Antonio Fontanini >>

Dollar Shave Club

Seth Godin en su post de hoy reporta y comenta varios fenomenos virales aparecidos recientemente y os aconsejo leerlo.

Entre otros, habla del video generado por el fundador de Dollar Shave Club que utilicé

en mi clase de Digital Entrepreneurship el 8 de marzo: se trata del pitch de esta empresa que te envia a tu casa y para siempre cuchillas de afeitar a muy buen precio.

Utilizó una técnica inteligente para levantar financiación: primero hizo famoso al video en Youtube y luego lanzó la ronda que parece ha conseguido sus objetivos.

Aquí tenemos a otro ejemplo de utilización del Mktg viral interpretando a la perfección su dinámica y ejecución.

 


Antonio Fontanini >>

Kony video


A través de twitter acabo de recibir un video impactante y he dedicado casi 30 minutos en verlo, hasta el final. Es una iniciativa de “Invisible children” una ONG que denuncia la situación de los niños soldados en Uganda, reclutados a la fuerza por Joseph Kony, dictador y líder de APR, una organización revolucionaria sin ningún fin declarado que no sea el poder y la extorsión.

La idea de la campaña viral es hacer famoso a este desgraciado para que el mundo sepa lo que está haciendo y el Gobierno de EEUU deje de mirar a otro lado y mantenga a los “observadores” desplazados en el área, para ayudar al ejercito local en encontrar y parar a Kony.

El video sobre Kony ha sido bajado más de 70 millones de veces y confio que consiga su objetivo: propondré al team de TedxPlazaCibeles para que invitemos al fundador de Invisible Children a nuestro evento del 26 de Mayo. El mundo tiene que saber y los niños como Jacob tienen derecho a su infancia.


Antonio Fontanini >>

Juan Roig

Mercadona es una empresa “sui generis” del sector Alimentación con base en la comunidad Valenciana; tiene 70,000 empleados y en 2011, un “año horribilis” en España, creó 6500 nuevos empleos, siendo el mejor ejercicio de su historia.

Ayer Juan Roig, su presidente, presentó las cuentas de 2011 y aprovechó los focos para contar verdades incomodas, pero grandes como puños.

Me encantó que nadara contra corriente, expresando su admiración por los bazares chinos en vez de protestar pidiendo más “protección” aduanera y anacrónica contra su competencia.

Habló de la cultura del esfuerzo, de que no hay ya Españoles que recojan naranjas y que la cultura del paro es nociva a largo plazo.

En Mercadona al cliente le llaman jefe y éste es su mapa estratégico (gracias a Javier Garrido).

 

 

Aquí va el texto completo de la noticia.

Juan Roig ha realizado unas declaraciones que han levantado alguna que otra ampolla como bien se puede leer en twitter, donde se ha convertido en trending topic.

A la ya consabida de que “cada vez hay más bazares chinos porque hacen la cultura del esfuerzo que nosotros no hacemos”, el presidente de Mercadona también ha comentado que “el nivel de vida y la productividad se van a equiparar, así que o sube la productividad del país o baja el nivel de vida”.

Estas y otras declaraciones las ha realizado en la presentación de cuentas del ejercicio de 2011, el mejor año para Mercadona.

Juan Roig también dijo que está en contra del recorte por puro recorte, apostando por medidas que frenen el derroche en la sanidad, educación y justicia, ya que “la gente piensa que todo es gratis”. También ha apuntado que ningún español se libra de haber contribuido a llegar a la situación en la que estamos “al derrochar muchos recursos en corrupción, en economía sumergida, en subvenciones improductivas, en absentismo injustificado –con más de 1.000 personas que hoy no han ido a trabajar pudiendo y al no desincentivar el paro”.

En cuanto a las medidas que se están adoptando, Juan Roig dice que hubiera ido más lejos, reivindicando que “hay que favorecer a los empresarios, que son los que crean puestos de trabajo”, además comenta que él hubiera “perseguido mucho más el absentismo“, además de haber pasado a lunes “todos los festivos” porque “cada puente nos cuesta 1.200 millones de euros”, y añadió que “hay que desincentivar el paro porque hay muchísimo trabajo posible” y concluye diciendiendo que “En España nadie recoge las naranjas ni las fresas, todo son extranjeros”.

