Una dentellada a la cuenta de resultados de Telefonica
La decisión del gobierno venezolano de devaluar su moneda ha provocado que la cotización de Telefonica haya caido en las últimas jornadas algo más del 6% por el impacto de dicha medida en su resultados. Para alguién poco familiarizado con estas magnitudes, indicar que una caida del valor de una empresa del 6% es un bofetón que a ningún directivo le gusta. Este es el precio de ser una empresa global operando en diferentes países, cada uno con sus riesgos. Estar en Venezuela con una inflación superior al 25% suponía que la devaluación era una medida posible y probable, y así ha sido. El resultado, un mordisco a la cuenta de resultados.
El impacto en la cuenta de resultados y el cash flow de la devaluación de una moneda no es algo nuevo para las empresas españolas que operan en el continente americano. La devaluación supone que la moneda tiene menos valor y el problema está en que la conversión de los mismos bolivares (moneda de Venezuela) suponen muchos menos euros (moneda de Telefonica). Conclusión: los ingresos se reducen y la cuenta de resultados sufre. La bolsa ha castigado a Telefonica porque diferentes analistas han estimado que los objetivos financieros que se ha marcado Telefonica (beneficio, crecimiento del beneficio o beneficio por acción, por ejemplo) no se van a poder cumplir por el impacto de esta medida en Venezuela sobre la cuenta de resultados global del grupo.
Operar en monedas diferentes tiene estos riesgos. No sólo hay un riesgo de actividad, sino que aparece un riesgo en la conversión. El problema aparece cuando los activos y pasivos están denominados en diferentes monedas. Los ingresos de Telefonica en Venezuela los obtiene en bolivares que luego hay que convertir a euros. Algunos de los gastos de su operación en Venezuela pueden estár denominados en bolivares, lo que hace compensar algo el impacto en los ingresos, pero no en su totalidad. El problema suele ser con la deuda o los fondos propios, que normalmente están denominados en euros o en dolares.
Un ejemplo doméstico en el que muchos tenemos conocidos que han arriesgado, son las hipotecas denominadas en otras monedas (francos suizos, yenes japoneses). En definitiva aparece el riesgo de que uno tiene los ingresos en una moneda y la deuda en otra, cuando además, uno no puede controlar el tipo de cambio, más allá de un seguro de cambio o productos financieros que mitigan el riesgo (futuros u opciones).
Como antes comentaba, esta situación no es extraña para las empresas españolas. El caso que quizá generó más impacto fue el de Repsol en Argentina al cierre del año 2001. Repsol había aquirido poco antes YPF, logrando una posición de predominio en Argentina. Dicha operación la financió con dólares. La desastrosa situación económica en Argentina finalizó dejando flotar al peso que perdió tres cuartas partes de su valor. El impacto para Repsol fue tremendo. Debía pagar la deuda en dólares y sus ingresos en Argentina, traducidos a euros, se redujeron espectacularmente por dicha decisión. Esa situación provocó que Repsol tuviera que desprenderse de activos y ampliar capital para lograr ir saliendo del atolladero.
La concentración del negocio en Venezuela es mucho menor que la que suponía Argentina para Repsol, pero encontrarse de la noche a la mañana con que, por una decisión política (devaluación), tus ingresos, Ebitda y cash flow se contraen es duro. Ahora le toca a Telefonica compensar el impacto en el mercado venezolano con la generación de ingresos y caja en otros mercados, porque ya ha anunciado que no rebaja sus previsiones. ¿Quién tendrá razón? ¿los analistas? ¿Telefonica?…veremos




.png)
].gif)
.png)
].png)
].png)
].png)
.png)
].png)
.png)
