La rehabilitación de los espacios urbanos en Construcción sostenible

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Sección 2

La rehabilitación de los espacios urbanos
La ciudad existente es un sistema complejo donde interaccionan factores de distinta índole, como son los factores climáticos, sociales, económicos, normativos, urbanísticos, etc. Son grandes sumideros de energía y una de las causas más importantes de la contaminación atmosférica y de los impactos ambientales y consumo de recursos que se generan a escala planetaria.

Muchas de las decisiones que se tomen para la mejora ambiental de nuestras ciudades pueden ayudar a paliar los efectos negativos antes mencionados e influir de manera determinante en la calidad de vida de sus habitantes. Uno de los primeros pasos para realizar una rehabilitación en un núcleo urbano consolidado es el análisis de las condiciones específicas del clima y la elaboración del diagrama de Olgyay, para poder establecer las estrategias de diseño que se utilizarán en la intervención del espacio público de la ciudad (y en el edificio). Otro factor muy importante a considerar es el estudio de la trama urbana existente y de su inserción en el territorio, que condicionará de manera determinante las variables climáticas de la escala regional. De hecho, el clima de los núcleos urbanos representa un claro ejemplo de mesoclima artificial, donde existen variaciones importantes en diversos factores climáticos, determinantes para establecer la sensación de confort de sus habitantes, como son la temperatura del aire, la velocidad y dirección del viento, la humedad relativa, calidad del aire, radiación solar, etc. Para poder realizar una adecuada intervención sobre los núcleos urbanos ya consolidados es imprescindible la realización de un buen diagnóstico. Como ya se ha mencionado anteriormente el enfoque disciplinar se debería dirigir, como mínimo, hacia el estudio de estos dos grandes bloques temáticos:

Condiciones climáticas:

  • Temperatura y humedad relativa
  • Dirección y velocidad del viento
  • Radiación solar
  • Calidad del aire

Condiciones urbanas:

  • Topografía
  • Densidad edificatoria
  • Usos del suelo
  • Zonas verdes
  • Movilidad y transporte
  • Ciclo de energía, agua y residuos
  • Factores socio-económicos
En este capítulo nos vamos a centrar principalmente en los parámetros establecidos en el primer bloque. Respecto al segundo bloque, en el que aparecen conceptos ampliamente tratados en diversas publicaciones, se ofrece un listado de fuentes de consulta para su conocimiento más detallado.

Contenido

Las condiciones climáticas

A la hora de intervenir en cualquier espacio urbano o edificación existente es preciso conocer las condiciones del entorno en el que está ubicado, para definir si es posible aplicar estrategias de acondicionamiento pasivo antes de proponer otro tipo de soluciones.

Como se ha mencionado anteriormente es necesario conocer las condiciones del clima de la localidad en que se encuentra. Hay numerosas bases de datos en la red en las que están disponibles estos valores (véase punto siguiente).

En cualquier caso conviene recordar dos cuestiones. En primer lugar, cuanto más próxima esté la estación meteorológica de nuestro lugar de actuación más precisos serán los datos para el análisis. En caso de que no sea posible obtener este listado de una estación cercana, habrá que interpretar los datos obtenidos teniendo en cuenta las características que modifican las variables de la escala regional, como son las topográficas, la presencia de agua, de vegetación, etc.

En segundo lugar, cuanto mayor sea el rango de datos obtenidos, tanto en el periodo caracterizado como por los parámetros obtenidos, dispondremos de mayor información para conocer el comportamiento de nuestra ciudad o edificio.

Las condiciones climáticas nos permitirán definir las estrategias pasivas posibles en la edificación y en el espacio urbano para alcanzar el confort mediante medios pasivos, aprovechando los aspectos positivos o evitando los efectos negativos.

Algunas de estas estrategias son la captación solar pasiva y activa, la compacidad, la inercia térmica, la protección solar, la ventilación, etc. Sin embargo, al ser una trama urbana consolidada o un edificio ya construido la aplicación de algunas de estas estrategias será posible si las condiciones existentes y la configuración urbana lo permiten. En caso de que no sea posible, habrá que buscar soluciones alternativas o sistemas que corrijan las situaciones desfavorables.

