Menos “thinking” y más “doing”

Es indudable que metodologías como Lean Startup, Customer Development y Design Thinking, están de moda y el riesgo de que algo esté de moda es no aplicarlo de forma correcta y quedarse sólo en lo “divertido”.

Como decía Amalio Rey en su post Design Thinking para prevenir riesgos: “Me interesa más que los participantes vivan el proceso de recogida de evidencias sobre el terreno, que el festival de post-it en que se convierten a menudo los talleres de DT“.

Esa es la clave: “…para tener éxito, los creadores del negocio necesitan transformar las hipótesis, saliendo a la calle, preguntando a los clientes si las hipótesis son correctas y rápidamente cambiar aquellas que estuvieran equivocadas…” Steve Blank “El manual del emprendedor“.

El objetivo de todas estas metodologías es ayudar a encontrar modelos de negocio deseables, factibles, rentables y escalables, mediante una serie de herramientas enfocadas en la experiencia del usuario, en los procesos colaborativos y en el prototipado rápido y desarrollo ágil.

Muchos de los que nos dedicamos a mentorizar proyectos, tenemos claro que el plan de negocio, es una herramienta de análisis predictivo de la realidad, es un trabajo “inside the building”, que no sobrevive al primer contacto con esa realidad. Pero también debemos de tener claro, que igual de predictivo puede ser pintar y llenar de pos-it una serie de herramientas (business model canvas, mapa de empatía, value proposition canvas…), sin tener un contacto directo con el cliente/usuario, sin validar las hipótesis en el mercado, dando por supuesto el encaje problema-solución, el encaje producto-mercado, porque se han diseñado de “forma perfecta”, un número suficiente de herramientas. Nada más lejano al objetivo de estas metodologías: el “aprendizaje validado”.

La finalidad última es crear empresas o desarrollar proyectos en las organizaciones ya creadas, con más probabilidad de éxito. El objetivo no es DISEÑAR/PENSAR que nuestro modelo de negocio es el qué quiere el cliente, sino BUSCAR/HACER el modelo de negocio qué quiere el cliente.   

Por eso es importante que centremos todos los esfuerzos en “outside the building”, la parte menos divertida y más difícil. A muchos emprendedores no les gusta la perspectiva de salir a hablar con los clientes, las excusas son múltiples: “tenemos estudio de mercado que avalan nuestras hipótesis”, “hemos hecho entrevistas a amigos y les ha encantado”, “hemos realizado muchas encuestas por mail”, “hemos hablado con expertos”…

Hagamos que se trabaje más sobre los aspectos importantes y complicados de todo este proceso, sin eludir las dificultades, dando importancia a la observación, investigación y entendimiento del problema para encontrar soluciones deseables y para ello hay que encontrar al cliente/usuario, conocer sus tareas (jobs), entender cuáles son sus necesidades, alegrías y fustraciones y trabajar colaborativamente con él.

Cómo se diseña, ejecuta y se analiza una entrevista. Qué experimentos realizamos para poner a prueba las hipótesis. Qué métricas utilizamos. Hemos validado el problema, hemos validado nuestra solución, qué iteraciones tenemos que hacer.

Llenar las paredes de post-it está muy bien y es muy divertido, pero enseñemos  más a BUSCAR/HACER y menos a DISEÑAR/PENSAR, enseñemos a “salir a la calle” para validar las hipótesis y convertirlas en hechos.

Menos thinking y más doing


Suscribirse a comentarios Comentarios | Trackback |

Enviar comentario

Debe identificarse para enviar comentarios.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies