos (derechos y otros recursos controlados económicamente por la empresa, resultantes de sucesos pasados, de los que se espera que la empresa obtenga beneficios o rendimientos económicos en el futuro) Pasivos (obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro) y el Patrimonio Neto (constituye la parte residual de los activos de la empresa una vez deducidos todos sus pasivos. Incluye las aportaciones realizadas, ya sea en el momento de su constitución o en otros posteriores, por sus socios o propietarios, que no tengan la consideración de pasivos, así como los resultados acumulados u otras variaciones que le afecten).

Destacamos varios aspectos introducidos en esta nueva definición y que hacen referencia a conceptos desarrollados en el capítulo relativo al alcance del análisis financiero:

• En primer lugar el componente temporal, lo que refuerza el concepto de permanencia de la empresa en el muy largo plazo. El balance así definido deja de tener una dimensión eminentemente estática y pasa a tener sentido sólo con el transcurso del tiempo. Este concepto viene a incidir en lo anteriormente comentado respecto al análisis financiero como base para proyecciones financieras y por ende para la toma de decisiones.

• En segundo lugar el concepto de rentabilidad, esperada tanto en la materialización o transformación de activos, como para la cancelación de deudas u obligaciones.


Comentábamos previamente que la intención del regulador es facilitar la obtención de información a todos los agentes económicos. En este sentido vemos una presentación del balance que cumple este objetivo. Así, aparece ordenado para facilitar su lectura:

El Activo de menor a mayor liquidez y el Pasivo de menor a mayor exigibilidad. De esta forma un primer vistazo al balance ya nos ofrece información valiosa.

La simple ordenación del activo entre el componente no corriente y el corriente ya nos facilita una primera impresión de la situación de equilibrio patrimonial que presenta la empresa. Podremos anticipar con un simple vistazo en que medida la empresa en cuestión distribuye sus propiedades e inversiones entre activos permanentes y activos que se transformarán en el corto o medio plazo. Podemos ver cuantificado el montante de inversiones inmobiliarias e inversiones financieras a largo plazo, y como estas comparan con los activos necesarios para la actividad productiva diaria o las inversiones a corto plazo. Igualmente tendremos una primera impresión de la situación de liquidez de la empresa.

Respecto al Pasivo la presentación del balance nos ofrece a través de un simple vistazo cómo la empresa dimensiona sus fuentes de financiación y como las segmenta entre fuente permanentes y no exigibles (sus recursos propios) y las exigibles, ordenando estas entre el largo (pasivo no corriente) y el corto (pasivo corriente) plazo.

En definitiva, la simple observación del balance, gracias a la ordenación exigida por el PGC y sin necesidad de calculo alguno nos ofrece mucha información y valiosa para nuestros proceso de análisis.

Imágenes y recursos

Imágenes

Balance PGC

Balance PGC


La cascada de Pérdidas y Ganancias

La Cuenta de Pérdidas y Ganancias presenta igualmente una definición interesante y absolutamente alineada con los principios enunciados para el análisis financiero.

Esta incorpora los Ingresos (incrementos en el patrimonio neto de la empresa durante el ejercicio, ya sea en forma de entradas o aumentos en el valor de los activos, o de disminución de los pasivos, siempre que no tengan su origen en aportaciones, monetarias o no, de los socios o propietarios) y los Gastos (decrementos en el patrimonio neto de la empresa durante el ejercicio, ya sea en forma de salidas o disminuciones en el valor de los activos, o de reconocimiento o aumento del valor de los pasivos, siempre que no tengan su origen en distribuciones, monetarias o no, a los socios o propietarios en su condición de tales).

Observamos que la nueva definición de la cuenta de pérdidas y ganancias trasciende del tradicional y mero concepto de ingreso o gasto, de beneficio o pérdida, y lo hace nuevamente relacionándolos con el concepto de rentabilidad o generación de valor. Nuevamente importante ya que al igual que ocurre con el balance, la definición de los documentos contables y de la propia contabilidad se ajusta a uno de los objetivos fundamentales de la empresa, la creación de valor a través de una actividad rentable y que perdure en el tiempo.

