DIRECTIVO Y "BUSINESS ANGEL"
"Quiero aplicar mis conocimientos, experiencia y relaciones en ayudar a otros emprendedores a sacar adelante sus modelos de negocio, trabajando como 'business angel'"
Aurelio López-Barajas, granadino, es licenciado en Derecho y de la primera promoción del Master en Dirección de Empresas de la EOI, que tuvo lugar en 1984-86. Directivo con más de 20 años de experiencia en entorno multinacional, ha desempeñado sus funciones en las siguientes áreas: planificación y estrategia, relaciones con inversores e institucionales, financiera y de gerencia de riesgos y seguros. Ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en Tabacalera y Altadis, ayudando a transformar una empresa nacional en una verdadera empresa multinacional, líder en el negocio del tabaco y de la distribución y logística, y la única empresa española nº 1 mundial en un negocio, como es Altadis en cigarros.
Aurelio López-Barajas ha sido presidente de la Asociación Española de Relaciones con Inversores (AERI) y Vicepresidente de la Asociación Española de Gerencia de Riesgos y Seguros (AGERS), además de formar parte del consejo consultivo de varias compañías de seguros de ámbito nacional y multinacional.
Aurelio López-Barajas es un experto en la puesta en marcha de nuevos proyectos y en la dirección de equipos multidisciplinares, tanto nacionales como internacionales. Entre su experiencia destaca el haber creado y dirigido los siguientes departamentos corporativos de Tabacalera y del Grupo Altadis: la Dirección de Relaciones con Inversores, la Oficina de Atención al Accionista y la Dirección de Riesgos y Seguros. Actualmente, Aurelio López-Barajas, asesora y participa con distintos emprendedores en la puesta en marcha de sus empresas, haciendo viables y rentables sus modelos de negocio.
De una manera absoluta. Tras estudiar Derecho en Granada, mi ciudad natal, me planteé dos opciones: opositar a corredores de comercio, actualmente integrados en el cuerpo notarial, o hacer un MBA en una Escuela de Negocios. Me vine a Madrid y estuve analizando todas las escuelas de negocios existentes, elegí a EOI que emprendía en el año 1984 su primer programa de Master en Dirección de Empresas a tiempo completo. No me equivoqué, fue una formación muy completa sobre todas las áreas de la empresa, incluyendo un periodo de trabajo en empresa de 6 meses de duración, a la vez que fomentaba la cultura del innovador y emprendedor al tener que finalizar dicho programa con dos proyectos: uno sobre cómo resolver un problema estratégico empresarial y otro sobre la creación de una empresa. Fueron 20 meses muy positivos de formación que me ayudaron a conocer el mundo de la empresa y a desarrollar mi carrera profesional en ella.
La competitividad a la que nos obligaron, sin que ello afectase al compañerismo vivido entre las 32 personas que comenzamos el programa y que solo algo más de 20 pudimos terminar, como consecuencia de los altos requerimientos para aprobar y obtener la titulación. Al ser la primera promoción de dicho Master, EOI quería posicionar su MBA entre los mejores y más exigentes de España y del ámbito internacional. La calidad del programa y del profesorado que tuvimos se mantiene en mi memoria.
Al tratarse de un MBA adquieres unos conocimientos muy buenos de todos los ámbitos de la empresa. Yo comencé a trabajar en el área de Estrategia y Planificación de una gran empresa, como era Tabacalera, lo que también me ayudó a conocer tanto los factores internos como externos que influyen en el negocio de una compañía. Por aquellos tiempos, Tabacalera estaba inmersa en un proceso de diversificación y expansión hacia los sectores de la distribución y alimentación, principalmente, a la vez que comenzaba a reestructurar su negocio principal de producción y comercialización del tabaco, consecuencia de las tendencias en el consumo existentes, tanto en el ámbito nacional como internacional. Dicho trabajo me aportó una visión completa y global de la compañía, lo que influyó en que me propusieran crear y liderar la Dirección de Relaciones con Inversores de la empresa, ante la necesidad de gestionar dicha área en una empresa cotizada y que iba a ser privatizada, como así ocurrió totalmente en el año 1998. Tras dirigir dicha área durante 8 años, en el año 2003 me propusieron crear y desarrollar la Dirección de Riesgos y Seguros del Grupo Altadis, un área que no existía con anterioridad y que fue capaz de ahorrar más de 50 millones de euros, en términos equivalentes, durante los 6 años que la dirigí, además de optimizar y mejorar los riesgos de la compañía. Estoy seguro que la formación multidisciplinar que recibí en el MBA de EOI me han ayudado a ser capaz de crear y dirigir con éxito las citadas y nuevas funciones corporativas de Relaciones con Inversores y de Gerencia de Riesgos y Seguros, en una empresa multinacional como Altadis, comercializando sus productos en más de 150 países, con más de 27.000 empleados y un valor de mercado de más de 15.000 millones de euros. Actualmente, quiero aplicar mis conocimientos, experiencia y relaciones en ayudar a otros emprendedores a sacar adelante sus modelos de negocio, trabajando como "business angel".
