¿Por qué no se ha caído el precio del carbono?
Una de los resultados inmediatos que uno podría esperar de la decepcionante conclusión de Copenhague es un desplome del precio de EUAs en el mercado de emisiones europeo (EU ETS) y del precio de los derechos generados mediante el Mecanismo de Desarrollo Limpio (CERs) en el mercado internacional. Sin embargo ni lo uno ni lo otro ha pasado, ¿Por qué?
Para entender mejor el mecanismo que influye en la cotización de ambas commodities hay que revisar con atención tanto en los elementos que influyen en su oferta y demanda como los factores exógenos al mercado y en esto son fundamentales las expectativas post 2012.
La dinámica de precios de los EUAs es distinta a las de los CERs .
EUAs
Si miramos con más detenimiento el comportamiento de los EUAs vemos que del lado de la demanda hay dos factores fundamentales: el spread entre carbón y gas y la demanda del sector industrial.
Con respecto al spread su influencia no ha sido determinante en la configuración del precio del EUA los últimos tres meses porque la tendencia ha permanecido constante. La influencia de este elemento en el precio depende de la distancia de precios que exista entre el carbón y el gas. Cuanto más bajo sea el precio del carbón, más generarán las compañías eléctricas con este combustible, produciendo más emisiones de CO2. Pero desde hace tiempo el precio del gas está deprimido y el precio del carbón ha demostrado una fortaleza importante, haciendo que la electricidad generada sea predominantemente con gas. Todo ello empuja el EUA hacia abajo.
La demanda de EUAs por parte del sector industrial sigue siendo baja debido a la crisis económica. Tal y como la firma especializada Point Carbon anunciaba el pasado jueves 25, las emisiones de las compañías dentro EU ETS cayeron un 11% en 2009 comparadas con las emisiones de 2008. Y dentro de esta bajada el sector industrial era el mayor responsable de las menores emisiones con un descenso de casi el 20% con respecto al año anterior. Esto ha hecho que, al existir un potencial superávit de asignaciones de CO2, este elemento haya tirado hacia abajo en el precio.
Del lado de la oferta cuantos más EUAs haya en el mercado más bajará el precio. Y esto solo se consigue poniendo EUAs disponibles mediante subastas o reservas de nuevos entrantes. El suministro mediante subastas ha sido moderado y tanto el reino Unido como Alemania han ido realizando subastas que han puesto en el mercado hasta un máximo de 4.9 Mt CO2.
Y sin embargo el precio no ha bajado de 12 €/EUA.
CERs
En el caso de los CERs los drivers de los precios son diferentes. Por el lado de la oferta está la capacidad de generación de CERs, hecho que depende mucho de la agilidad a la hora de tramitar proyectos en Naciones Unidas. Y en este caso la generación de proyectos ha caído un 15% en 2009 frente a la cifras del año anterior. Esta menor productividad en los proyectos tira de los precios al alza. Sin embargo, la atonía económica de los países demandantes de CERs (principalmente Francia, Reino Unido y Alemania) ha hecho que las previsiones de necesidad de CERs desciendan de forma importante. Lo que ha tirado del precio a la baja.
Sin embargo, el CER secundario no ha bajado de 10€.
Y esto independientemente del resultado de Copenhague. Y es que el mercado ya descontaba una conclusión sin acuerdo. Lo cual es una buena noticia porque significaría que hemos llegado a un mercado maduro y que funciona con los drivers más cercanos, es decir, con aquellos que marcan de manera más cercana las dinámicas de precio:en el caso del EUA la posibilidad de hacer switch de combustibles en la generación de electricidad. En el caso de los CERs como de eficiente sea la fábrica de generación de estas commodities.
Sin embargo, es verdad, que el mercado no es totalmente ajeno al resultado en Copenhague. Si hubiera salido un buen acuerdo la banda de precios post 2012 seguro que se hubiera disparado.
¿Una nueva fiebre del oro?
Como Akerlof y Shiller dicen en su libro “Animal Spirits”, la confianza de una nación o de un gran grupo suele girar alrededor de historias. Y dentro de estas historias las que revisten una particular importancia son las de nueva era. Estas historias son las que tratan de describir la conformación de una economía completamente nueva.
Y como ejemplo de historia de nueva era señalan a Internet. Internet creó en la década 1990-2000 una historia universal de nueva era que hizo que se generaran expectativas, no siempre cumplidas, sobre el nacimiento de una nueva economía que antecedieron a un boom en el mercado de valores.
Algo parecido está empezando a pasar con la historia de nueva era que se está conformando alrededor del coche eléctrico.