Las soluciones que se plantean desde un enfoque bioclimático son específicas de cada lugar, de cada situación y de cada edificio, por ello no es posible ofrecer soluciones generales, ya que en cada caso es necesario un análisis de todas las cuestiones que influyen en el comportamiento energético del edificio o espacio urbano.

Recogida e interpretación de datos climáticos Existen multitud de fuentes de información para la toma de datos climáticos, pero la decisión en la selección de cuál es la más apropiada debería estar fundamentada, principalmente, sobre la base de la fiabilidad y amplitud de datos ofrecidos por dichas fuentes. En este punto se indica algunas páginas de consulta en internet, que han sido seleccionadas por su fiabilidad e interés de los datos ofrecidos.

Datos climáticos Para España la más interesante es la Agencia Estatal de Meteorología, en la que se pueden encontrar los datos climáticos de la mayor parte de las capitales de provincia del país.

También existen otras páginas de consulta como el Atlas Climático Digital de la Península Ibérica, desarrollado por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en el que se pueden obtener un conjunto de mapas climáticos digitales de temperatura media del aire (mínimas, medias y máximas), precipitación y radiación solar. Con estos mapas podemos saber, para cada 200 m sobre todo el territorio de la Península Ibérica, cual es la temperatura media de las máximas, la precipitación o cualquiera de las variables antes mencionadas desde una óptica climática, es decir, el valor basado en la media de todos los años de los cuales se tienen datos. A más, estos valores se pueden consultar para el total del año (media en el caso de las temperaturas y radiación solar o acumulada en el caso de la precipitación) o bien para cualquier mes en concreto.

Otra base de datos interesante, y con un carácter más internacional, pues tiene datos de muchas ciudades en el mundo, es Weatherbase, en la que además se pueden encontrar datos que en otras fuentes de información es difícil conseguir, como son las humedades relativas medias máximas y mínimas mensuales.

Datos de radiación solar Para determinar las ventajas y desventajas relativas al soleamiento en la ciudad existente es necesario previamente conocer el recorrido del sol a lo largo del año. Cada mañana el sol aparece por un punto del horizonte llamado orto, se eleva hasta el momento de la culminación (12 del mediodía) y desaparece por un punto, simétrico respecto al eje norte-sur, llamado ocaso. Los parámetros que nos permiten conocer la posición del sol a lo largo del año son las coordenadas solares (Fariña Tojo, 2008), que dependen del día del año (declinación), de la hora del día (ángulo horario) y de las coordenadas geográficas (latitud y longitud):

  • Acimut (A): ángulo horizontal medido desde el sur. Hacia el Oeste positivo de 0º a 180º y hacia el Este negativo de 0º a –180º
  • Altura solar (h): ángulo vertical medido en sentido positivo de 0º a 90º por encima del horizonte y de 0º a -90º por debajo.

Además de lo anterior, para analizar las condiciones del soleamiento en el espacio público y en la envolvente de los edificios, es fundamental conocer las características principales que definen la trama urbana, como su orientación, la relación ancho de calle-altura de edificio, las pendientes del terreno donde se asientan, la presencia de vegetación, la tipología edificatoria, etc.

Actualmente existen numerosas herramientas informáticas que permiten realizar simulaciones muy exactas sobre la influencia de la radiación solar sobre la trama urbana, aunque esto no debería eximir al técnico de un conocimiento teórico previo y de la visita y observación directa de la zona de estudio.

La carta solar cilíndrica es una de las representaciones de las trayectorias solares a lo largo del año más fáciles de interpretar por los técnicos. El conocimiento detallado del manejo de esta carta solar, que excede el contenido de estos apuntes, se puede estudiar en varios manuales que indicaremos más adelante.

Otros parámetro que puede ayudar al técnico a la hora de determinar la cantidad de energía que incide o traspasa un paramento (principalmente a través de los vidrios) es la irradiancia solar (W/m2), mediante la cual se pueden calcular las ganancias solares durante ls distintas épocas del año. Tanto para conocer datos de radiación, acimut, alturas solares, etc. existen multitud de sitios en la web y manuales. A continuación indicamos algunos de ellos:

Webs CENSOLAR, Centro de Estudios de la Energía Solar. Descarga gratuita de programas referentes a la radiación solar. PC-SOLAR (Versión 2). Obtención de cartas solares cilíndricas para todas las latitudes del mundo. Descarga gratuita. GEOSOL. Obtención de datos sobre radiación solar: radiación solar directa, difusa, total, acimut y altura solar, carta estereográfica, etc. Descarga gratuita. HUELLA SOLAR. Ofrece servicios de análisis de soleamiento. Descarga gratuita del programa.

