Somos dueños de lo que nos rodea…

Somos dueños de lo que nos rodea y, si nos lo proponemos, tenemos el poder de cambiar aquello que mejor conocemos

Dos arquitectos y una licenciada en Administración y Dirección de Empresas pusieron en marcha Estrategias Urbanas hace poco más de un año. Paloma Escorial, Ana Castro y su hermana Marta dieron vida a un proyecto que nació con la vocación de cambiar el espacio público urbano, innovando en la configuración de la ciudad y aprovechando al máximo sus recursos, donde el plano vertical de fachada se configura como una alternativa a los elementos de la escena urbana, reconfigurando y liberando el plano horizontal.

“Mi vocación fue apareciendo poco a poco más que como una certeza. Siempre me ha fascinado la Arquitectura, y me interesaba e intrigaba la posibilidad de convertir en realidad algo imaginado así que, llegado el momento de elegir, sólo podía pensar en que quería estudiar Arquitectura”, dice Ana con una sonrisa en los labios.

Dentro de la empresa está especializada en el área de Urbanismo y es co-responsable del área técnica y de la ejecución de proyectos. Entre sus tareas se cuenta la gestión de planeamiento urbano, la relación con las Administraciones, trabajos de redacción de proyectos de edificación y edificios singulares, gestión de locales comerciales y tramitación de licencias.

Entre marzo y junio de 2010, Ana cursó el Programa de Creación de Empresas impartido por la Escuela de Organización Industrial y que fue cofinanciado por el Fondo Social Europeo , que le aportó tanto a ella como a sus socias las herramientas y los conocimientos precisos para poner a funcionar su empresa. “Creo que fue el detonante que necesitamos muchos emprendedores, que tenemos ideas pero no tenemos muy claro cuál es el paso siguiente”.

“Me ayudó respecto a trámites, enfoques del plan de empresa, ayudas y subvenciones y en general todos los aspectos. Las tutorías de apoyo y seguimiento resultaron una ayuda irremplazable”, comenta Ana, y añade que “cuando te sumerges en tu idea, pierdes la noción más práctica de las cosas porque sólo te interesa llevarla a la realidad; el curso nos sirvió para tener los pies en el suelo y cimentar la empresa desde todas sus facetas: marketing, finanzas, viabilidad…”.

Las tres socias siempre tuvieron claro que en la Arquitectura está implícito el espíritu emprendedor cuando compartían ideas e iniciativas sobre la percepción de las ciudades, sobre la forma de poder cambiar el espacio público y la forma de entenderlo, las luces, el mobiliario… y el recuerdo le lleva a asegurar que “cada uno somos dueños de lo que nos rodea, tenemos el poder de cambiar aquello que mejor conocemos si nos lo proponemos”.

Estrategias Urbanas se fundamenta en criterios de reciclaje y sostenibilidad, pues la empresa pretende optimizar los recursos a nuestro alcance a través de una serie de estrategias. La primera de ellas, Eje Z, trabaja sobre las fachadas, en primer lugar sobre aquellas que se encuentran en mal estado o degradadas y que están actuando como puntos negros de la trama urbana y, después, sobre las fachadas de empresas e instituciones de forma promocional.

“Trabajamos con paneles, que son piezas moduladas de diferentes materiales constructivos que se fijan como puzzles o collages a las fachadas dándoles un valor añadido: cultural, energético… en definitiva, usamos el plano vertical de fachada como alternativa al plano horizontal del suelo”, aclara Ana.

En julio de 2010 Eje Z, el proyecto dedicado a la recuperación de espacios urbanísticos abandonados, fue elegido por el Patronato de la Fundación Horizonte XXII de Caja Rural como el vencedor de la primera edición de la Plataforma Desafío 22, a la que concurrieron 152 proyectos de toda España. El galardón y los 50.000€ en metálico respondían a la creatividad, la innovación y la viabilidad económica del proyecto presentado.

Desafío 22 constituyó un acelerante para la constitución de la empresa; un antes y un después. “La concesión del premio hizo que se nos abrieran todas las puertas” reconoce Ana, que asegura que la confianza de “estar haciendo algo que tiene interés” ha sido determinante a la hora de abordar a sus clientes.

“La formación que he recibido de la Escuela de Organización Industrial me ha aportado conocimientos y confianza y, desde luego, el seguimiento y las tutorías han hecho que nuestra empresa tenga una base segura”.

[Artículo escrito por Jorge Martín Nomen]