Se menciona por parte de responsables de gobiernos como uno de los principales elementos que va a tirar de la economía. Por poner un reciente ejemplo, Jennifer Granholm, gobernadora de Michigan, quiere basar la recuperación de su Estado que está en una profunda depresión desde mediados de los 90 debido a la caída de los 3 grandes (Ford, GM, Chrysler), en el desarrollo de de una industria de desarrollo de tecnología de baterías avanzadas o el coche eléctrico.
Esta electrificación forma parte de estrategias nacionales como en el caso de Israel. Este país se considera un lugar ideal para el desarrollo del coche eléctrico debido a su tamaño ya que casi el 90% de los conductores conducen menos de 60km al día. Para ello entre otras cosas el gobierno israelí ya ha creado un incentivo fiscal que apoya la compra de coches eléctricos.
Y es que en 2025 el 25% de los coches serán híbridos y un 10% eléctricos puros (EVs) según la consultora británica IDTechEx. El valor de mercado de los híbridos se incrementará del 50%al 60% a lo largo de esta segunda década del siglo y de los 29 millones de EVs vendidos en 2010 se incrementarán hasta 49 millones en 2020.
Este incremento de cuota de mercado tendrá un incremento de valor de mercado mayor porque coches cada vez más grandes y más lujosos están adoptando esta tecnología. Como por ejemplo el Tesla, uno de los primeros vehículos deportivos que son puramente eléctricos. O el Fiskar Karma, uno de los primeros vehículos deportivos híbridos enchufables.
Pero la electrificación del parque móvil no se limita al desarrollo de nuevos modelos. Para tener éxito necesita del desarrollo de tres elementos que se necesitan mutuamente y que por sí mismos constituyen drivers de desarrollo tecnológico muy poderosos:
1) el desarrollo de nuevos modelos de vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros. Y es que de una forma u otra todas las grandes marcas están desarrollando nuevos modelos.
Chevrolet está desarrollando el híbrido Volt, que estará disponible en 2011, y se espera que ayude a la marca a revertir la tendencia de los últimos años. Carlos Ghosn, CEO de Renault-Nissan, piensa que el 10% de los vehículos en 2020 serán sólo eléctricos. Aunque algunos analistas tecnológicos piensan que la sustitución de baterías en los vehículos como alternativa a la recarga parece poco probable debido a su excesivo peso, y su poca manejabilidad. Renault está utilizando sus conocimientos tecnológicos en herramientas automáticas de la cadena de montaje para trasladarlas fácilmente a la sustitución automática de baterías en las gasolineras.
2) el desarrollo de nuevas baterías. Los coreanos de LGChem afirman que el desarrollo en los próximos 10 años en las baterías de litio hará posible reducir de los costes de los EVs hasta hacerlos perfectamente competitivos con los coches tradicionales.
Con el desarrollo de baterías con autonomía para 65km se cubriría el 80% de los coches de USA. En Japón el 80% de los conductores no utiliza el coche para recorrer más de 60km y en Alemania el 90% recorre menos de 80km.
3) el desarrollo de sistemas de conexión y recarga
Better Place remarca la importancia de construir una red suficiente de puntos de carga que permita a los usuarios de coches eléctricos conducir con la confianza de que no se van a quedar sin energía.
Dentro de esta área se identifican cuatro vectores de desarrollo:
1. Desarrollo e instalación de puntos de carga para los hogares
2. Desarrollo e instalación de una infraestructura pública de puntos de carga.
3. Creación de las interfaces para ayudar a las compañías eléctricas a entender la demanda de energía y asegurar un suministro eléctrico fiable.
4. Asegurar la integración con la gestión energética del hogar
Todas estas perspectivas hacen que el desarrollo del coche eléctrico comience a tener los tintes de una historia de nueva era que revolucionará la economía. Y que algunos comiencen a creérsela.
Impuestos de carbono vs. mercados de carbono.
Como se decía en el monográfico: Stopping climate change que The Economist publicó el pasado 5 diciembre existen básicamente tres herramientas políticas para conseguir los objetivos de reducción de Gases de Efecto Invernadero: regulación, subsidios y precios de carbono. Estas medidas se pueden aplicar de forma individual o como combinaciones en distinto grado.
La regulación es atractiva para los legisladores sobre todo para aquellos sectores difusos y con multitud de actores (típicamente el sector doméstico).
Los subsidios inciden de forma directa sobre el bien a promover. Subvenciones para las energías renovables, para los ahorros por la introducción de medidas de eficiencia energética, para aislar térmicamente la remodelación de edificios, etc. Según New Energy Finance las instalaciones de aerogeneradores on shore necesitan un precio de carbono de 38$/t CO2, las off-shore de 136$/t CO2 y las placas solares de 196$. Si el precio de de la tonelada de CO2 en el European Emission Trading (EU ETS) ayer era de 12,48€ se ve claro que las subvenciones van a seguir siendo necesarias para cambiar hacia un modelo bajo en carbono.
