¡Llegan las Águilas! ¡Llegan las Águilas!

 

pray for parisMi solidaridad con Francia. Este ataque es un ataque contra todos nuestros valores. El terrorismo desprecia la vida del ser humano y debe ser considerado un crimen contra la humanidad. Hace del miedo un arma de guerra, inútil pues lo único que conseguirá es reforzar nuestros valores de libertad y democracia. Esta es una guerra que no nos podemos permitir perder.

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Como expliqué en el post anterior, la decisión de adoptar la estrategia de internacionalización es trascendental y traerá consecuencias, esperamos positivas para el futuro de la empresa.

Después de analizar las motivaciones de muchas Pymes para salir al exterior podemos mencionar las más sobresalientes que me he encontrado:

  1. La principal, podemos decir que “por goleada”, se da en momentos de crisis y de caída del mercado nacional, situación de España en los últimos años. Se buscan nuevos mercados que compensen la pérdida de ventas del mercado local. El problema de activarse en momentos de dificultad y ansiedad por parte de la empresa, el proceso de internacionalización se complica ya que muchas veces su periodo de maduración no es de corto plazo. Requiere paciencia y perseverancia, además de un compromiso de permanencia. Lo dramático de este caso es que cuando el mercado se recupera en España, muchas empresas abandonan el esfuerzo que han desplegado en otros mercados.
  2. Por saturación del mercado. La baja tasa de crecimiento de la población española hace pensar que la demanda no va a crecer a buen ritmo, buscando una estrategia de crecimiento por ampliación de mercados en vez de luchar por incrementos en la cuota de mercado, que sólo se produciría a costa de mayor agresividad con respecto a la competencia. Es muy importante plantearse que la salida al exterior no debería producirse drenando recursos imprescindibles para mantener, al menos, la cuota de mercado nacional.
  3. Porque el mercado actual ha llegado a su madurez con muchos competidores y poco crecimiento, se buscan nuevos mercados donde el producto o servicio sea menos conocido.
  4. Por ampliar la base de clientes que permita aprovechar las economías de escala y repartir los costes fijos (entre otros los de I+D+i) sobre una mayor base, lo que consigue que la empresa sea más competitiva y rentable.
  5. He tenido bastantes casos de empresas españolas que se internacionalizan siguiendo a sus clientes en el mercado nacional. Muy típico en negocios con un reducido número de clientes y donde la cooperación es básica. Por ejemplo, empresas del sector de la subcontratación automovilística, ingenierías especializadas, etc.
  6. Para diversificar los riesgos de depender de un solo mercado, evitando exponerse a cambios de ciclo. Este factor debe ser tenido en cuenta en la selección de mercados.
  7. Para mejorar la cadena de valor buscando un mejor aprovisionamiento. La internacionalización también puede venir por la parte de los proveedores de la cadena de valor, buscando comprar mejor o subcontratando partes del proceso en otros países con menores costes o mejor calidad.
  8. Para buscar una rebaja de costes, por ejemplo, de mano de obra, abriendo establecimientos productivos en países en los que este recurso es más barato.
  9. Buscando incrementar la facturación y mejorar la rentabilidad de la empresa a medio y largo plazo.
  10. Porque forma parte de la cultura de la empresa, de su visión. Hay muchas empresas que tienen la internacionalización en sus venas. España sería un mercado más a considerar en la selección de mercados.

Por tanto, ¿qué ventajas o beneficios podemos obtener de la internacionalización?

Algunas de ellas se refieren al incremento de la competitividad, lo que también contribuirá a reforzar y fortalecer nuestro mercado doméstico. Conseguiremos una demanda más estable e independiente de los ciclos económicos, obtendremos economías de escala generando un aumento de la producción de forma continuada, una mejora de nuestra cadena de valor y, además, un incremento de nuestra facturación y mejora de la cuenta de resultados. Por supuesto, todo este proceso nos dará capacidad de aprender de los distintos mercados en los que operamos, obteniendo una ventaja competitiva a largo plazo.

La internacionalización requiere de un gran esfuerzo por parte de la empresa para superar las dificultades que nos podemos encontrar en el camino y que debemos conocer previamente.

Estas dificultades tienen que ver, en primer lugar, con las que se derivan de la propia empresa en sí y que previamente habremos diagnosticado y emprendido las acciones necesarias para solventarlas. Una explicación más extensa se puede ver en el post de este mismo blog, “Una decisión trascendental

No toda empresa puede iniciar este proceso, aunque si quiere, debe tomar medidas para poder desarrollarlo en un futuro más o menos próximo. Una vez solucionadas sus limitaciones iniciales: de recursos financieros, de capacidad de producción y servicio, de recursos humanos preparados, de tamaño mínimo según el sector.

Tan importante lo anterior como analizar si la empresa quiere. La motivación interna de los recursos humanos, equipo directivo y propiedad debe ser chequeada y probada para poder contar con su implicación real en el proceso.

Otras dificultades son las derivadas de la incertidumbre, de la falta de conocimientos e información. Factores a tener en cuenta son las diferentes culturas e idiomas, la estabilidad política, social y económica de los potenciales nuevos mercados, la distancia geográfica y las dificultades logísticas y los riesgos de cambio e impago que pueden aparecer.

Pero estas dificultades son obstáculos salvables que no pueden desanimarnos y cuya resolución la harán más competitiva y más estable a medio y largo plazo. Es importante realizar una buena planificación que nos permita iniciarnos en la internacionalización con un mínimo riesgo.

Debo insistir que este es un camino que no tiene por qué hacer en soledad. Hay instituciones y expertos que la pueden ayudar orientándola y disminuyendo las dificultades y obstáculos que, sin duda, van a surgir.

Gracias a la internacionalización algunas empresas españolas han sufrido menos, ya que los mercados exteriores han compensado la fuerte caída del mercado nacional con una demanda interna estancada. Esto lo podemos ver en las grandes compañías del IBEX. Igualmente, muchas Pymes han salvado su cuenta de resultados gracias a que iniciaron su expansión en el exterior en los años de bonanza económica.

En el siguiente post analizaremos cuál es el perfil de la empresa exportadora española, tanto en sectores y productos, como destinos de su actividad y tamaño de las mismas.

Acerca de Ignacio de Alvear

Licenciado en Económicas y Empresariales por ICADE, con 24 años de experiencia en distintos puestos de responsabilidad, trabajando para empresas, administraciones públicas y el tercer sector. Desde 2003, como profesional, ofreciendo servicios de consultoría y formación enfocados al desarrollo y consolidación de las organizaciones.
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