La campaña de los negocios fríos (Cool Biz Campaign)

Me he permitido traducir libremente Cool Biz Campaign como Campaña de los negocios fríos porque, en esta época del año y después de haber sabido que el mes de junio pasado ha sido el más caluroso en el último siglo, me parece más que apropiado: el Ministro de Medioambiente japonés, en el año 2005, se puso en contacto con dos diseñadores -Makoto Kakoi y Naoiki Ito-, para que le ayudaran a trasladar a la población los compromisos que se habían adquirido en la cumbre de Kyoto y para imaginar, sobre todo, la manera en que podían contribuir a su consecución.

La cuestión era, como en casi todo, de qué manera generar interés y adhesión, de qué forma propiciar la implicación y el sentimiento personal del deber, de qué manera eliminar toda sombra de imposición burocrática para hacer comprender a los ciudadanos que sus acciones cotidianas eran decisivas para combatir el cambio climático. Se listaron al menos, inicialmente, 400 activididades cotidianas que, de alguna manera, generaban alguna clase de impacto indeseable sobre el entorno pero, conscientes de que ese registro era excesivo, se simplificó a seis: regular adecuadamente el termostato del aire acondicionado, nunca por debajo de los 28ºC; conducir de manera menos agresiva, con menos acelerones; seleccionar en las tiendas productos ecológicos; dejar de utilizar bolsas de plástico; apagar los electrodomésticos cuando no se utilicen, y no malgastar el agua. Me quedo, pues, con la primera, por la época…

El cambio en la indumentaria fue, seguramente, lo que más afectó y trastornó al comportamiento cotidiano de los japoneses, rigurosos en la etiqueta laboral: el primer ministro del momento, Junichiro Koizumi, apareció repetidamente en los medios de comunicación desafiando la etiqueta tradicional, transmitiendo a los confundidos oficinistas japoneses que podían y debían saltarse las reglas tradicionales en beneficio del medioambiente. Es cierto que, entre tanto, no han faltado los críticos que han dicho que 28º es una temperatura excesiva que generaba el justamente el efecto contrario al perseguido, pero quizás lo más importante no sean tanto los grados exactos como el hecho de que 30.000 empresas firmaran voluntariamente el compromiso y que 2,5 millones de japoneses asumieran un nuevo hábito, entendieran que con un ligero gesto podían contribuir a una reducción global de460.000 toneladas de CO2, el equivalente a lo producido por un millón de hogares durante un mes.

Cool Biz es una campaña todavía vigente que propone un profundo cambio cultural, un profundo cambio de actitud, una redefinición del papel que la sociedad civil puede jugar en la lucha contra el cambio climático global. Algo que a nosotros no nos vendría nada mal… teniendo en cuenta que el Informe de Escenarios Climáticos de la Agencia Estatal de Meteorología alerta, claramente, de un cambio irreversible a no ser, claro, de que practiquemos una drástica reducción en nuestras costumbres de gasto energético, a no ser, quizás, que nuestras empresas desarrollan y asuman su propia campaña de CoolBiz, empenzando, claro, por nuestros máximos órganos de representación que, a día de hoy, no disponen de un plan propio de sostenibilidad y reducción del impacto. En fin, enfriemos los negocios este verano…

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin Valorar)
Cargando ... Cargando ...


Suscribirse a comentarios Comentarios | Trackback |

Comentarios ( 1 Comentario )

[...] This post was mentioned on Twitter by EOI , Cristina Casas . Cristina Casas said: RT @eoi: Contra el calor… Negocios fríos http://bit.ly/9L1LPp [...]

Tweets that mention commons » La campaña de los negocios fríos (Cool Biz Campaign) -- Topsy.com enviado el 27/07/10 13:41

Enviar comentario


XHTML: Puede utiliza las etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*