Datos de viento El viento es otro parámetro fundamental que va a influir de manera determinante en la sensación de confort. En función de la situación climática o de la época del año en la que nos encontremos necesitaremos aprovecharnos de esta estrategia o bien protegernos. Al igual que con los datos de temperaturas y humedad, cuanto más cercana sea la estación de toma de datos al área de intervención mejor responderán a las condiciones locales. Habría que tener en cuenta las modificaciones que estos datos tendrán en función de parámetros como la configuración de la trama urbana, la presencia de vegetación, los obstáculos topográficos, etc.

Para la toma de datos y para su estudio en profundidad se puede consultar: WINDFINDER. Página web donde se pueden obtener datos de viento para muchas zonas del mundo. Esta página ofrece datos de dirección, frecuencia y velocidad de vientos, y además un dato muy importante que no se encuentra en otras fuentes de información, que es la temperatura media del aire.

ROSAS DE VIENTO (1971-2000) Publicación en CD realizada, en el año 2002, por la Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, Ministerio de Medio Ambiente: NIPO: 310-02-029-6 / ISBN: 84-8320-209-3

Documentos para profundizar sobre temas relacionados con viento y soleamiento

Fariña, J.: La ciudad y el medio natural, Akal, Madrid, 2008

Olgyay, V.: Arquitectura y clima, Manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas, Gustavo Gili, Barcelona, 1998

De Luxán, M.et al: Arquitectura bioclimática y clima en Andalucía. Manual de diseño, Junta de Andalucía, Sevilla, 1997

Mazria, E.: El libro de la energía solar pasiva*, Gustavo Gili, Barcelona, 1983

Neila, F. J.: Arquitectura bioclimática en un entorno sostenible*, Munilla-lería, Madrid, 2004

En estas publicaciones aparecen tablas de datos de radiación solar para diferentes latitudes, orientación de paramentos, horas del día, etc.

Imágenes y recursos

Imágenes

Coordenadas solares (Fariña, 2008)

Coordenadas solares (Fariña, 2008)

Carta solar para 40ºNorte (Fariña, 2008)

Carta solar para 40ºNorte (Fariña, 2008)

Datos de radiación obtenidos por Geosol

Datos de radiación obtenidos por Geosol

Rosa de los vientos para Málaga obtenida en Windfinder

Rosa de los vientos para Málaga obtenida en Windfinder


Los diagramas bioclimáticos

El climograma de Olgyay

El Climograma o Carta bioclimática de Olgyay, es un diagrama en el que en el eje de abscisas se representa la humedad relativa y en el de ordenadas la temperatura como condiciones básicas que afectan a la temperatura sensible del cuerpo humano. Dentro de él se señala la zona que contiene los sistemas de valores temperatura-humedad en las que el cuerpo humano requiere el mínimo gasto de energía para ajustarse al medio ambiente, llamada ‘zona de confort’.

La zona de confort señalada en el diagrama es aquella en la que, a la sombra, con ropa ligera y con baja actividad muscular se tiene sensación térmica agradable.

La carta aquí presentada es válida en regiones templadas (latitud entorno a 40º), en condiciones de exterior. Si se quiere utilizar esta carta en otras regiones de menor latitud habrá que elevar el perímetro inferior de la zona de confort 0,5ºC por cada disminución en 4º de latitud, subiendo proporcionalmente el perímetro superior hasta un máximo de 30ºC. En el caso de Madrid, la latitud es de unos 40º18’.

En esta carta se representa el clima anual de una zona conociendo las condiciones de temperatura y humedad. Suelen utilizarse las condiciones medias de temperatura y humedad mensuales, aunque se obtiene una mejor imagen si se utilizan, como se ha hecho en este análisis, las medias de máximas y mínimas de cada mes, pues señalan las oscilaciones diarias de temperatura y humedad con lo que se puede apreciar las necesidades horarias, a veces muy distintas.

