DIRECTOR GENERAL DE ZEROEMISSIONS
"Es importante vivir la experiencia internacional porque duplica la capacidad de empleabilidad. Y te enriquece personalmente"
Es un ejecutivo ordenado, serio, con método. Puede que a ello contribuya su formación como ingeniero industrial, en la especialidad Eléctrica, y que haya sido premio fin de carrera concedido por la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. No queda ahí todo: fue número 1 de su promoción. Un talento que no ha sido desaprovechado en la empresa donde trabaja desde sus comienzos profesionales. El currículo de Emilio Rodríguez-Izquierdo, de 36 años, está ligado a la multinacional de origen sevillano Abengoa. Ha desarrollado parte de su carrera como ingeniero y como directivo internacional. Fue gerente de la filial MTC Engenharia en Brasil, así como director de construcción de Sanlúcar Solar, director de anteproyectos y ofertas de Abener Energía, director de desarrollo estratégico y comercial de Abener Energía, y responsable de desarrollo de negocio y cambio climático de Abeinsa Ingeniería y Construcción Industrial. Desde marzo de 2007 es director de Zeroemissions, así como representante de Abengoa en el Fondo Español de Carbono-FEC (Banco Mundial). Estudió el MBA en EOI, Escuela de Negocios en el curso 2002-2003. Habla inglés, portugués, francés y tiene conocimientos de japonés. Mira al pasado con nostalgia, sobre todo después del aprendizaje y de la experiencia profesional de vivir en Brasil. Frente al futuro es optimista, ya que sabe que su área de negocio se presenta con un gran abanico de posibilidades. El debate energético está presente en todos los ámbitos, tanto empresariales como sociales. Y él está ahí.
La importancia es alta. Una persona necesita, dado todo lo complejo que resulta hoy día para un profesional desenvolverse en el mundo de la empresa, estar constantemente en proceso de formación. La práctica es necesaria para fijar el conocimiento. El papel de la experiencia profesional es fundamental, pero también el de la superación y las capacidades personales para afrontar todos los retos y los objetivos que se nos presentan dentro del mundo empresarial. Para lograr todo aquello que te propones hay que intentar superarse día a día, fijarse una meta para conseguir el desarrollo profesional.
En primer lugar, el máster permite agilizar el proceso de aprendizaje práctico y toca aspectos de la empresa que no se recogen en los planes de estudio universitarios, donde la mayoría de los profesores no están involucrados en el tejido empresarial. Es una opción de aprender otras formas de comportamiento, y sobre todo una oportunidad de desarrollo y de superación. Además, aprendes de las aventuras empresariales de otros, de sus fracasos y también de sus éxitos. Es un aprendizaje práctico. En mi caso, realicé el máster dentro del programa de formación directiva de Abengoa. Me lo propuso la empresa y no lo dudé porque formaba parte de una inquietud personal que yo tenía, de manera que aunó mis deseos personales con la necesidad de la compañía. Si de algo me arrepiento es de no haberlo hecho antes, porque un máster marca un hito dentro de la formación.
Una ingeniería tiene aspectos positivos porque además de los conocimientos técnicos te da una visión muy amplia, como la capacidad de análisis y de búsqueda de soluciones, la innovación o los aspectos económicos. Sin embargo, la realidad demuestra que los gestores de empresa más brillantes no son necesariamente ingenieros. Se requiere una formación complementaria, que adquieres a través de los másters o cursos de posgrado. Es importante saber gestionar el factor humano dentro de una empresa, y eso es, sin duda, lo más complejo.
Precisamente, a gestionar personas. No es como trabajar con máquinas. Con las personas tienes que manejar ciertas sensibilidades y tener en cuenta los sentimientos. Nunca se puede parar de aprender, además hemos de tener una gran capacidad de generar consenso, dependiendo del número de personas que tengas a tu cargo. Las decisiones en el mundo real no son el resultado de una ecuación, pues habría que incluir en la misma el factor humano.
Fundamentalmente, hay que tener capacidad para aprovechar el talento con independencia de los factores culturales. Se trata de hacer autoanálisis y valorar como subjetivas las apreciaciones que tenemos y que nos impiden sacar partido de la diversidad. Es necesario aprovechar todas las ventajas que nos ofrece la diversidad como complemento. Afortunadamente tengo otra visión diferente que otro profesional que no tiene experiencia internacional. Es importante vivir esta experiencia porque duplica la capacidad de empleabilidad. Y te enriquece personalmente. Para mí ha sido una experiencia única.
Sin duda. En mi sector, el comercio internacional de emisiones, es imposible no tenerla. Se acabó pensar en lo local porque siempre va a llegar alguien con ideas sobre cómo expandir el negocio robando ese espacio local. Hay que aprovechar los retos que ofrece la globalización, que son muchos. Hoy día, el mundo empresarial es muy complejo pero también es apasionante porque ofrece muchas oportunidades que hay que saber aprovechar.