Pero la herramienta preferida por los gestores de los sectores económicos es el establecimiento de un precio al carbono. Y esto es debido a que esta medida permite que las decisiones se basen puramente en criterios de optimización económica: si el precio de CO2 es demasiado alto, los CEO de las compañías aprobarán inversiones que consigan reducciones de emisiones a un precio marginalmente menor, si el precio del CO2 es bajo, se comprará el derecho de CO2 o se pagará el impuesto correspondiente.
Hay dos formas de darle un precio al CO2 : o se crea escasez de carbono en un mercado con emisores identificados obligados a comprarlo para cumplir con unas obligaciones o se genera un impuesto de carbono, que por ejemplo, grave la emisión a partir de una cierta cantidad.
Y en esto de los mercados y los impuestos hay como en todo: detractores y defensores.
Exxon salió de su ostracismo climático hace un año exactamente haciendo una encendida defensa de la imposición de un impuesto de CO2 frente al mercado que se estaba comenzando a diseñar en los Estados Unidos. Aducía razones de simplicidad y de claridad en la señal de precio. Un mercado fluctúa y uno no sabe a qué precio quedarse, el EU ETS que comenzó a funcionar en 2005 ha llegado a los 31€ por tn de CO2 y ahora apenas llega a los 13€. Un impuesto no varía.
En esta línea el martes pasado el gobierno francés anunció que la tasa de carbono entrará en vigor en Francia en Julio. Este anuncio se produce una semana después de que el tribunal constitucional frances fallará, el pasado 29 de diciembre, que la norma que pretendía establecer una tasa de carbono era injusta. El presidente Nicolas Sarkozy se había implicado personalmente en su tramitación y la había presentado en los medios días antes de asistir a Copenhague.
El impuesto prevé gravar con 17€ por cada tonelada de CO2 emitida.
Pero no todos están de acuerdo sobre la bondad de las tasas de carbono. La International Emissions Trading Association (IETA) considera que los mercados son la mejor vía para alcanzar un objetivo de reducción de emisiones de la forma económicamente más eficaz. Además son más flexibles pues frente a un impuesto que afecta a todos por igual un mercado puede diseñarse teniendo en cuenta las peculiaridades de cada sector.
Lo que está claro es que ambos sistemas han que proporcionar una señal de precio clara y sólida que permita establecer curvas de costes marginales fiables.
China está empezando a gatear en Energía Renovables, pronto correrá
El sábado pasado se aprobó en el Congreso chino una nueva ley cuyo objetivo es incrementar la utilización de las energías renovables. Esta ley fuerza a los operadores eléctricos a la compra de toda la energía que se genere mediante fuentes renovables.
Prácticamente el 70% de la energía generada en China tiene como origen el carbón. El objetivo, explicitado por el gobierno asiático en Copenhague, es incrementar la contribución de las energías renovables del 9% al 15% para el 2020.
En la conversación del pasado martes entre el primer ministro chino Wen Jiabao y el secretario de Naciones Unidas Ban Ki-moon, se reiteró la importancia de que para que China consiga reducir las emisiones de forma específica (por unidad de PIB) de un 40% a un 45% en el periodo 2020-2050 es crítico avanzar por esta línea.
http://news.xinhuanet.com/english/2009-12/30/content_12730059.htm
Esta ley entra dentro de una planificación que se nos había anticipado. Barbara Finamore (NRCD China Program Director) ya nos contaba en su blog (http://switchboard.nrdc.org/blogs/bfinamore/ ) el pasado 17 de noviembre el acuerdo entre USA-China para avanzar conjuntamente en el área de Energías Renovables con motivo de la visita de Obama a Beijing.
En este acuerdo específico los dos países se comprometían a desarrollar las energías renovables mediante una “hoja de ruta” clara, desarrollo en I+D en energías renovables, soluciones regionales y desarrollo de acuerdos público-privados. Un Advanced Grid Working Group trabajará conjuntamente con los reguladores, la industria y la sociedad civil para desarrollar estrategias que modernicen la red eléctrica de ambos países. Y se establecerá un encuentro sobre energías renovables USA-China anualmente. Tal y como decía la nota de prensa oficial: “given the combined market size of the U.S. and China, accelerated deployment of renewable energy in the two countries can significantly reduce the cost of these technologies globally”.