Una vez representado el clima se puede observar en él las condiciones medias de humedad temperatura que se dan en cada momento y su desviación con respecto a la zona de bienestar.

El límite inferior de la zona de confort, 21ºC establece una separación por encima de la cual es necesaria la utilización de la protección solar y por debajo de la cual se necesita radiación. La zona de bienestar asciende con el movimiento del aire y desciende por radiación solar.

Los puntos del diagrama que están por encima de la zona de confort, corresponden a las condiciones climáticas en las que hay un exceso de calor (momentos sobrecalentados). Para restablecer las condiciones de confort se podrán adoptar medidas correctoras como la creación de protecciones solares, el aprovechamiento del viento si lo hay, o la creación, mediante un diseño adecuado, de corrientes de aire. Si las humedades relativas son bajas, se puede corregir con aumento de vapor de agua y aprovechar también el efecto refrigerante de la evaporación.

El parámetro de humedad que se considera en el estudio bioclimático es el referido a la humedad relativa, o sea la relación entre cantidad de vapor de agua contenida en el aire y cantidad de vapor en aire saturado a la misma temperatura. También puede utilizarse la relación entre gramos de humedad y Kg. de aire.

Como puede verse en el diagrama de Olgyay, si la temperatura se mantiene entre los 20ºC y 25ºC, se puede disfrutar de sensación de confort dentro de unos límites muy amplios de humedad relativa (entre el 20% y el 80%). Con temperaturas por debajo de los 20ºC las variaciones de la humedad relativa no son altamente significativas en la sensación de confort.

Mucho mas importante es la influencia de la humedad relativa cuando aumenta la temperatura por encima de los 25ºC. En éste caso, las necesidades de corrección para mantener una sensación de confort admisible variarán con el contenido de humedad:

  • Si la humedad relativa es inferior al 40% habrá bien que aumentarla o bien ventilar.
  • Si es superior a ese valor habrá que disminuirla o también incrementar la ventilación.

La humedad es un valor relativamente fácil de aumentar, pero más complicado de disminuir. De un modo natural suele ser elevada en zonas costeras y en presencia de masas vegetales.

En caso contrario, los puntos temperatura-humedad que están por debajo de la zona de confort (momentos infracalentados), pueden ser restituidos al confort por medio de la radiación, bien la solar directa o indirecta o de cualquier otro tipo.

El factor ropa contribuye a ampliar la zona de confort admisible. La escala de medida del factor de corrección del vestido mas admitida es el CLO. Esta es una medida arbitraria de aislamiento por vestido. La escala va desde cero, cuando no hay ropa, hasta cuatro que representa la gruesa indumentaria polar, pasando por la unidad que corresponde a traje y ropa interior normales. La unidad se define científicamente como la resistencia que encuentra el calor para trasmitirse desde la piel hasta la superficie exterior de la ropa. Esta carta está diseñada para condiciones de exterior y no tiene en cuenta el edificio y las variaciones que éste produce en las condiciones temperatura-humedad interiores y está diseñada para 1 clo de arropamiento (cifra intermedia entre invierno y verano).

El diagrama es útil en cuanto a las condiciones en el exterior, pues en sus medidas correctoras no se tienen en cuenta los efectos de la edificación. Sin embargo, dado que cuantifica las necesidades para la obtención del bienestar, puede utilizarse, como indicador de las condiciones que se deben crear en el interior de las edificaciones.

Documentos para profundizar sobre climogramas bioclimáticos:

Fariña, J.: La ciudad y el medio natural, Akal, Madrid, 2008

De Luxán, M, et al.: Arquitectura bioclimática y clima en Andalucía. Manual de diseño, Junta de Andalucía, Sevilla, 1997

De Luxán, M, et al.: Manual de Diseño para Canarias (MABICAN), Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). Descargable en Portal de Energías Renovables y Ahorro Energético y en la Web de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura

Neila, F. J.: Arquitectura bioclimática en un entorno sostenible*, Munilla-lería, Madrid, 2004

Olgyay, V.: Arquitectura y clima, Manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas, Gustavo Gili, Barcelona, 1998.