Consolidar el grupo humano que tenemos en Zeroemissions, así como los retos de crecimiento corporativo necesarios para aprovechar las oportunidades que, hoy por hoy, nos brindan los mercados de carbono. Se había vaticinado el fin de la era de la producción de petróleo, pero lo cierto es que hay una gran demanda por parte de los países en desarrollo, lo que va a implicar una nueva manera de producir y de utilizar la energía, así como del uso de las emisiones de CO2. Hay una oportunidad de crecimiento en diferentes economías conjugado con la actual forma de producción de los países desarrollados. Por ejemplo, China e India ofrecen una mayor capacidad de producción, con recursos humanos muy cualificados, que no podemos despreciar. Otro reto que se nos presenta por delante será consolidar los grupos humanos de trabajo hacia nuevos procesos más eficientes.
La dirección de la filial de instalaciones de Abengoa en Brasil. Fueron más de dos años y fue una experiencia enriquecedora porque es un país y un entorno diferente a España. Me curtió muchísimo y me permitió tener experiencia en gestión internacional de manera prolongada, sobre todo conseguir que otros hagan lo que crees que hay que hacer.
En primer lugar, se requiere capacidad de liderazgo, dar ejemplo, ya que las personas pueden proyectarse y complementar experiencias profesionales. La creatividad es un factor de éxito porque hay que dar rienda a todo tipo de iniciativas sobre todo para implementar distintos proyectos. La superación también es importante, ya que hay que marcarse retos y no quedarse complacidos con los logros ya conseguidos. Lo peor es estar permanentemente satisfecho de lo que se ha hecho. Creo que siempre hay un punto de mejora en todo lo que se hace. Y, por último, la constancia, porque siempre hay fracasos y hay que ser perseverante. Todos estos factores son la semilla para el éxito futuro.
Sin duda, que invirtiera en su formación, y que dirigiera su carrera profesional como si fuera su propio negocio. Hay que aprovechar las oportunidades de crecimiento y mantener un espíritu de superación profesional.
La formación continua a directivos dentro de Abengoa está bastante consolidada, sobre todo en temas de tecnología, económicos, empresariales. En mi sector tengo que leer bastante porque hay que estar pendiente de cualquier novedad. Es importantísimo estar al día de todo lo que acontece. Todo esto se produce de forma muy rápida y hay que estar constantemente actualizándose. El acceso a la información en estos momentos es brutal y se requiere estar actualizado, eso significa un gran esfuerzo. También es cierto que los jóvenes tienen el cerebro abierto y una gran capacidad para absorber conocimiento.
Como fracaso personal puedo tener el hecho de no haber podido engancharme a algún proyecto en el que me hubiera interesado participar. Eso me ha permitido ser humilde para reconocer que no tenía las capacidades suficientes para afrontarlo. Todos tenemos limitaciones y hay que aprender a convivir con ello. De los fracasos se aprende, y hay que ser precavido frente a los riesgos. Muchas veces se trata de realizar un mayor análisis para llegar a un conocimiento más amplio, con el fin de mitigar y discernir los riesgos que hay sobre cualquier proyecto o negocio.
Es necesario evaluar las exposiciones a los distintos factores de riesgo que afectan a su negocio. El alto precio de la energía está generando un incremento del coste de la vida, lo que va a generar también un impacto en las empresas. También hay que retener el talento, con la finalidad de estar preparado para el siguiente ciclo económico. Las empresas, en época de crisis, no deberían cometer el error de intentar recortar gastos por la vía del personal, ya que cuando se realizan este tipo de reestructuraciones se corre el riesgo de perder mucho talento en el camino. Y hay que estar en condiciones de afrontar los nuevos retos que se presenten cuando finalice este bache.
Optimista, ya que existen grandes retos derivados de la estrategia de lucha contra el cambio climático, fundamentalmente en medio ambiente y energía. Estoy contento, aunque siempre hay sus días, meses y años, pero en cualquier caso siempre hay cosas que son mejorables y cualquier tiempo pasado puede que haya sido mejor, pero lo que hay que hacer es mirar hacia delante. Lo anterior ha sucedido y yo he evolucionado con el pasado, pero lo importante es mirar al futuro y aprender.
Creo que es decisiva la capacidad de innovación, la adaptación a la nueva realidad de competencia internacional, el coste de la energía. Veo la gestión en clave de oportunidad. Todo momento y situación ofrece una oportunidad que no debemos desaprovechar. Hay que ser muy positivos.
"El factor clave para el futuro está en una adecuada gestión de las personas, en saber compaginar la experiencia con la juventud"
"Las empresas están incorporando profesionales de la comunicación para ejercer una función que antes tenían descuidada"