China está decidida a convertirse en un líder mundial en energías renovables. Y ya está dando los primeros pasos.
CUMBRE DE COPENHAGUE
Un resultado escaso, ¿o no?
No han pasado ni dos semanas desde que se pactó el denominado “Copenhague Accord” y como mencionaba el pasado 23.12.09 el Financial Times ( http://www.ft.com/indepth/copenhagen-climate-conference) la alianza que propició el documento que finalmente se acordó empieza a tambalearse.
La alianza de los países en vías de desarrollo que apoyó el documento, los países BASIC (su acrónimo en inglés) (Brasil, África del Sur, India y China) comienza a mostrar ciertas divergencias en sus posiciones. El gobierno brasileño ya ha manifestado que los fondos son insuficientes y el gobierno surafricano considera “inaceptable” el hecho de que el acuerdo no sea vinculante.
Sin embargo, el enviado americano Todd Stern ya ha sacado a relucir lo que muchos comentan que es la mayor virtud de este acuerdo: que están prácticamente todos “más de 100 países incluyendo la Unión Europea, Japón, Australia, la Unión Africana y la Alianza de Pequeñas Islas Estado.” Y por supuesto el propio Estados Unidos.
Sin embargo, la sensación es ambivalente. Nicholas Stern, (Grantham research institute on climate change and the environment, London School of Economics and Political Science) comenta lo frustante del resultado al no ser vinculante.
http://www.guardian.co.uk/environment/2009/dec/22/copenhagen-climate-deal-expert-view .
Jeffrey D.Sachs (Professor of Economics and Director of the Earth Institute at Columbia University) va más allá y clama contra Obama, por su manejo apresurado de la situación en la Cumbre y protesta contra su decisión de socavar el proceso de la ONU que después de 2 años no ha sabido llevar a buen puerto el desafío de encontrar un sustituto a Kioto.
http://www.project-syndicate.org/commentary/sachs160
¿Pero que es lo que se acordó en Copenhague?
El documento finalmente pactado el 18 de diciembre se denomina: “Copenhague Accord” y su redacción final se consensuó inicialmente entre China, EE.UU, India, Sudafrica y Brasil.
El texto no es un acuerdo legal vinculante al no ser consensuado por todos los Estados de Naciones Unidas. Sin embargo el acuerdo político será operativo de forma inmediata en 2010, lo que dará la capacidad de movilizar 10.000 millones de $ de financiación para luchar contra el cambio climático proveniente de los países desarrollados. El texto debe ser discutido ahora en lo grupos de trabajo de la Convención que se establecieron en la COP de Bali en 2007.
Se subraya la necesidad de establecer acciones que impliquen una limitación del aumento de la temperatura global a 2 ºC. Además los países firmantes cooperarán para que el aumento de las emisiones globales alcancen su cenit lo antes posible.
Los países firmantes de este acuerdo político se emplazan a evaluar los avances del mismo en 2015 e incluso contemplan la posibilidad de endurecer el objetivo a largo plazo para conseguir un aumento máximo de la temperatura global de 1.5 ºC.
Además los países firmantes del acuerdo se emplazan a mejorar las acciones que ayuden a la adaptación de los efectos del cambio climático.
a) Principales Conclusiones:
1. Arquitectura legal del Protocolo de Kioto
El protocolo de Kioto finaliza en diciembre de 2012. En Bali, en 2007, se había marcado el objetivo de salir de esta COP15 con un nuevo tratado que evitase un gap entre el fin del actual Protocolo y el nuevo. No se ha conseguido.
Una de las principales incertidumbres con las que se acudía a esta cita era si el nuevo tratado iba a estar fundamentado en el Protocolo de Kioto en vigor, si iba a ser un documento totalmente nuevo o una combinación de ambos. Con el documento decidido en Copenhague no se despeja esta incógnita.
La posibilidad de tomar decisiones sobre objetivos vinculantes en la lucha contra el cambio climático se traslada a México dentro de un año (aunque se ha especulado que se podría adelantar a agosto), donde se celebrará la decimosexta Conferencia de las Partes (COP 16).
Se espera también que en la próxima conferencia sobre clima de la ONU, a celebrarse en mayo en Bonn (Alemania), se puedan alcanzar nuevos acuerdos.
En el Acuerdo que se ha alcanzado se contempla una revisión en 2015 para evaluar el avance del mismo e incluso endurecer el objetivo a largo plazo para limitar el incremento de la temperatura a sólo 1,5 ºC .
2. Objetivos cuantitativos de reducción de emisiones para países desarrollados
La ambición que existía antes de acudir a Copenhague era marcar hitos para el 2020 y el 2050 a partir de la lista explicitada de objetivos cuantitativos de cada uno de los países desarrollados: Esto no se ha conseguido.