Imágenes y recursos

Imágenes

Climograma de Olgyay para Madrid

Climograma de Olgyay para Madrid


Los núcleos urbanos y el fenómeno de la isla térmica

El clima de las ciudades constituye un ejemplo de mesoclima artificial. El clima urbano está modificado fundamentalmente en características como la temperatura, la velocidad del viento, la contaminación del aire y la visibilidad.

Los grandes núcleos urbanos crean verdaderos microclimas independientes de su entorno. Los factores más importantes a tener en cuenta son los siguientes:

  • La rugosidad del conjunto, que disminuye la convección natural del suelo.
  • La disminución del albedo medio de las superficies, que conduce a fuertes calentamientos bajo el sol.
  • La emisión de contaminantes, que aumentan la concentración de partículas sólidas en suspensión y modifican la transparencia de la atmósfera produciendo efecto invernadero.
  • Las emisiones de calor debidas a la circulación de vehículos y a los sistemas de calefacción en invierno y refrigeración en verano.
  • La reducción del porcentaje de cubierta vegetal y la impermeabilización de los suelos, que alteran los procesos hídricos, modifican su balance y privan a la ciudad de un factor natural de enfriamiento por consumo de calor latente.
  • La complejidad en la determinación de la dirección y velocidad del viento y por tanto de los flujos y corrientes de aire en el interior de la ciudad. Esta característica es consecuencia de las turbulencias que se generan en el interior de las urbes a causa de los múltiples fenómenos físicos debidos a las formas y disposiciones relativas de los edificios que actúan como sistema de barreras.


En general todos estos elementos contribuyen a elevar de forma sensible la temperatura media y a disminuir la oscilación diaria de temperaturas máxima y mínima en las grandes aglomeraciones en todas las estaciones, lo cual puede conducir a situaciones insoportables en los meses de verano.

Movimientos de aire particulares son los que se crean en los núcleos urbanos. A la producción artificial de calor generada por la actividad humana se une la inercia térmica de los materiales de construcción. La diferencia de temperaturas con el entorno produce desplazamiento de aire hacia el interior de los núcleos urbanos desde las periferias en un movimiento de circulación por convección.

Este mismo fenómeno ocurre en menor escala también en el interior de las ciudades, entre los espacios urbanizados y los parques o zonas verdes, por lo que dependiendo de la extensión o distribución de éstas puede haber en la propia ciudad microclimas distintos bastantes diferenciados entre ellos.

Condicionantes particulares en todos estos desplazamientos de aire son tanto el tipo de superficie sobre el que se produce el rozamiento como la cantidad y naturaleza de los obstáculos (efecto barrera) que se encuentran a su paso.

En las ciudades, la polución producida por agentes contaminantes como escapes automovilísticos o sistemas de calefacción por combustión aumentan la turbiedad del aire, de modo que disminuye la radiación directa, si bien aumenta la indirecta, como puede apreciarse en los días nublados.

De la unión entre los problemas derivados de la polución atmosférica y de la acumulación de partículas en suspensión en la época estival se deduce que las peores condiciones de limpieza del aire se pueden producir en las ciudades y en los meses de verano. La suciedad del aire, aparte de las medidas que se deban de adoptar para la disminución de la polución producida por el hombre, puede ser reducida por la presencia de vegetación.

Las partículas en suspensión quedan atrapadas en su follaje hasta que su acumulación las hace caer al suelo por su propio peso. Por ello es importante la creación y conservación de espacios verdes en el interior de los núcleos urbanos.

El nivel de partículas sólidas puede ser reducido por la presencia de árboles. El aire en el centro de un espacio verde urbano con plantación de árboles es más puro que el aire cerca del perímetro.

Estas influencias son mayores cuando la densidad y amplitud de la urbe es mayor. La estabilidad térmica del conjunto va aumentando con la concentración urbana, mientras que la ventilación, la iluminación y la posibilidad de intercambios energéticos disminuye. En el caso de concentraciones urbanas de un cierto tamaño, se crean mesoclimas específicos dentro de la zona cuyas condiciones son bastante específicas de las de los campos circundantes.

Cuando no se poseen datos directos, se pueden establecer comparaciones con el clima de zonas rurales que rodean al núcleo urbano.

En el cuadro siguiente se presentan los promedios de los cambios de la urbanización impone en las distintas características del clima respecto de las áreas rurales próximas.

