¿Quieres aprender a crear una empresa? La Metodología Lean Startup te ayuda.

 

Cada vez más se está imponiendo la metodología Lean Startup como vía para la creación de proyectos y nuevos negocios de manera ágil donde el nivel de incertidumbre se ve reducido a medida que se experimenta de forma rápida con la idea de negocio o el nuevo producto.

En esencia, esta nueva metodología de emprendimiento se basa en conocer de forma lo más rápidamente posible que es lo que funciona en el producto, proyecto o negocio, para ir incorporando ese conocimiento validado, y descartar aquello que no aporta valor. Ese aprendizaje validado se respalda en datos y métricas que se obtienen testando en poco tiempo (de ahí el nombre de metodología ágil), el producto o el negocio con clientes y/o usuarios reales cuya información adquirida es de gran importancia para ir adaptando el producto o el negocio a las necesidades de estos, y así tratar de perfeccionar el mismo según las indicaciones que éstos primeros clientes van aportando.

La metodología Lean Startup tiene su origen en el lean manufacturing, donde empresas del sector industrial como Toyota implementaron este sistema, ya hace tiempo, para identificar y eliminar todo lo que no supusiera valor (beneficio para el cliente),  y evitar así lo que se considera despilfarro. Si bien es cierto, que esta metodología ágil de creación de empresas ha tenido sus principales seguidores en startups del sector tecnológico, cada vez más se está extendiendo al resto de sectores, incluido el sector público, como metodología de emprendimiento eficaz, pues al fin y al cabo, no se trata de otra cosa que de un sistema de innovación continua.

Crear, medir y aprender es el mantra que se repite una y otra vez en las startups que adoptan la metodología Lean Startup, debido a que se necesita siempre, probar, validar e incorporar ese conocimiento, que se obtiene con los clientes tempranos (early adopters), a la empresa. Este proceso de validación se realiza saliendo del edificio y buscando a los primeros clientes o usuarios que ayuden con su información a perfeccionar o terminar nuestro producto, servicio o modelo de negocio.

La forma de llevarlo a cabo es a través de lo que se denomina el mínimo producto viable MPV (conjunto de características mínimas que tiene que tener el producto o el servicio), que no es otra cosa que tener presente que no debemos esperar a que nuestro producto, o modelo de negocio esté totalmente terminado, y perfectamente acabado y pulido para lanzarlo al mercado, sino que se necesita probar y testar mediante un prototipo, un experimento, un simple vídeo, una maqueta, unas entrevistas (algo barato no cutre como diría Néstor Guerra) etc., el grado de aceptación del mismo. La información obtenida nos servirá de utilidad para seguir y continuar completando el producto o negocio hasta su lanzamiento definitivo al mercado.

Y todo ello, lejos del tradicional y antiguo desarrollo de producto que requiere un período de incubación y de reflexión más largo que se centra en tener el producto totalmente completado y perfeccionado antes de su introducción al mercado.

Si los datos y la información recibida nos dicen que las hipótesis planteadas al inicio no son adecuadas, se puede cambiar de estrategia y pivotar (corrección planificada) hacia nuevas hipótesis sobre aspectos claves del producto o negocio, para así ir reduciendo el nivel de incertidumbre un poco más.

La cruda realidad es que la mayoría de startups  fracasan debido a que los productos y servicios que ofrecen no son de verdadero interés para el mercado, y esto aparece después de dedicar mucho tiempo y esfuerzo al desarrollo de producto o planificación del servicio, realizar un business plan, etc. Es aquí donde la metodología Lean Startup me parece realmente útil, puesto que en un par de meses, puedes identificar y probar tus hipótesis: los perfiles de clientes, las funciones o beneficios más valorados del producto o servicio, los canales de comercialización y hasta el precio al que están esos clientes dispuestos a pagar, y todo ello de manera rápida, sencilla y económica.

El Lean Startup, junto con el Business Model Canvas de Alex Osterwalder y el Desarrollo de Cliente de Steve Blank son algunas de las metodologías de emprendimiento ágil que más están cambiando la forma de lanzar nuevos productos,  nuevos modelos de negocio, y replanteándose los existentes.

 

Para más información: El método Lean Startup de Eric Ries Editorial Deusto. ¿Por qué el Lean Startup lo va a cambiar todo? Néstor Guerra profesor EOI. Escuela de Organización Industrial.

 


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