El nuevo PGC de 2008 introduce dos novedades que destacaremos ya que nuevamente tienen una gran relevancia para nuestro ejercicio de análisis financiero.

En primer lugar la posible imputación de ingresos y gastos directamente al patrimonio neto. Hasta entonces los ingresos y gastos del ejercicio se imputaban exclusivamente a la cuenta de pérdidas y ganancias y por lo tanto configuraban el resultado del periodo. El nuevo PGC ofrece al análisis financiero una regulación muy valiosa, como es el que determinado tipo de ingresos o gastos no se registren como resultado del ejercicio sino que directamente se imputen, sumando o restando, al patrimonio neto.

Esta novedad incide en esa voluntad de transparencia del regulador. Determinados incrementos o decrementos de valor, que por ejemplo tuvieran origen en ejercicios anteriores o por cambios en criterios contables, no conformarán el resultado del periodo sino que se registrarán en el patrimonio. De esta manera el regulador consigue que la contabilidad cumpla con el principio del reflejo fiel en cuanto a los resultados, y que estos registren lo acontecido durante el periodo considerado sin verse alterados, en más o en menos, por acontecimientos que nada o poco tienen que ver con las operaciones de la empresa durante dicho periodo.

Anteriormente los resultados del año podían verse afectados por sucesos que nada tenían que ver con el resultado de las operaciones de la empresa en ese ejercicio. Aislar estos efectos era obligación de todo analista financiero de forma que se pudieran realizar comparaciones inter-temporales consistentes. No identificarlos conducía obligatoriamente a diagnósticos, y por ende proyecciones, equivocados. Para identificarlos el analista debía “bucear” con todo detalle en la información contable, e incluso haciéndolo, la norma contable no facilitaba dicha labor al no exigir total transparencia a este respecto.

Es más, el nuevo PGC con ese objetivo de transparencia informativa hacia todos los stakeholders de la empresa (y con especial énfasis hacia los menos expertos) obliga a detallar tales imputaciones al patrimonio neto en un estado específico, el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto.

Una segunda novedad y muy importante para los analistas financieros es la propia presentación de la cuenta de resultados en forma de cascada. Hasta el PGC de 2008 la cuenta de resultados se presentaba con un formato parecido al del balance, ordenada esta vez entre Debe (donde se registraban los gastos) y Haber (donde se registraban los ingresos). Dicha presentación carecía totalmente de utilidad ya que de su simple observación no se podía extraer conclusión alguna. Era tarea de todos los analistas, profesionales o no, ordenar la información de forma que se pudiera entender el origen y la magnitud de ingresos y gastos del ejercicio. En el nuevo PGC el regulador viene a exigir lo que de forma voluntaria desarrollaban todos los analistas y gestores, dar sentido a la presentación de la información. La cascada de cuenta de pérdidas y ganancias nos permite ver de manera simple pero ordenada como y donde se generan los ingresos y gastos y como y en que medida se va conformando el resultado.

Así, la primera cifra que observamos es la que muestra la cifra de ingresos de explotación de la empresa. Vemos a cuanto asciende el resultado del core business de la compañía, sea por venta, distribución o prestación de servicios.

A dicha cifra le sucede el componente de gastos asociados a dicha actividad principal, por lo que la diferencia entre ambos nos ofrece información muy valiosa relativa a la rentabilidad del negocio fundamental de la empresa. A continuación la cascada nos va ofreciendo información sobre las restantes categorías de ingresos y gastos hasta llegar a conformar conceptos importantes para el analista, el empresario o el gestor, como el Resultado de Explotación, el Resultado Financiero, el Resultado antes de Impuestos o el beneficio Neto.