Reducción de emisiones con respecto a 1990 (la diferencia de los 2 escenarios dependía de la posición de EE.UU.):
| Country | Status of target |
Low |
High |
| USA | Obama announcement (25nov) |
-3% |
- |
| UE | UE legislation |
-20% |
-30% |
| Japan | Official Statement |
-15% |
-25% |
| Canada | Official Statement |
-3% |
~25% |
| Australia | Official Statement |
-13% |
~25% |
| Russia | Official Statement |
-20% |
-25% |
| Ukraine | Non confirmed |
-20% |
- |
| New Zealand | Official Statement |
-10% |
-20% |
Fuente: PointCarbon(http://www.pointcarbon.com/)
Según el texto del Acuerdo los países desarrollados deberán enviar los objetivos de emisiones para el 2020 a Naciones Unidas no más tarde del 31.01.10. Esta información se consolidará en un documento no vinculante.
3. Compromisos para países en vías de desarrollo
Mientras se esperaba que los países desarrollados tuviesen objetivos jurídicamente vinculantes, los países en vías de desarrollo debían contribuir a las reducciones por otras vías.
Estas otras opciones incluirían objetivos de intensidad energética voluntarios o compromisos relacionados con el monitoreo, reporte y verificación (Monitoring, Reporting and Verification). Este ha sido el principal escollo en la negociación con China, ya que se negaba a que se inspeccionaran sus emisiones por un organismo extranjero.
Los compromisos explicitados por los países en vías de desarrollo previos o durante la COP fueron:
|
Country |
Pledge |
Status |
| China | Reduce emissions per unito f GDP by 40% to 45% from 2005 to 2020 |
Official Statement |
| India | National climate plan, but no quantified target |
Official Statement |
| Brazil (*) | Reduce emissions by 36-39% by 2020 compared to BAU emissions |
Government decision |
| Indonesia | Reduce emissions by 26% by 2020 compared to BAU emissions |
Indicative target |
| South Africa (*) | Reduce emissions by 34% by 2020 compared to BAU emissions |
Government annoncement |
| Mexico (*) | Reduce emissions by 30% by 2020 compared to BAU emissions | Government decision |
| South Korea | Reduce emissions by 30% by 2020 compared to BAU emissions |
Government decision |
(*) Estos objetivos estaban explícitamente condicionados a financiación externa
Fuente: PointCarbon(http://www.pointcarbon.com/)
El Acuerdo de Copenhague marca un plazo concreto a los países en vías de desarrollo para definir sus metas de mitigación (NAMAs) y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero: antes del 1 de febrero de 2010.
Los países en vías de desarrollo reportarán las emisiones y las acciones realizadas a las NN.UU. cada 2 años, pero únicamente las acciones realizadas con fondos externos a dichos países serán objeto de verificaciones externas. No existirán consecuencias legales si un país no consigue alcanzar sus objetivos.
4.Fondos
Previo a la cumbre de Copenhague existía un consenso bastante amplio sobre la necesidad de que los países desarrollados debían financiar los esfuerzos para reducir las emisiones de los países en vías de desarrollo.
El acuerdo, dota de financiación a los países más vulnerables con $30.000 millones (de fondos privados y públicos) durante los próximos tres años (2010-2012). De éstos, 3.600 millones de $ serán prestados por EEUU, 11.000 millones de $ llegarán de Japón y 10.600 millones de $ la UE.
A partir de 2012 esta financiación se incrementará hasta llegar a los $100.000 millones anuales a partir del año 2020.
Se establecerá un “Copenhagen Green Climate Fund” con el fin de administrar el mecanismo financiero bajo el acuerdo.
Además se menciona la necesidad de establecer varios incentivos, incluyendo los mecanismos de mercado que ayuden a estimular las reducciones de emisiones en los países pobres.
5. Mecanismos de Flexibilidad
Se esperaba una profunda revisión de los mecanismos de flexibilidad (CDM y JI) y expansión de los mismos con el fin de ayudar a los ambiciosos objetivos que se pretendían. Para que se produjera esta expansión existían tres opciones principalmente: i) Sectoral crediting mechanisms, ii) Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD), iii) NAMAs (versión extendida del CDM a nivel nacional )
La única de las opciones que el acuerdo nombra son las medidas de REDD impulsado de forma muy importante por Brasil y EE.UU.
Se menciona que se establecerá inmediatamente un mecanismo REDD para reducir las emisiones.
También se menciona un nuevo mecanismo de transferencia de tecnología pero sin dar más detalle.