La isla Térmica Existe un gradiente decreciente de temperaturas entre el centro de las ciudades y sus periferias debido, entre otras cosas, a la configuración de la trama urbana combinada con los parámetros descritos anteriormente, y que se denomina el fenómeno de la isla térmica. Esto significa que debido a la inercia térmica de la ciudad se produce una elevación de las temperaturas medias y un enfriamiento más lento. Este fenómeno se puede observar en el siguiente mapa de isotermas de Madrid , realizado en una noche de invierno. En él podemos observar unas diferencias de temperaturas entre el centro de la ciudad (4° C) y las periferias (-3° C) de hasta 7° C.

En la ciudad consolidada podemos decir que se distinguen básicamente tres elementos, que contribuyen al fenómeno de la isla térmica y que se comportan de manera diferenciada:

Las superficies asfaltadas, que almacenan mucho calor durante el día y lo emiten lentamente durante la noche (superficies en color rojo en la imagen siguiente) Los edificios, cuyas superficies heterogéneas también contribuyen al calentamiento de la ciudad, pero en función del tipo de material y el color del acabado se comportan de manera muy distintas. Por ejemplo, una cubierta metálica se calienta mucho rápidamente y durante la noche se enfría también muy rápidamente, apareciendo en colores azules en las termografías nocturnas, que representan una baja emisión de calor. Las zonas verdes, que son espacios más frescos y que funcionan como reguladores térmicos urbanos, aparecen en colores azulados.


Documentos para profundizar sobre el tema

López, López, Fernández y Moreno, El clima urbano. Teledetección de la isla de calor de Madrid, Ministerio de Obras Públicas y Transportes, 1993

De Luxán, M.et al: Arquitectura bioclimática y clima en Andalucía. Manual de diseño, Junta de Andalucía, Sevilla, 1997

De Luxán, M, et al.: Manual de Diseño para Canarias (MABICAN), Instituto Tecnológico de Canarias (ITC). Descargable en Portal de Energías Renovables y Ahorro Energético: y en la Web de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura.

Imágenes y recursos

Imágenes

Influencia de la textura de las superficies en la distribución del viento (de Luxán, 1997)

Influencia de la textura de las superficies en la distribución del viento (de Luxán, 1997)

Contaminacion del aire en Madrid

Contaminacion del aire en Madrid

Foto aérea del Retiro en Madrid

Foto aérea del Retiro en Madrid

Mapa de isotermas en Madrid (López et al., 1993)

Mapa de isotermas en Madrid (López et al., 1993)


Las condiciones urbanas

En la actualidad, las condiciones del territorio y de nuestras ciudades, derivadas del “boom” inmobiliario de años anteriores, así como la crisis de los modelos urbanos desarrollados, obligan a replantear los objetivos prioritarios del planeamiento. Es necesario potenciar la rehabilitación y regeneración urbana frente a los nuevos crecimientos como medio para reducir la insostenibilidad de nuestras ciudades.

Como se ha mencionado en apartados anteriores, el análisis previo del lugar es imprescindible para abordar la rehabilitación de una manera acertada. Las características del microclima urbano determinan las estrategias adecuadas a aplicar en la rehabilitación de la ciudad existente.

Pero además existen otros parámetros que también son fundamentales para conseguir unas condiciones de confort que permitan el uso oportuno del espacio público de nuestras ciudades y la mejora del entorno que afecta a los edificios, como son topografía, densidad edificatoria, distribución de usos del suelo, zonas verdes, movilidad y transporte, ciclo de energía, agua y residuos, factores socio-económicos, etc.

La distribución y relación entre edificios y espacios libres es determinante para poder conseguir el máximo aprovechamiento energético. En una ciudad consolidada este factor es difícilmente modificable, pero en la medida en que podamos mejorar la situación inicial es importante considerarlo a la hora de tomar decisiones. Esta relación lleno-vacío afectará, por ejemplo, al aprovechamiento de la ventilación y el soleamiento, tanto a escala urbana como del edificio.