Respecto a las cifras de Mercadona, señalar que creó 6.500 empleos fijos en 2011 y anuncia otros 2.000 para este año. Cuenta ya con 70.000 trabajadores y 400.000 de forma indirecta.

 


Alejandro Redondo García >>

III Concurso Regional de Vinos de la Tierra del Quijote

 

Referente en el ámbito nacional de la Cultura del Vino, el III Concurso Regional un año más ha premiado nuestros Vinos de la Tierra del Quijote, contando con la presencia del Director General de Infraestructuras y Desarrollo Rural de la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha, D. Miguel Cervantes que ha recordado que “somos el mayor viñedo del mundo, el mayor productor de vinos de calidad del mundo”

Tras la cata se ha celebrado una comida multitudinaria con la degustación de varios platos en el propio pabellón polideportivo, mientras que los restaurantes también han elaborado un menú especial con platos típicos. Todo esto se complementa además con una oferta turística que pasa por una molienda durante la tarde y la visita al Museo Casa del Hidalgo, abierto hasta las 9 de la noche.

Ver Vinos premiados

 


Ramon Jesús Cortina Arenas >>

Informe Ejecutivo: “Plan de negocio para la introducción de la marca paraguas Vinos de la España de Don Quijote en Estados Unidos y Canadá”.

Os dejo aquí el enlace para ver el resumen ejecutivo del proyecto que hicimos mis compañeros y yo en el Wine Internationalization MBA. Un consorcio vinícola de exportación a los mercados de EE.UU. y Canada. La idea surge debido a la excesiva atomización que existe en el sector y como una de las posibilidades para abordar el difícil proyecto de internacionalizar una bodega.

Espero que os sea de gran utilidad ya que desde el grupo de proyecto le pusimos mucha dedicación, esmero y sobre todo cariño en las escasas horas que encontrábamos en las agendas de practicas, ferias internacionales, clases de idiomas,…

Un saludo.

http://www.tierradevinedos.org/attachments/218_resumen_EEUU_CANADA.pdf


Antonio Fontanini >>

Quality is the best marketing tool

In another post I reported my experience with Ritz Carlton Hotels while when I talked about the 25 components of the DNA of market oriented companies we discovered real “customer obsession” like in  Siebel Systems (CRM company) or in Newman Marcus  (luxury brands retailing) where sales assistants run the company, reporting not to their bosses but directly to their customers.

Every small Hotel, Consultant, Restaurant, café, shop, … any service related company needs to make the personal experience its major differentiator to create satisfied, loyal customers, evangelists.

In tourism, big chains like Four Seasons or Amandari are able to create this feeling in any resort they manage; Singapore Airline, the best airline in the world but also Jet Blue and Southwestern Airlines are doing pretty good in this sense.

Apple is not an exception: on one side it is a closed, gated, high walled environment, managed by the most arrogant CEO in the world, but since Jobs return they offered great experiences and insanely great quality in whatever they touched. Quality is its culture. Quality is its brand.

Starbucks Coffee created a huge chain of smiling barista crews: “latte” was unknown everywhere but in Italy and Europe and they added quality and personal touch.

There is no further marketing tool as quality to satisfy customers and make them come back.

 


Antonio Fontanini >>

Do what you love

If you are afraid to start up something, it means you have no real passion for it. When you have the luck to know what you really love, you must do it:  play violin, a professional sport, cooking, … or starting up a company to make a meaning, solve something that is wrong, changing the part of the world you do not like.

The reward is doing what makes you really happy; the risk is failing while learning and doing what you most like, if you have this luck, to know what you really love.

Steve Jobs in his famous speech at Stanford reminded us we all will die one day, thus any other risk is minimum against this certainty: nobody will escape this fate.

Thus, failing, making the ridicoulos in a public performance, bankrupting your start up, … are all minor things versus our sure death: failing is the best that can happen to you, sometimes.

There is a famous spot by Nike where Michael Jordan, probably the best basket ball player in history, reports how many free shots he missed, how many points he failed, over and over again: this is why he succeed.

Pinche aquí para ver el vídeo

Life is too short to spend it in doubting: if you have a passion, just do it: what is the worst thing that can happen to you? Is this (low) probability worst than sure death?