Como analistas o gestores deberemos ser capaces de leer la cascada de cuenta de resultados con un simple vistazo, y lo haremos sabiendo que en la cascada:

1. La calidad del beneficio disminuye conforme se desciende en la cascada.

2. La gravedad de la pérdida disminuye conforme se desciende en la cascada.

Imágenes y recursos

Imágenes

Cascada de Resultados

Cascada de Resultados


El decálogo de los beneficios de calidad del FASB

Recordemos en este punto dicho decálogo, ya que nos permitirá una mejor comprensión de la presentación en cascada. El FASB confería a los beneficios de calidad las siguientes características:

1. Determinados por principios contables prudentes 2. Potencialmente repartibles en efectivo 3. Poco volátiles 4. Relacionados con el core business de la compañía 5. Repetibles 6. Que se aproximen a la realidad objetiva y que no se basen en enfoques optimistas 7. Que no se basen en una exageración de los recursos realizables 8. Acompañados por un balance sin sorpresas potenciales (exceso de intangibles?) 9. Procedentes de operaciones y no de actuaciones financieras 10. Comprensibles

Al menos los puntos 3, 4, 5 y 9 ratifican los dos anteriores principios. Detengámonos a analizar estas dos afirmaciones, y entenderemos el por que de la presentación en cascada:

1. La calidad del beneficio disminuye conforme se desciende en la cascada.

Indudablemente, lo que como gestores perseguiremos (o como analistas más valoraremos) es una empresa cuya principal fuente de ingresos sea su core business, su negocio básico. En otras palabras, no valoraremos igual una empresa cuyos ingresos provengan de su actividad fundamental que otra que genere tantos, e incluso más, ingresos fuera de su actividad de explotación o como resultado de actuaciones operaciones financieras. Valoraremos positivamente la obtención de resultados extraordinarios, pero no lo haremos en la misma medida que la generación de resultados ordinarios.

La generación de resultados ordinarios, derivados de la actividad de explotación recurrente de la compañía nos sugiere lo que enuncia el FASB, resultados en principio poco volátiles y por lo tanto repetibles.

Si nos enfrentamos a una empresa que presenta un alto volumen de ingresos por su negocio principal y una menor dependencia en ingresos accesorios (registrados en la línea 5. Otros ingresos de explotación), poca incidencia de la liberación de provisiones (registradas en la línea 10. Imputación de subvenciones), irrelevantes ingresos por enajenación de inmovilizado (registrados en la línea 11), estaremos a priori ante una empresa sana y con potencial.

Si por el contrario nos enfrentamos a una empresa que presenta un pobre volumen de ingresos por su negocio principal, una significativa dependencia en el capítulo de ingresos accesorios (registrados en la línea 5), cuantiosos ingresos por enajenación de inmovilizado (registrados en la línea 11) o significativos beneficios en el capítulo de Instrumentos Financieros, por contraposición a lo sugerido por el FASB en su punto 9, estaremos con toda probabilidad ante una empresa que a falta de medidas correctoras, bien a medio, bien a largo plazo, resultará inviable.


2. La gravedad de la pérdida disminuye conforme se desciende en la cascada.

Efectivamente lo que como gestores pretenderemos (o como analistas más valoraremos) es una empresa que aún perdiendo dinero, dicha pérdida no se produzca por la diferencia entre los ingresos relacionados con el negocio principal y los gastos necesarios para la obtención de dichos ingresos.

Si una empresa registra pérdidas en su resultado neto, pero la misma se produce al nivel de los ingresos y gastos de tipo financiero, estaremos ante un caso con toda seguridad menos grave que una empresa que pierde dinero ya en su actividad principal.

La pérdida registrada en su actividad principal pone de manifiesto márgenes inadecuados, bien por la aplicación de políticas de precios inadecuadas, bien por la existencia de costes de fabricación excesivos. Solucionar estos problemas en una empresa que ya ha alcanzado cierta madurez es altamente complicado, ya que los precios estén en buena medida determinados por el mercado y la competencia, y los costes tienen un componente fijo cuya transformación es lenta. Lo que indica una pérdida al más alto nivel de la cascada es probablemente la inviabilidad de un negocio.

Si por el contrario la pérdida se produce por la venta de inmovilizado podríamos estar ante una situación coyuntural que no pone en riesgo el futuro de la empresa.

Si la pérdida se produce al nivel de los resultados financieros estaríamos ante una empresa probablemente sana en su actividad productiva, y por lo tanto viable y con futuro, pero con problemas de índole financiera que tienen una solución más sencilla (por ejemplo ampliación de capital y menor endeudamiento externo) que una reestructuración de la actividad productiva.