Estamos viviendo tiempos de continuo cambio y dinamismo, pero, sin duda, los mayores cambios en estos últimos 25 años han sido el desarrollo de las tecnologías de la información, la internacionalización de las empresas y la mayor incorporación de la mujer al mercado laboral y al mundo de la empresa. Por ejemplo y basándome en mi experiencia profesional, cuando empecé a trabajar en 1986 en Tabacalera no existían los ordenadores personales, la telefonía móvil ni internet, hoy en día, prácticamente, no se concibe un puesto de trabajo sin el uso de estos instrumentos. De igual manera, Tabacalera era una empresa que operaba prácticamente en el ámbito doméstico. Actualmente está integrada en el Grupo Imperial Tobacco, siendo la empresa nº1 en el mercado mundial de cigarros y la cuarta en el de cigarrillos, distribuyendo y comercializando productos en prácticamente todos los países del mundo. Por lo que se refiere a la mayor incorporación de la mujer al mundo de la empresa, baste decir que:
Que para triunfar en el mundo de la empresa tan importante es la completa formación personal como la relación con los demás. No solo hay que tener buenas aptitudes y cualificación profesional sino que hay que saberlas gestionar en la organización y comunicar correctamente para lograr su implantación. La empresa está formada por personas y departamentos que, aunque deben tener un objetivo general y final común, cada una puede tener intereses particulares, que no siempre coinciden. Saber comprender y diferenciar los intereses que aportan valor a la organización y a la sociedad, de aquellos que solo aportan valor al individuo concreto puede ser la clave del éxito.
Aparte de los valores tradicionales que cada directivo debe tener para gestionar equipos, conseguir los resultados esperados y aportar valor a la organización, algunos de los atributos del directivo del siglo XXI deben ser los siguientes:
Ofreciéndole mayores oportunidades tanto de acceso a la información, de formación como de desarrollo de negocio. Hoy, con un ordenador personal y conexión a internet se puede acceder y conocer lo que ocurre en cualquier parte del mundo, así como participar e influir en casi todo. Hay que saber obtener ventajas competitivas de las tecnologías de la información que, por supuesto, también pueden generar el riesgo de un aumento de la competencia, al haber menores barreras de entrada.
La sostenibilidad en la gestión empresarial es la garantía de viabilidad a largo plazo del modelo de negocio. Hay que pensar en productos o servicios que satisfagan necesidades globales para todos, como manera de optimizar la gestión empresarial. Cuanto más tiempo se cubra esa necesidad mayor será el beneficio obtenido.
Generalmente el mercado local, por su cercanía, es el que te aporta el conocimiento y te permite perfeccionar los productos o servicios que la empresa gestione. Una vez que dichos productos o servicios funcionan, el mercado internacional te ofrece la oportunidad de replicarlos y expandirlos, de cara a obtener un retorno teóricamente con menores riesgos e incertidumbres, ya que previamente han sido probados en el mercado local. En la mayoría de los casos, si el modelo de negocio funciona, las economías de escala que se producen al aumentar el mercado compensan los riesgos de la internacionalización, así como las diferencias que se encuentran en la cultura, necesidades, productos y servicios que se comercializan en cada uno de los países que conforman el mercado global.
Se deben relacionar bien, ya que también será la garantía de viabilidad futura. Un negocio que no esté construido y gestionado bajo el respeto a los derechos y valores humanos fundamentales, será un negocio que no funcione y que tenga una vida muy corta, además de los numerosos riesgos que puede afrontar y que le puede llevar a la pérdida de futuras oportunidades. Toda persona, ya sea directivo, empleado, trabajador autónomo o profesional debe tener como objetivo aportar valor a los que le rodean y a la sociedad, y esto no se puede hacer sin ética y sin el debido respeto a los valores fundamentales de la persona.
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