Un buen jefe, ¿como identificarlo?

Cuales son las competencias a desarrollar por un jefe.

Tal y como describe el título de este artículo, nos
enfrentamos a la casi imposible descripción de los conocimientos, habilidades,
comportamientos…en definitiva, competencias que un buen jefe debería tener y
desarrollar. Pero antes de todo, ¿realmente conocemos o compartimos la
definición de jefe? Por que sino coincidimos en la definición, las varas de
medida de sus competencias que se utilizarán para juzgar el desempeño de su
trabajo también variarán dependiendo de a quien preguntemos.

Antes de nada se asentará una definición mínima de jefe,
como compañero de trabajo y responsable de los resultados de un equipo.
Entendemos como jefe una persona con autoridad y con poder. Entendiendo que una
persona con autoridad es una persona que se da a respetar, en primer lugar
respetando a las personas con las que comparte un 40% (o más) de su tiempo
consciente y en segundo lugar apoyándose en la calidad de los resultados de su
trabajo. No olvidemos que un jefe también deberá tener poder o capacidad para
poder tomar decisiones de gran importancia y responsabilidad. En base a estas
últimas ideas se intentarán desgranar todas las competencias que entendemos son
necesarias para el desempeño del puesto de jefe.

 

Las competencias que más importancia o peso deberían
tener en un jefe deberían ser las correspondientes a la propia persona, por que
no debemos olvidar que la empresa está para ganar dinero, pero el trabajo lo
realizan las personas, con lo que las competencias correspondientes a las
personas deberían tener un mayor peso específico en el computo final de las
competencias. Un jefe debería tener una gran capacidad de comunicación y
capacidad de aprendizaje, por el simple hecho de que nadie nace sabiendo como
hacer las cosas, y para poder mandar hacer las cosas, debería al menos saber
como hacerlas sin llegar al nivel de un técnico puro, y aquí es donde debería
mostrar el jefe sus habilidades en comunicación con tus profesionales, y la
capacidad de aprendizaje. Estas dos competencias son claves para poder
desarrollar otra diferente, que la planificación y el control, clave para
evitar ahogarnos en latigazos de cargas de trabajo y que la sub-actividad de
nuestro equipo sea alcance 90% del tiempo total de trabajo.

Siguiendo con las ideas del párrafo anterior, si la
persona en el cargo de responsabilidad no tiene capacidad de aguantar la
presión en los momentos claves del transcurso de un proyecto, como los
diferentes hitos de entrega, la disminución del número de recursos sin
disminuir la carga de trabajo…su habilidad de comunicación y aprendizaje se
verían truncadas al sentir el agobio de cumplir con objetivos. Un buen jefe
debería tener una gran capacidad de aguante de la presión así como la forma de
transmitir esa presión en su justa medida a los integrantes del equipo
desarrollando al mimo tiempo también la competencia de liderazgo.

 

Todas las competencias hasta ahora mencionadas no serán
efectivas si la persona que debe desempeñarlas no es flexible, entendiendo que
esa flexibilidad sea tanto en el plano profesional como personal. De esta forma
el jefe se adaptaría a las necesidades de cada integrante del equipo. Un jefe
debe tener capacidad camaleónica para adaptarse a cualquier situación que se
plantee en el proyecto, desde necesidades del proyecto como de los miembros del
equipo, siendo capaz de aceptar la situación, soportar las implicaciones que
esta tenga, comunicarla a quien pueda sufrir las consecuencias y buscar la
solución que satisfaga a todas las partes. Ser flexible implica más detalles,
como el ser tolerante, tener capacidad de autocrítica y voluntad para la tomar
y comunicar las decisiones. Hablando de la toma de decisiones, competencia que
debe ir muy ligada al puesto de trabajo de un responsable o jefe, a un jefe no
le debe temblar la mano a la hora de tomar una decisión, recordando que luego
tiene que vivir con las consecuencias de la toma de una decisión en concreto y
pagar el alto precio del coste de oportunidad, es decir, de no haber tomada
otra decisión.

 

La competencia de la toma de decisiones debe ser
entendida como una competencia bi-direccional, por que un jefe tendrá ciertas capacidades
técnicas, pero realmente él es el gestor y responsable de un equipo de técnicos
en los que se apoyará para tomar una decisión entre las distintas opciones
basada en las razones lógicas y técnicas aportadas por su equipo. En este
aspecto el jefe deberá ser capaz de descartar las ideas o líneas de
investigación que el considere sin ningún valor añadido, de esa forma su equipo
para que el trabajo de su equipo sea lo mas eficaz y eficiente posible. Pero
esto solo es posible si el jefe es capaz de desarrollar cada una de las
anteriormente citadas, por que entendemos que todas las competencias no son
estancas unas de las otras, si no que se necesitan las unas de las otras, no se
puede hacer un análisis de problemas si uno no escucha, o no tiene suficiente
conocimiento técnico para darse cuenta de un error.

 

Una vez analizadas competencias centradas más en el
entorno cercano del equipo de trabajo, y nos centraremos en las competencias
que debe tener el jefe en otras direcciones, como ser capaz de hacer una buena
gestión comercial, tener una buena visión del negocio y una buena capacidad de
negociación. En resumidas cuentas, trabajas con un equipo, pero trabajas en un
negocio determinado hacia un cliente en concreto, y un jefe debe ser capaz de
negociar cada hito del proyecto con el cliente y con la propia empresa; debe
desarrollar una buena gestión comercial, por que la empresa a fin de cuentas
está para ganar dinero, no para marcar unas pautas de comportamiento social o
ser una ONG, con lo que el jefe deber ser capaz de tener una gran “mano
izquierda” con el cliente, es cierto que debe estar enfocado u orientado al
cliente, pero como todos los clientes no son igual de exigentes o transigentes
con la calidad del producto, los plazos de entrega, el jefe debe estar enfocado
al cliente por que es el que paga, pero debe tener una gran capacidad de
negociación con el para que la relación mercantil siga su cauce y no
descarrile.
Pero todas las competencias hasta ahora mencionadas, y
razonada su necesidad de estar presentes en lo que se ha considerado como un
buen jefe, siendo estas el análisis y reconocimiento de problemas, capacidad de
aprendizaje, comunicación, conocimientos técnicos, dirección de equipos,
flexibilidad, gestión comercial, liderazgo, negociación, planificación,
organización, visión del negocio, orientación al cliente, tolerancia a la
presión, toma de decisiones…resultan inútiles si no se da una última
competencia, que es la orientación al logro. Podemos tener todas las
herramientas necesarias pero si la actitud es totalmente pesimista y sin
ninguna motivación de hacer un buen trabajo, de alcanzar unas metas u objetivos,
será casi imposible que las competencias antes mencionadas, aun siendo parte
implícita en el jefe, si este no es ambicioso en la calidad y valor de los
resultados de su equipo, no se obtendrá un resultado positivo.

 

A modo de conclusión, no debemos sobresalir en una
competencia en concreto, debemos buscar soporte de unas con las otras y
potenciar un equilibrio entre todas las competencias mencionadas.


Suscribirse a comentarios Comentarios | Trackback |

Enviar comentario


XHTML: Puede utiliza las etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*