En definitiva la presentación en cascada es un instrumento visual de gran utilidad para nosotros, analistas o gestores. El PGC establece el modelo oficial, no obstante, para nuestra empresa, o para aquella que queramos analizar, lo relevante será el correcto establecimiento de una cascada de resultados que nos ofrezca la suficiente información sobre el performance de la empresa en cuestión. Este modelo variará en función del sector o industria, pero siempre deberá respetar los principios anteriormente enunciados.


Para finalizar los comentarios sobre la Cuenta de Pérdidas y ganancias haremos una breve referencia a otra herramienta ya mencionada e igualmente imprescindible para nuestra materia de análisis financiero. Mencionábamos anteriormente como la reforma contable de noviembre de 2007 y efectiva desde enero de 2008 consigue mejorar la presentación de información financiera para gestores y analistas regulando la imputación de ingresos y gastos directamente al patrimonio neto. Con este objetivo de total transparencia, y para que dichas imputaciones queden perfectamente reflejadas y puestas de manifiesto para quien esté interesado, se diseña el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto documento integrado por:

Una primera parte denominada Estado de Ingresos y Gastos Reconocidos, que recoge los cambios en el patrimonio neto derivados de :

1. El resultado del ejercicio de la cuenta de pérdidas y ganancias 2. Los ingresos y gastos que deban imputarse directamente al patrimonio de la empresa 3. Las transferencias realizadas a la cuenta de pérdidas y ganancias

Una segunda denominada Estado total de cambios en el Patrimonio Neto, que informa de los cambios derivados de:

1. El saldo total de los ingresos o gastos reconocidos 2. Las variaciones en el patrimonio neto por operaciones con los socios 3. Cambios en los criterios contables y correcciones de errores


De esta manera toda información relevante sobre ingresos y gastos, integrada o no en la cuenta de pérdidas y ganancias, queda recogida y a disposición para todos los stakeholders de la compañía.


Los flujos de efectivo

A continuación esbozaremos el contenido de un documento que será de gran relevancia para el análisis financiero, el Estado de Flujos de Efectivo.

Este informa sobre el origen y la utilización de los activos monetarios representativos de efectivo y otros activos líquidos equivalentes, clasificados los movimientos por actividades e indicando la variación neta de dicha magnitud en el ejercicio.

Uno de los principios fundamentales no sólo en el análisis financiero sino en general en toda la ciencia o teoría financiera es la preeminencia del efectivo. “Cash is King” es uno de los principales axiomas, por que es con el efectivo con el que se compra, se invierte y se retribuye. En este sentido recordamos el segundo principio del FASB relativo a los beneficios de calidad: Potencialmente repartibles en efectivo.

El análisis de cashflows, la generación de efectivo, será uno de los factores permanentes en el análisis financiero ya que la generación de cash o efectivo es un factor determinante a la hora de evaluar la viabilidad o fortaleza de un negocio.

El regulador diseña el Estado de Flujos de Efectivo, donde se registra la capacidad de la empresa de generar efectivo o equivalentes al efectivo así como las necesidades de liquidez de la empresa, debidamente ordenadas en tres categorías:

1. Flujos de efectivo procedente de las actividades de explotación, es decir los ocasionados por las actividades que constituyen la principal fuente de ingresos de la empresa.

2. Flujos de efectivo por actividades de inversión, pagos que tienen su origen en la adquisición de activos no corrientes y otros activos no incluidos en el efectivo y otros activos líquidos equivalentes.

3. Flujos de efectivo por actividades de financiación, comprenden los cobros procedentes de la adquisición por terceros de títulos valores emitidos por la empresa, recursos concedidos por entidades financieras o terceros, así como los pagos por amortización o devolución de las cantidades aportadas por ellos. Figurarán también los dividendos pagados a accionistas.

Decíamos en la introducción al concepto de análisis financiero que una de las misiones del analista o gestor, es extraer, de toda la información económico financiera que condiciona a la empresa, aquella que sirva al objeto del diagnóstico y la toma de decisiones. Normalmente nos enfrentaremos a una profusa cantidad de información. Deberemos determinar cual es relevante y cual no.

