Deudas y dudas… y dudas y deudas

El 27 de julio de 2004, el Santander anunciaba la compra de Abbey, toda una institución financiera en la city londinense. El día era magnífico y muy soleado. Al día siguiente, Financial Times publicaba en la primera página la noticia con una foto en la que aparecían Emilio Botín y Lord Burns, presidente de Abbey, con el cielo al fondo….lleno de nubarrones negros. Esta era la “calurosa” bienvenida que el medio más representativo de la city londinense le ofrecía al Santander, una entidad que no hacía ni veinte años era el séptimo banco en España, y que en ese momento se hacía con uno de los cinco grandes bancos del Reino Unido. FT quería reflejar en esa foto todas las dudas (aparte de lo mal que le había sentado) que tenía sobre la gestión de un banco español en una entidad británica.

Ahora, cinco años y medio más tarde, y con el Abbey convertido en Santander UK, habiendo comprado parte de ABN Amro y habiendo consolidado sus negocios en Latinoamerica y Reino Unido,  Santander presentó el pasado jueves los resultados de 2009. En un escenario de crisis económica a nivel global y con los bancos en el punto de mira, los resultados del Santander ascendieron a 8.943 millones de euros, creciendo un 0,7%. Las provisiones se elevaron hasta los 9.844 millones de euros, con un alza del 44%, lo que refleja el deterioro, actual y posible, de determinados activos. Con estos estupendos resultados, creciendo el margen de intermediación y el margen neto, por encima del 20%, con una mora por debajo del 3,5%, un ratio de eficiencia del 41% y un ratio de capital  cercano al 9% (entre los más altos del sector), la acción se desplomó un 10%, el día en el que la bolsa caía el 6%  ¿cómo se puede explicar?

Detrás del batazaco de la bolsa del jueves pasado y de la caída que ha tenido desde principios de año está el enorme endeudamiento (público y privado-empresas y familias) de la economía española y las dudas que genera el pago de dicha deuda. Las deudas han alimentado las dudas, pero las dudas son un lastre para la economía española que se paraliza, alimentando un ciclo peligrosísimo.

Hace poco más de diez días, los promotores inmobiliarios declararon que la deuda con el sector financiero en España ascendía a 325.000 millones de euros y que, básicamente, no podrían afrontarla en su totalidad. El propio presidente del BBVA, Francisco González, en la presentación de resultados del banco, en los que anunció un aumento sustancial de las provisiones por deterioro, declaró que esa deuda, y el porcentaje de mora que pueda tener asociada, es el principal problema del sistema financiero.

La deuda es enorme y los mercados son conocedores de la misma. Las dudas aparece por dos vías. Por un lado, porque con una economía que en el año 2009 decreció un 3,6% (destrucción de riqueza), la capacidad de devolver dicha deuda disminuye. Y esa disminución de la capacidad provoca, a su vez, que los activos de los bancos se deterioren porque aparezca la mora. En definitiva, nadie se cree que los balances de las entidades financieras y las cuentas de resultados estén reflejando la realidad. Los mercados sospechan que hay más activos dañados (créditos que nos se van a devolver) y por mucho que las entidades financieras provisionen, todo les parece poco. Las deudas, y después las dudas, se ha apoderado de los estados financieros de las entidades financieras españolas.

¿Qué hacer en este punto?

Recuperar la confianza en el sistema financiero será recuperar la confianza en España por parte de los mercados internacionales. Y lo que hay que hacer es asumir que la deuda acumulada hay que pagarla y, sobre todo, demostrar que es posible pagarla. ¿Cómo? Pues con mayor trabajo, con mayor ahorro, con menores gastos y consumo, con un período donde drenemos todo el fango (deuda) sobreacumulada hasta llegar a niveles más razonables.

deuda forges

Por parte del sistema financiero, aumentará la confianza en el mismo reconociendo, bien a las claras, el deterioro real de sus balances, aunque las cuentas de resultados sufran. Tengo la sensación de que durante este año pueden salir más penalizadas las entidades que no afloren los activos podridos, que las que reflejen pérdidas por aflorar los deterioros…porque los mercados ya lo sospechan, de eso, al menos, no tienen dudas.


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Comentarios ( 1 Comentario )

Enhorabuena por el artículo y el blog en general.
Un abrazo Ramón.

Agustín Ronda enviado el 10/02/10 10:17

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