You are marvellous, your life is marvellous: please do not spare it in a job you do not like, in a life it is not yours but somebody else’s.

 


Antonio Fontanini >>

The contrary of “excellent” is not “bad”, it is “very good”

The contrary of “excellent” is not “bad”: its contrary is “very good”.

This is the mantra of my division when I was in charge of the International business of Amper. We were all obsessed about performing a great service to our customers, the only thing we had to really differentiate us in a world of tech products and engineers.

We were different. We thought differently even before listening to this great spot of Apple.

We delivered “insanely great products and services” before reading Steve Jobs biography.

This allowed us, a tiny company from a small country in the tech business to win the most important contract in the payphone world in Australia.

I remember one business retreat at the Ritz Carlton: when I explained to the Hotel manager I wanted to start up a workshop for my people (Phds, engineers, phisics, …) given by their waiters, porters, room managers and assistants, he thought I was crazy.

I loved their approach of listening to each customer, collecting her/his preferences and reproducing them in every Ritz Carlton they would visit later. I loved this concept of seeing a customer as part of our tribe, of our family, globally. Thus when you enter your room in a Ritz in Rome, Paris, New York, … you find your preferite flowers, your pillow is sinthetic because they know you are allergic to duck feathers, they serve you green tee by default because they know you do not like coffee, …

They make you feel at home: only somebody who loves you remember you do not like tomatoes or you prefer your beef almost row: your mother, your sister, your fiancé, your granma, … and at the Ritz.

I married my wife on July 25th, 1997 at 12:00: all my customers were invited and knew it but the Australians could not come.

At 11:55 I received a call on my mobile phone: I was entering the church but I picked up the handset for “a customer with a problem” was my priority then; she was Janet Sayer, Australian Telstra payphone CEO. She said she just won a dinner with her boss for she bet that my mobile phone would be on even during my wedding ceremony. Then she said: “Antonio, please swithch off the mobile now or pass me through the priest in order not to marry a crazy guy like you with this poor girl”.

That was my compromise: I was happy to serve my customers. I considered a privilege and an honour to do that.

In our house in Madrid we had two spare bedrooms for hosting my customers when they visited Madrid (now they are my kids rooms). I cooked for them with pleasure, fixed a lot of problems and I considered them as partners: a sale was not good until it was good for my customers.

It does not really matter if your business is small or big: your company, your brand importance will be proportional to how big are your promises, the ones you respect and deliver, even though you have to loose some money sometimes.

The Chinese say:” If you can not smile, why are you opening a shop?”

 

 


El blog de Pablo Estévez >>

¡Cómo cambia la vida en poco tiempo! Capítulo 2

Aquí estoy de nuevo con el segundo capítulo de esta historia.

El martes pasado terminé el post justo antes de comenzar las clases del Máster de Ingeniería de la Energía en el que me había matriculado  y del que estaba empezando a tener malas sensaciones. Pues bien, la cosa no mejoró. Empezaron las clases y me dí cuenta de que del concepto que yo tenía de un programa de este tipo lo único que había allí era el nombre.

Yo pensaba, como más adelante comprobé, que un máster era un programa eminentemente práctico, con un enfoque total a la vida real y al mercado de trabajo. Sin embargo, lo que estaba viviendo era un regreso a mis años de estudiante en la universidad. Pizarras llenas de ecuaciones y fórmulas, problemas, clases mixtas con alumnos de la propia escuela de Industriales, coger apuntes, profesores endiosados (algunos, no todos) sin habilidades de comunicación, etc. En fin una larga lista de cosas que me hizo perder la ilusión por ese nuevo proyecto, casi desde el minuto uno.

Pero como os comenté en el post anterior: ya estaba apuntado. No me quedaba otra que tragar y seguir adelante. Retorné a mis años de estudiante, compré los apuntes en reprografía, volví a llenar mi carpeta de folios y me dispuse a a pasar los siguientes dos años de mi vida entre la Escuela Superior de Ingenieros Industriales y la de Minas. Y todo ello con la única convicción de que en el momento que acabara tendría acceso a un mercado de trabajo en auge, como era el de las energías renovables.