El Estado de Flujos de Efectivo abunda en esa provisión de información relevante, ya que si bien nos interesa conocer la capacidad de la empresa de generación de efectivo, no es lo mismo que esta provenga de actividades de explotación, de inversión o de financiación.

Todas serán relevantes y es difícil anticipar conclusiones. Dependerá del tipo de empresa, de su sector, de la coyuntura. Pero lo que siempre debemos tener en cuenta es que para analizar o gestionar debemos analizar información de manera selectiva, diferenciando conceptos diferentes o complementarios, y no confundiendo orígenes y destinos. Nuevamente el regulador nos ayuda con la definición de este documento sobre flujos de efectivo.


Las Cuentas Anuales como fuente de información: las notas, el informe de auditoria y el informe de gestión

Para finalizar este capítulo relativo a la primera lectura e interpretación de los estados financieros de la empresa haremos breve referencia a la Memoria de Cuentas Anuales.

Anteriormente hemos hecho énfasis en que el análisis financiero, aunque de naturaleza contable, debe incorporar otros elementos e informaciones que soporten o complementen nuestro diagnóstico, y por ello refuercen la toma de decisiones a partir del análisis.

Hacíamos referencia a la necesidad de incorporar aspectos cruciales como los organizativos (la estructura en base a la cual opera y se gestiona y controla la empresa), los industriales (como se organiza la producción en la empresa, como se aprovecha la tecnología), los de mercado (su definición estratégica o que lugar ocupa o quiere ocupar en el mercado así cómo su política de marketing), su capital humano. Bien, pues buena parte de estos factores se reflejan habitualmente en las cuentas anuales, que integran los siguientes apartados:

1. Actividad de la empresa 2. Bases de presentación 3. Aplicación de resultados 4. Normas de registro y valoración 5. Inmovilizado Material 6. Inversiones inmobiliarias 7. Inmovilizado intangible 8. Arrendamientos y otras operaciones similares 9. Instrumentos Financieros 10. Existencias 11. Moneda Extranjera 12. Situación fiscal 13. Ingresos y gastos 14. Provisiones y contingencias 15. Información sobre medio ambiente 16. Retribuciones a largo plazo del personal 17. Transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio 18. Subvenciones, donaciones y legados 19. Combinaciones de negocios 20. Negocios conjuntos 21. Activos no corrientes mantenidos para la venta y operaciones interrumpidas 22. Hechos posteriores al cierre 23. Operaciones con partes vinculadas 24. Otra información 25. Información segmentada


Mencionar a continuación la utilidad para nuestro propósito del Informe de Gestión de los administradores, contenido en dichas cuentas anuales.

En éste, los administradores desarrollan las principales actividades de la empresa, los factores que han condicionado su performance y evolución, los planteamientos estratégicos y los retos afrontados y por afrontar. Este informe resume la actividad de la empresa en el periodo considerado, y ofrece información cualitativa de gran importancia a la hora de valorar la actuación de la empresa, su potencial y su desarrollo.

Igualmente imprescindible para el analista será la lectura del Informe de Auditoría que habitualmente precede al documento de Cuentas Anuales, y que nos permite evaluar la fiabilidad y las limitaciones de las cuentas anuales de la empresa.

Va dirigido a los administradores de la sociedad, y se realiza sobre las cuentas que aquellos han formulado. Incorpora tres apartados fundamentales:

• Alcance: hace referencia a las cuentas auditadas y las normas aplicadas. • Opinión: se emite opinión favorable, con salvedades o desfavorable. • Párrafo de énfasis: donde se mencionan las circunstancias más significativas que se han puesto de manifiesto durante el proceso de auditoría.

La obligatoriedad de auditoría se regula en la Ley 19/1988 de Auditoría de Cuentas.

Para finalizar este apartado mencionar que las cuentas anuales de las compañías se pueden obtener en los registros oficiales. Aquellas correspondientes a las entidades cotizadas o, aun no siendo cotizadas, que hayan emitido títulos en los mercados de valores se pueden encontrar en la página web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores www.cnmv.es .

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