Respecto al trazado, dimensiones y orientaciones de viales es importante considerar la relación ancho de calle-altura del edificio, para adoptar estrategias respecto a la captación y protección solar, el control de los flujos de viento, etc. Mediante el rediseño de determinadas calles existentes y en aquellas que sus características lo permitan, se puede reducir o desviar el tráfico de vehículos, dimensionar de manera adecuada las aceras, incorporar vegetación, potenciar los itinerarios peatonales, ciclistas y reducir la contaminación acústica y atmosférica.

La mejora y/o sustitución de las redes de infraestructuras, fomentando la eficiencia y el ahorro energético y una buena gestión de los recursos naturales y de los residuos generados es otro punto a considerar. Por ejemplo, introduciendo alumbrado de bajo consumo en las luminarias del espacio público, red separativa en el sistema de saneamiento, sistemas de reutilización del agua de lluvia y de aguas grises, centrales térmicas de barrio, recogida selectiva de residuos, etc.

Aprovechar y potenciar espacios permeables y verdes existentes, como elementos de control del microclima urbano, reductores de la isla de calor. Intentar introducir este tipo de áreas cuando la trama existente lo permita, eliminando espacios asfaltados, impermeables y pavimentados en exceso, para tener la posibilidad de conseguir unas condiciones de humedad y radiación solar óptimas. Es importante elegir el lugar, el tipo y la dimensión apropiada de la vegetación para que se adapte a lo requerido en cada lugar.

Todo lo anterior debería tener en cuenta los aspectos sociales y económicos de la población residente y flotante de cada barrio de la ciudad y, por supuesto, integrar la participación en la toma de decisiones de los mismos, pues son ellos los mejores conocedores de las características del lugar que habitan y el objetivo directo de las mejoras que se propongan.

Documentos para profundizar sobre el tema

Hernández A y Leiva, A. Parámetros dotacionales para la ciudad de los ciudadanos. Cuadernos del Instituto Juan de Herrera (IJH), Madrid, 2006

Guía del planeamiento urbanístico energéticamente eficiente, Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), Madrid, 2007

Higueras, Ester, Urbanismo Bioclimático, Gustavo Gili, Barcelona, 2006

Manual de Diseño. La ciudad sostenible. Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE), Madrid, 2007

Un Vitrubio Verde. Principios y práctica del proyecto arquitectónico sostenible. Consejo Superior de Arquitectos de España (CSCAE) y Gustavo Gili. Barcelona, 2007


Ejemplos de regeneración y rehabilitación urbana

Existen numerosos ejemplos de regeneración urbana en Europa. A continuación se enumeran algunos de los más destacados, ofreciendo al alumno la posibilidad de profundizar en cada ejemplo mediante la consulta en Internet a través de las direcciones facilitadas.

Distrito de modelo Vauban. Freiburg, Alemania Biblioteca CF+S Vauban Forum Vauban Passiv Haus GENOVA SUSI Haus 37

Französisches Viertel, Tübingen, Alemania

Barrio de Hammarsby. Hammarsby Sjöstad, Estocolmo, Suecia

Malmö, Western Harbour / Bo01 (Puerto Oeste), Suecia

Proyecto ECO-City: Alemania, Austria, Eslovaquia, España, Finlandia, Hungría e Italia

Barrio Trinitat Nova (Proyecto ECO-City), Barcelona (España) Buena Práctica en la Biblioteca Ciudades para un Futuro más Sostenible

Île de Nantes, Nantes (Francia) Regeneración Urbana Integral Ponencia Congreso SB10mad

Coin Street, Londres (UK) Regeneración Urbana Integral

Barrio de La Mina, Barcelona (España)

Barrio de la Mina:

Rehabilitación Rennes, Francia

Documentos para profundizar sobre el tema

Aparicio, A. y Di Nanni, R., Modelos de Gestión de la Regeneración Urbana, SEPES, Madrid, 2011.

Descarga gratuita en la web de SEPES:

Gauzin-müller, D. Arquitectura Ecológica, 29 ejemplos europeos, Gustavo Gili, Barcelona, 2002

Velázquez, I y Verdaguer, C. Regeneración Urbana Integral. Tres experiencias innovadoras: Île de Nantes, Coin Street y Barrio de La Mina, SEPES, Madrid, 2011.

Imágenes y recursos

Imágenes

Regeneración de Malmö (Suecia)

Regeneración de Malmö (Suecia)

Regeneración del Barrio de la Mina

Regeneración del Barrio de la Mina

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