Pasaron un par de meses (mediados de noviembre de 2010) y yo ya estaba metido de lleno en mi rutina. Acudía a los laboratorios de prácticas con mi bata y mi calculadora, resolvía problemas y prácticas e incluso había aprobado los examencillos parciales que nos habían hecho. Entonces, uno de esos días, todo cambió. Mi primo, que vive en EEUU y es un apasionado de la cultura yanki y de todo lo que ella implica, me envió un enlace a un vídeo de Youtube para que le echara un vistazo. A continuación os dejo el famoso vídeo, que muchos ya conoceréis.

Pinche aquí para ver el vídeo

Y, ¿qué pasó? Pues en el siguiente post continuaré…


El blog de Pablo >>

¡Cómo cambia la vida en poco tiempo! Capítulo 1

Después de poco más de un año inactivo, vuelvo a retomar mi blog para, poco a poco, ir cogiendo el hábito de publicar. Al menos, semanalmente.

Esta vez, me pongo delante del teclado para contar mi experiencia. Algo que me ha pasado en los últimos dos años y jamás pensé que ocurriría. Por eso el título del post es “Como cambia la vida en poco tiempo”. No os asustéis, no tiene que ver con problemas ni enfermedades. Todo lo contrario. Os cuento.

Hará cosa de dos años (principios de 2010), me encontraba en el paro tras haber sido despedido, pocos meses atrás, de la empresa consultora para la que trabajaba. Las ofertas de trabajo que salían relacionadas con mi titulación/experiencia eran más bien escasas, así que decidí continuar con mi formación. Comencé por los idiomas. Tenía la espina clavada del título de inglés. Me apunté a un curso intensivo en el British Council. Ese curso llevó a otro y éste, a su vez, a otro de preparación del examen. Total, que en verano (recuerdo que acababa de comenzar el mundial de fútbol de Sudáfrica) me presenté al examen del First y lo aprobé. ¿Qué sería lo siguiente?

Pues bien, comencé a buscar posibles programas máster que me pudieran interesar y que, al mismo tiempo, fueran asequibles economicamente hablando (algo que a veces es complicado). Después de valorar unos cuantos, me decanté por un máster que ofrecía la Universidad Politécnica de Madrid, centrado en energías renovables (muy de moda en aquel momento) acorde con mi titulación de Ingeniero Agrónomo. Un año lectivo y seis meses de prácticas remuneradas en empresas del sector. Intersante, ¿no?. Solicité la inscripción, cumplimenté innumerables formularios y envié las cartas de motivación, fotocopias, fotos, etc. Al poco tiempo, me comunicaron la aceptación de mi solicitud en el programa y yo, tan contento, comencé el proceso de matriculación. Aquí empecé a atisbar los primeros indicios de que, como dice la célebre frase, “no es oro todo lo que reluce“. Era la primera edición del máster y se hacía patente la falta de experiencia de todo el personal de la Universidad en la coordinación de este programa. Pero bueno, poco a poco y con mucha paciencia, conseguí matricularme. Y llegó septiembre de 2010.

A primeros de dicho mes estábamos citados para la presentación del máster. La cosa fue algo fría y mal planificada (muy similar a la presentación de alguna de las asignaturas que había cursado en la carrera). Tras haber dejado atrás los problemas que se intuían en un principio, aparecieron otros nuevos y peores. Me explico. Sin comerlo ni beberlo, se había decidido que las personas que no fuesen Ingenieros Industriales o de Minas deberían hacer unas asignaturas de refuerzo. Ese era mi caso. La cosa cambiaba. De un año lectivo, con la nueva carga, había pasado a dos y, para colmo, nadie aseguraba los seis meses de prácticas.

No sé si alguna vez os habrá pasado que os metéis a hacer algo y, a pesar de que vayan cambiando las condiciones (a peor), seguís adelante porque no tenéis otra cosa. A mi sí. Y este es un ejemplo. A medidaos de septiembre, con muchos programas máster empezando y, los que no lo habían hecho, con los procesos de selección acabados. ¿Qué haces?. Tragar.

Aquí acaba el primer capítulo de la historia. En sucesivas publicaciones continuaré con los siguientes capítulos que, si no, me alargo mucho y esto no hay quien lo lea.